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Nos fuimos de peregrinación al Santuario de la Virgen de Lourdes en Francia

Un autocar lleno de peregrinos de la ciudad de Barcelona nos desplazamos a la población francesa de Lourdes donde está ubicado uno de los santuarios marianos más visitados del mundo, el de la Virgen que tomó el nombre del pueblo donde apareció llamado Lourdes, del 9 al 12 de febrero de 2026.

Nos juntamos 58 personas comandadas por Mn. Xavier que nos había agrupado de diferentes parroquias de la ciudad. Si bien muchos de nosotros habíamos ido en otras ocasiones, ahora en este 2026 se trataba de visitar a la Virgen y celebrarlo el día culminante del año que es el de su festividad, el 11 de febrero, declarado el Día Mundial de los Enfermos. En el grupo había enfermos, invidentes y acompañantes, otros con ciertas disminuciones psíquicas y sus familiares, matrimonios mayores, viudas, etc. todos nosotros con el denominador común de ser católicos con mucho amor a la Virgen María, Madre de Dios y madre nuestra.

Hacia Lourdes

Iniciamos el trayecto con un cambio de ruta que provocó que el viaje de ida fuera más largo de lo que pensábamos, pues la ruta inicial de ir por Lleida, Pont de Suert, Viella y pasar por su túnel almorzando en Bossòst población muy cercana a la frontera francesa era perfecta, pero debido a la nieve acumulada y otras inclemencias del tiempo estaba prohibido en esos días el paso de autocares y camiones por el túnel de Viella, motivo por el que se optó ir por Girona, La Jonquera y entrar en Francia hasta tomar la autopista del Atlántico. Cerca de Toulouse empezó a llover y la lluvia ya no nos dejó en toda la peregrinación, día y noche, realmente muy persistente. Llegamos a Lourdes cuando la mayoría de los franceses ya habían cenado. En la residencia religiosa donde nos alojamos, gracias a Dios, nos esperaban para cenar. Todas aquellas incomodidades sobrevenidas se las ofrecimos a la Virgen, y todo lo demás que sobrevino después.

En Lourdes, el Santuario y la Gruta

Dado que éramos muchos y con diferentes características, cada grupito tenía su ritmo. No obstante en el comedor nos juntábamos de nuevo en el desayuno y las comidas. Nuestro alojamiento estaba a un paso de la Parroquia donde Santa Bernardette, la niña que vio aparecer a la Virgen fue bautizada y muy cerca también del Monumento a los Muertos, vecinos de Lourdes durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial del siglo XX. Desde aquel punto, caminando un rato llegabas a la puerta del santuario. Allí ya nuestro corazón empezaba a batir con fuerza con ganas de llegar a la Gruta para contemplar la imagen de la Virgen, según como aquella niña santa había descrito a Nuestra Señora.

Solo al entrar en el santuario se hizo el silencio en todo el entorno. Aquel lugar era un remanso de paz. El caudaloso y ruidoso río se hizo silencioso. Siempre ocurre así. Es impresionante porque nadie draga el río de las piedras o escombros, sino que el manto del agua circula rápidamente pero sin interrumpir los cantos ni la oración de los fieles que se acercan a la Gruta. Y como siempre también, aquella roca donde apareció la Virgen suda agua continuamente. Claro que en esta ocasión estaba mojada por la lluvia, pero a pleno sol los fieles igualmente tenemos la costumbre de acariciar la roca húmeda con el fin de llevarnos algo de Nuestra Señora.


Misa Internacional

Se ha de destacar el encuentro de la Santa Misa Internacional en la basílica subterránea de san Pío X. A pesar de que una de las entradas a la basílica, en esta ocasión, estaba inundada, se pudo entrar por otras celebrándose la Festividad de Nuestra Señora de Lourdes y el Día Mundial de los Enfermos con cierta normalidad, pues todo estaba previsto y resuelto con eficacia.

La misa fue presidida por el Obispo de Tarbes-Lourdes concelebrada por más de una docena de obispos y unos doscientos sacerdotes venidos de todo el mundo. La presencia de muchísimos diáconos facilitó las múltiples tareas que se han de resolver en un encuentro tan numeroso. El ritual de la misa fue en latín, idioma oficial de la Iglesia Católica, la homilía y las lecturas de la liturgia de la Palabra, en diferentes idiomas.

Mi marido y yo que llegamos media hora antes del inicio de la celebración, pudimos ver con nuestros propios ojos como toda la nave de la basílica estaba llena a rebosar de fieles. En ese momento se iniciaba la procesión de los estandartes de los grupos de peregrinos que habían acudido a la celebración. También en los pasillos laterales había muchísima gente de pie, en los bancos de piedra o en sus sillitas portátiles. Nosotros tuvimos el privilegio de poder sentarnos en la capilla de san Juan Pablo II, como así se llama la Capilla del Santísimo, donde hubo una frenética actividad relativa a la salida de las ofrendas para el ofertorio de la misa, al ir y venir de los sacerdotes y diáconos que habían repartido la sagrada comunión a los fieles y el retorno a la capilla de los copones vacíos o con todavía formas consagradas que habían de reservarse en el Sagrario.

En aquel pequeño lugar santo no había ninguna pantalla para ver la celebración, pero daba igual, creo que estuvimos cómodamente en el mejor sitio. Al acabar fue muy emotivo el homenaje de despedida que le hicieron al doctor italiano Alessandro de Franciscis, responsable de la Oficina de Reconocimientos Médicos de Lourdes desde el año 2009 hasta dicha fecha.

 


De regreso a casa

El día 12 de febrero, felices y emocionados debido a las múltiples caricias que recibimos de Nuestra Señora de Lourdes, después del almuerzo a la hora francesa, emprendimos el camino de regreso a Barcelona. En aquellas horas ya se presagiaba que el viaje iba a ser largo pues debíamos regresar por la autopista del Atlántico. El viento era nuestro enemigo. Enseguida topamos con largas retenciones de tiempo y espacio. Acababan de abrir la frontera por La Jonquera y todos los camiones que estaban retenidos entre Francia y La Jonquera emprendieron su viaje. Y todos nos encontramos. Se suprimieron carriles de la autopista, por un lado porque los camioneros debían parar 45 minutos si así lo indicaban los tacómetros y la verdad eran muchísimos. Por otro lado, porque había árboles caídos debido al efecto palanca que hacían aquellos vientos huracanados. Los desvíos por otras carreteras parecían una buena solución pero también había vehículos accidentados y otros problemas. Cuando el cúmulo de incidencias parecía insoportable, del fondo del autocar, inició sus cantos a la Virgen Santísima un coro femenino que parecía de ángeles. Fue un bálsamo para todos.

Gracias a Dios, llegamos a Barcelona, agradeciendo a nuestro conductor Sr. Carlos, su pericia para llevarnos a casa sanos y salvos.

Fotos Isabelita

¡A la basura todos los objetos de superstición! y adelante el belén y el árbol de Navidad (II)

 En el anterior post del blog expliqué los objetos que se han hecho cotidianos en muchas tiendas y comercios y que son objetos de supersticiones y por ello nos apartan de Dios. En el caso de que los tuviéramos en nuestro domicilio, no nos hacen ningún bien, especialmente espiritual, cuestión que sostuve citando el Catecismo de la Iglesia Católica.

En esta segunda parte quiero incidir en ello, pues me quedaron en la trastienda del post unos cuantos objetos más. Y en ocasión de estas próximas fiestas navideñas, sería muy bueno limpiar más a fondo y liquidarlos directamente a la basura, sin aprovechar para regalárselos a alguien.


Dios nos protege, Jesucristo nos ha dado la salvación, confiemos en Él por eso hemos de invocar nuestras oraciones hacia el Cielo, y no poner nuestra esperanza en esas figuras como el buda de la abundancia, el gato que atrae el dinero, el elefante de la suerte con la trompa hacia arriba, la mano de fátima o símbolos de otras religiones como el yin y el yan, el elefante hindú.

También hemos de dar reposo eterno a las cenizas de los difuntos de la familia que por diversas razones están en los domicilios. También las cenizas han de estar en un lugar sagrado, en un camposanto, en un cementerio o bien en los columbarios que existen en muchos templos católicos. Todos debemos tener un lugar material final donde reposar nuestros restos mortales. Nosotros creemos en la resurrección de los muertos, es una Verdad de Fe y la rezamos en el Credo todos los domingos, en la misa.

Y a continuación vamos a engalanar nuestra casa en estos días de Adviento con lo propio de las celebraciones católicas. Todo este deslumbramiento por los muñecos y cosas referidas a un Papá Noel no es más que un invento para substituir y distraer de lo que se celebra realmente, el nacimiento pobre de Nuestro Salvador, Jesús el Señor.

La cosa es que en centro Europa y los países ortodoxos a los niños y niñas y también a los mayores los regalos los trae San Nicolás de Bari (sur de Italia), en cuya catedral se conservan sus reliquias y es querido porque salvó a muchos niños abandonados en las calles donde un malvado carnicero los raptaba, los mataba, los hacía pedazos, luego los metía en un puchero, los cocía y en la fonda repartía las sopas. Aquel santo fue conocido entre otras cosas por ello y porque llegó a ser obispo. Si tenemos alguna figurita, podemos recordar su fiesta este 6 de diciembre.

¡Claro está! que no faltará en nuestro hogar un belén o pesebre, pequeño o grande, pero ¡Ojo! No poner animales que no forman parte del belén, como leones, dinosaurios, coches… O sea, no es cuestión de poner todo lo que los niños y niñas de la familia quieran poner. Hemos de poner los personajes que se relatan en los evangelios, la sagrada familia de Nazaret, los pastores y sus ganados, los reyes mayos con sus camellos y pajes, el ángel que anunció y la estrella.  También casitas de corcho o de barro y cosas así ¡Por favor! No estoy de acuerdo en poner esa figurita llamada caganer con barretina. Creo que es una marranada.


La corona es propia del Adviento y se anuncia que el Señor Viene, que estamos a la espera. Así que la podemos poner en la puerta de nuestra casa o domicilio, que, aunque los otros vecinos no crean en ello, tú sí. Por último, el árbol. Ha de ser verde, lo más parecido a un árbol del bosque y decorarlo como nos apetezca con bolas, cintas, figuras de madera que representen momentos navideños. No poner ninfas, mariposas enormes o flores tropicales. En Belén hacía frío y no había nada de todo eso. Las tiras de luces con bolas son las cosas más apropiadas. Es importante acercarse a lo más próximo de los relatos bíblicos.

Y, por último, es tradicional poner en una mesita o mueble aparte el Niño Jesús en una cestita o cuna de madera, para adorarlo como Dios, Hecho hombre.

Con tiempo y paciencia, conseguiremos llegar a la Nochebuena con todo apunto.


Fotos de ACI prensa e Info Catolica 

Vamos a hacer limpieza de los objetos que nos apartan de Dios (I)

 En muchas ocasiones, sin darnos cuenta, compramos objetos que aparentemente son inofensivos, además son bonitos u exóticos, es decir nos llaman la atención. Quizás son recuerdos de viajes u obsequios de personas que nos quieren mucho. Recuerdo que en cierta ocasión una amiga mía, hace como más de treinta años, fue a Cuba y como souvenir me regaló ¡un machete de cortar caña de azúcar! Y lo trajo en el avión de vuelta …. Entonces no había los controles, necesarios, que ya desde hace años existen en los aeropuertos. Tiempo más tarde, ordenando el alto de un armario me lo encontré y lo tiré a la basura.


Con el tiempo, he pensado en esa anécdota de mi vida. Y vas suprimiendo del armario y de otros muebles cosas que no necesitas, las vendes, las regalas, o llevas la ropa adonde la recogen, es decir, procuras darles otra salida a las cosas.

Hoy propongo tirar a la basura directamente, incluso rompiéndolos, los objetos que nos apartan de Dios, que vamos acumulando y pertenecen a otras formas espirituales que no son las cristianas pero que entremezclados son contraproducentes, porque el mundo de los espíritus existe. Y nosotros los católicos creemos en los espíritus puros que son los ángeles y arcángeles que en la corte celestial tienen un lugar asignado ante la visión beatífica de Dios, que es ser y esencia de todo.

Por eso, hagamos limpieza en nuestro hogar, y no añadamos nada en las próximas fechas con el dichoso Halloween. Los católicos celebramos el día 1 de noviembre el día de Todos los Santos, de los que sabemos su nombre y de todos aquellos que sin haber sido declarados santos lo son y están en el cielo. Al día siguiente, el 2 de noviembre, celebramos el día de los difuntos. Ese día rezaremos por las almas del purgatorio, que son todas esas almas que se están purificando antes de dar el salto al Cielo.

Vamos a leer las definiciones de las cosas que propongo tirar a la basura para recordar el porqué lo hacemos

(Fuentes Wikipedia y IA)

Las mandalas: Las mandalas son representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, utilizadas en el budismo y el hinduismo. Estos objetos se venden como posavasos, alfombras, tapetes, bisuterías.

Los ojitos azules: Se llaman nazar, piedra del mal de ojo, ojo turco u ojo griego. Es un amuleto que está destinado a proteger contra el mal de ojo. Es común en la actual Turquía y Grecia, como así también en los países del Levante mediterráneo. Los hay en joyas, colgantes, adornos, siempre para llevarlos puestos encima.

Las brujas en muñecas y cosas parecidas: Una bruja es, principalmente, una mujer a la que se le atribuyen poderes sobrenaturales, a menudo con connotaciones malignas y un pacto con el diablo, especialmente en el contexto histórico de la caza de brujas. Sin embargo, el término también se usa para referirse a una mujer fea o vieja, una figura de los cuentos infantiles que vuela en escoba, una persona que practica la brujería moderna (como en Wicca), o incluso de forma coloquial para mujeres con malas intenciones.

Atrapasueños: Un atrapasueños es un amuleto de la cultura indígena norteamericana, particularmente de la tribu ojibwa, que se usa para filtrar los sueños y proteger contra las pesadillas, permitiendo que solo los sueños positivos lleguen a la persona.


¿Y qué dice el Catecismo de la Iglesia Católica?

(punto) 2117. Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo —aunque sea para procurar la salud—, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aun cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legítima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo.

Como veis no va a suponer un trastorno doméstico importante, pero es bueno hacerlo, aunque sea poco a poco. Y si hay niños pequeños en casa podéis hacer adornos de otoño. Con hojas secas de los árboles se obtienen unas guirnaldas muy bonitas por los diferentes tonos de este tiempo otoñal, o lo que os inventéis. En otro artículo propondré otra serie de objetos para tirar y otros para conservar o hacer la carta a los Reyes Magos.

En apoyo de la Campaña 40 días por la Vida

 Vamos a reiterar que el aborto no es interrumpir el embarazo sino suprimirlo. Le inyectan a tu hijo o hija un producto que le provoca un paro cardíaco y después a modo de parto expulsas por el conducto vaginal a tu hijo muerto, con el sangrado correspondiente. Esto es el aborto. Decir que el aborto interrumpe el embarazo es FALSO, es MENTIRA, es un ENGAÑO. Lo dicen para que psicológicamente te creas que es otra cosa y así la industria del crimen sigue aumentando, a tu costa.

No tiene nada que ver con el aborto espontáneo, es decir, algo va mal en el desarrollo fetal o en la salud de la madre, u otros motivos, se muere el feto y el cuerpo lo expulsa con contracciones a veces dolorosas, que en muchos casos requiere el degrado de la matriz de la mujer.

Sin embargo, el aborto del que tanto quieren hablar los comunistas, los socialistas y la gente de corazón podrido de este país y de otros es el del derecho a matar. Está planificado desde la mitad del siglo pasado, reducir la demografía  para que puedan venir personas de otros países, como ya vienen, especialmente musulmanes. Líderes de países norteafricanos lo han declarado: las madres han tener de 5 a 8 hijos cada una y así repoblar Europa. Actualmente se le hace creer a la mujer empoderada que su cuerpo es suyo y de nadie más. En cambio, para la mujer musulmana su cuerpo es de la revolución islámica, a costa de lo que sea.

Ahora el debate es que el aborto sea un derecho constitucional. No puede ser constitucional el derecho a matar, pues si es así tendremos derecho a matar a cualquiera, pues un feto es un ser humano desde que se concibe. Matar será impune.

También proponen que a la mujer no se le explique qué consecuencias tiene el aborto. Poco les importa si estas mujeres se pueden quedar estériles pues este aborto es ir contra la naturaleza de la mujer embarazada pues ella, contra natura, lo consiente. Los daños psicológicos son importantes pues nunca el aborto es liberador, como si te sacaras un peso de encima, una mochila, una amistad, un asunto de trabajo bien resuelto, entre otros pesos. Jamás. No habrá momento del día y del resto de tu vida que te olvides de que autorizaste a un monstruo a que matara a tu hijo. Ni que tengas otros hijos, propios o adoptados. Solo la misericordia de Dios te podrá dar un poco de consuelo, pues ni nada ni nadie te será suficiente.


Es un contrasentido que, existiendo tantos métodos anticonceptivos, 100.000 mujeres en el año 2024 abortasen voluntariamente en España. Sea cual sea la edad que se tenga, e incluso si está casada, el padre tiene derecho a decidir sobre la vida de su hijo, no hay que olvidarlo. Los hombres a los que se les ha arrebatado un hijo por aborto inconsentido ya están enfrentándose a la Justicia y demandando a la mujer que le ha privado de su paternidad. Y esto es así, lo entiendan o no, porque la maternidad es un don de Dios, no es una margarita a la que le puedes preguntar, ahora sí, ahora no… voy a abortar. Simplemente di no.

Por ello, no abortéis, no matéis a vuestro hijo. Muchas personas ya estamos rezando para que no lo hagáis.

¡Y FELIZ NAVIDAD A TODOS!

No nos olvidemos en estos días de preparación a la Navidad que lo que vamos a celebrar es la primera venida de Nuestro Señor Jesucristo, hijo unigénito de Dios, encarnado en el vientre de Santa María Virgen. Y este júbilo nos ha de llevar a preparar las reuniones familiares, pocas o muchas, con más o menos gente, abriendo las puertas a esa vecina o vecino o familiar que tú sabes que va a pasar solo la Navidad.


Con la mezcla de culturas y religiones, y a la vez mestizajes, habrá gente a nuestro alrededor que piense que los cristianos estamos locos con tantos preparativos. Por eso es importante moderación y mucha alegría, pues la Navidad ha supuesto a lo largo de la historia reciente de la humanidad un momento de encuentro de Dios con nosotros, y a la práctica ha supuesto Alto el Fuego en más de una guerra por respeto a la profundidad del mensaje de salvación con el nacimiento de Jesús en Belén, ahora situado en enclave de la Autoridad Palestina, en Israel. Por supuesto, reencuentros familiares inesperados.

No podemos dejar de rezar por los muchos frentes de guerra que existen en este momento, soldados desplazados de sus familias, damnificados por las bombas y otro tipo de armamento, así como los afectados por los desastres naturales y por las negligencias de los gobernantes.

Y en esta preparación, imagino que cada lector habrá desplegado su creatividad para, de nuevo, montar un belén o pesebre en su casa. Cada año entran y salen del armario todas las figuras y adornos, pero algo tendremos que reponer porque el tiempo también estropea los objetos. No obstante, lo básico es el Nacimiento, la Sagrada Familia de Nazaret: san José, la Virgen y el Niño Jesús.

En esta ocasión quiero mostrar un Nacimiento que ha preparado una amiga mía y que me ha permitido publicar la foto de su belén. Bajando a detalle, podemos ver la bufanda roja que lleva san José y la capita de dos colores que lleva la Virgen que está alimentando al Niño Jesús. Tanto la bufanda como la capita han estado tejidos por ella. Aquí están esos detalles de amor que podemos ofrecer al Niño Dios. Mi amiga pensó que allí en Belén hacía mucho frío, como así será en pleno invierno.



Sobre los menús, hay tantas propuestas y recetas en todas las redes sociales que es impresionante la variedad de todo lo que se puede hacer. Recurrir a lo clásico no pasa nada, y repartir tareas entre los comensales también está bien. Los vinos y los postres son importantes y desde luego si se delegan, es una preocupación menos para los anfitriones. 

Yo sugiero, poco aperitivo para no arrastrar varios días los rustidos o guisados en la nevera. O bien convertir el aperitivo en primer plato y pasar al plato fuerte a continuación. Pero, como he dicho, sugerencias hay miles. En centro Europa, especialmente en Ucrania, todos los platos cocinados se ponen en el centro de la mesa, sean sopas, estofados, asados, aperitivos y cada comensal empieza y acaba por lo que más le apetece. Ello conlleva a que no existe el trajín de levantarse a retirar platos y traer el siguiente, no se rompen conversaciones, y no hay interrupciones molestas con el fin de que todo esté en orden. Así que mucha paciencia y sobriedad estos días, tarea difícil entre las difíciles a nivel doméstico.

¡Y FELIZ NAVIDAD A TODOS!


Fidelidad perpetua

Ocho siglos antes de Jesucristo, surgió en el Pueblo de Israel un profeta llamado Oseas, el cual, según los exégetas, forma parte del grupo de los doce profetas menores cuyos textos se incluyen en el bloque de libros de la Biblia del Antiguo Testamento.

En el Antiguo Testamento en numerosas ocasiones cuando Dios revela su Alianza con el Pueblo escogido, se utiliza el símil de la alianza establecida entre un hombre y una mujer para toda la vida. En el Nuevo Testamento que se inicia con el nacimiento de Jesús, se establece esa similitud entre Cristo y su Iglesia, y entre el hombre y una mujer estableciendo esa alianza por tiempo perpetuo hasta que la muerte los separa.

Me quiero detener en la lectura del profeta Oseas que se está desarrollando en estos días del tiempo litúrgico ordinario de la santa misa,  Os 2, 16. 17-18. 21-22:

 Esto dice el Señor:

"Yo conduciré a Israel, mi esposa infiel, al desierto

y le hablaré al corazón.

Ella me responderá allá,

como cuando era joven,

como el día en que salió de Egipto.

Aquel día, palabra del Señor,

ella me llamará 'Esposo mío',

y no me volverá a decir 'Baal mío'.

Israel, yo te desposaré conmigo para siempre.

Nos uniremos en la justicia y la rectitud,

en el amor constante y la ternura;

yo te desposaré en la fidelidad

y entonces tú conocerás al Señor''.

 


Esta alianza entre los esposos, tan bella y firme como Dios con su Pueblo, y Cristo con su Iglesia, es indisoluble en esos términos, que como veréis no se trata de una indisolubilidad establecida a capricho por hombres y mujeres de la Iglesia, sino revelada por Dios a través de sus profetas.

Es difícil de entender y de sobrellevar, es cierto, por ello no podemos vivir al margen de Dios, acudiendo a Él siempre, aún durmiendo.

El mandamiento de la Caridad del Jueves Santo

 ¿Por qué triunfa el mal? Y en concreto ¿Por qué Dios permite el mal? La pregunta y la respuesta la encontramos en nuestra doctrina recogida en el Catecismo de la Iglesia Católica. En esta ocasión citaré el librito Compendio, punto 58.

La fe nos da la certeza de que Dios no permitiría el mal si no hiciera salir el bien del mal mismo. Esto Dios lo ha realizado ya admirablemente con ocasión de la muerte y la resurrección de Cristo: en efecto, del mayor mal moral, la muerte de su Hijo, Dios ha sacado el mayor de los bienes, la Glorificación de Cristo y nuestra redención.

Vemos numerosísimos casos de pecados muy graves concatenados cometidos por personas que construyen estructuras de pecados. Todos ellos se hacen vehementes, se ven a la vista. Cuando nos relatan tramas de droga, de tráfico de niños, de blanqueo de dinero, de mordidas o comisiones ilegales y fraudulentas, sus autores gastan hasta la saciedad en vehículos, coches, helicópteros, mansiones, joyas. Todo ese mal es vehemente ¡triunfa! Pero no gana. Las personas que ejecutan esos actos y otros muchísimos personifican el mal.

¿De qué sirven tantos bienes si eres condenado a prisión por violación, o eres investigado por la fiscalía y has de ampararte en un escaño de un Parlamento para que no te detengan? ¿De qué sirve si no te conformas con tu esterilidad, y se van muriendo en tu vientre todas las implantaciones de fetos in vitro que has recibido, hasta que matas a una mujer por qué no te quiere entregar su hijo?

El gran Bien es Dios, algo tan bello que existe, quieras o no, cuyo único Hijo se entregó para nuestra salvación en este mundo podrido que nos rodea. Seremos felices si lo amamos, y amamos a nuestra familia, a nuestro cónyuge, hijos, hijas, nietos, nietas, primas y todos los parientes, a los vecinos, compañeros de trabajo, amando al prójimo como a ti mismo.

Este es el mandamiento de la Caridad, Amaros unos a otros como yo os he amado (Compendio punto 420), el cual lo instituye Jesucristo el Jueves Santo en la última cena, llamada la Cena del Señor.

Un matrimonio le pidió una señal a la Virgen

 Durante el mes de agosto la Iglesia Universal celebra con entusiasmo muchas fiestas y celebraciones dedicadas a Santa María. En este hemisferio Norte, con este motivo se celebran las populares Fiestas Mayores en pueblos y ciudades. Con la descristianización las fiestas son más paganas, con mucho ruido y mucho alcohol. No obstante, ahí está la fecha en el calendario litúrgico para querer un poco más a la Virgen Santísima, y quizás proponernos dulcificar nuestro carácter, que puede desatarse con tanto calor.

Y como su intercesión es poderosa y real me voy a referir al origen de la fiesta de la Virgen Blanca o de Nuestra Señora de las Nieves, tan popular como curiosa:

El origen, según la Enciclopedia Católica, se atribuye a la época del papado de Liberio (352 - 366) en el que se relata que un anciano y acaudalado matrimonio de la nobleza patricia de Roma que no había tenido hijos y a los que se atribuía gran caridad hacia los demás, solicitó de la Virgen María que les señalase qué debían hacer con sus bienes para garantizar el mejor uso cristiano de la herencia. La tradición católica cuenta que la Virgen se manifestó ante ellos y les indicó que, allá donde señalara, se le construyese un templo. El perfil de la iglesia fue dibujado en el suelo por una milagrosa nevada que ocurrió el 5 de agosto de 358 en lo alto del monte Esquilino. Fue entonces dedicada la Basílica de Santa Maria Maggiore. (Wikipedia)


Nevó pues, en pleno mes de agosto en el año 358, cuando entonces hacía también un fuerte calor. Sin embargo, en este 2023 que vivimos también nevó en Alemania, tal día como el 5 de agosto:

La cronista del diario ABC español en Berlín publicaba: Numerosos puntos geográficos centroeuropeos amanecen esta mañana, un 5 de agosto, cubiertos por una capa de nieve. En pleno verano, la ciudad alemana de Reutlingen, por ejemplo, se ha sumido en el caos. La tormenta cubrió anoche las calles del centro con una capa de granizo a la que se sumaron después 30 centímetros de nieve.

¿Qué puede haber pasado? La respuesta de los expertos es el choque climático, el cambio climático. Hay muchas respuestas en este sentido. Pero este no es mi tema. El caso es que pueda ser que se repita, que ha nevado porque la Virgen Santísima responda a alguna cuestión que se le ha suscitado o Ella misma ha enviado una señal por la grave descristianización de Alemania, en pleno caos sinodal. Por eso ha vuelto a nevar un 5 de agosto, algo que parecía imposible en esas latitudes.


Por la ciencia se sabe que el eje de la tierra se altera y la oscilación del planeta puede variar de tal manera que altere de forma evidente el clima y todas sus consecuencias. Y ahora igual. Pero no deja de sorprender que nevara en la misma fecha, después de granizar y como preludio de una tremenda tormenta. Por otro lado, la Virgen Santísima no es la primera vez ni la última que se manifiesta a través de la naturaleza, giros solares, curaciones, lluvias milagrosas.

Ciertamente, son mis especulaciones. Pero yo me lo tomo como un aviso de la Virgen Santísima para que recemos para proteger a la Iglesia y al Papa. Y añado a las familias porque el acaudalado matrimonio anciano y de la nobleza patricia fue escuchado por Ella. Por último, la Basílica de Santa María la Mayor, sigue en pie, con las reformas necesarias y es territorio vaticano.

¿Qué vas hacer en estos días de la Semana Santa?

 En estos días de la Semana Santa, los cristianos nos vemos inmersos en las constantes llamadas al ocio, al descanso rural, a las playas y a todas las terracitas habidas y por haber. Todo ello produce un cierto atractivo que, aunque no sea malo, nos llama a vaguear y a gastar quizá más de lo que disponemos. Nos han torpedeado en los últimos meses con las subidas de precios de los carburantes y de la alimentación, pero en contrapartida también nos explican que la ocupación hotelera está de momento al 70% en muchos puntos y regiones de España.

También nos llaman a la piedad las numerosas procesiones y aumenta de año en año los fieles que las contemplan. Podemos decir con alegría que la Iglesia en estos días sale a la calle para que veamos cómo viven la fe los cristianos.

Así que los que practicamos nuestra fe católica y apostólica podemos hacer un poco de todo, asistir a las misas, oficios y procesiones con toda la piedad interior y exterior posible, estemos donde estemos. También moderaremos la ingesta en los almuerzos y cenas de estos días, y descansar un poco. No hay que llenar las horas comprando y tomando helados y refrescos. En estos días de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, teniendo en cuenta los horarios de los oficios y misas de cada lugar, organizaremos nuestras actividades de ocio. La primera cita es siempre con Nuestro Señor Jesucristo.

Recordad que en el Jueves Santo, 6 de abril de 2023, solo se celebra una Cena del Señor en cada templo. En el Viernes Santo, 7 de abril de 2023, solo un Oficio de la Pasión, con la añadidura del Viacrucis por la mañana. Durante el Sábado Santo permanecen cerrados todos los templos católicos hasta la celebración de la Vigilia Pascual. Y el gran domingo de Resurrección las misas suelen ser en los horarios habituales.

Después, el domingo celebraremos la Pascua del Señor comiendo y celebrando con alegría cordero asado, al horno por ejemplo con hierbas aromáticas, laurel y limón y patatas asadas. Para el postre, un pastel de Pascua que en Cataluña se llama MONA, y la adornaremos con huevos de chocolate, plumitas de colores y pollitos Es costumbre entonces felicitar la Pascua a nuestros familiares y amigos.

Por último, a pesar de las llamadas al ocio y a vaguear, también los cristianos estamos llamados al recogimiento y a estar muy pegados a la Cruz del Señor dando gracias por la Salvación para la Vida Eterna.

 

Los Ángeles hablan cantando ¡Os ha nacido un Niño! ¡Ha nacido el Salvador!

Nos acercamos a la medianoche del 24 de diciembre de 2022, el día más especial del año para toda la humanidad, tanto para los que creen como para los que creen menos. Y en el mundo entero debe saber  qué ocurrió una noche como esta en las tierras del pueblo elegido por Dios para concretar el Nacimiento de su hijo unigénito. En Belén (Israel) hoy también están de fiesta. Turistas y residentes cantan y festejan el Nacimiento del Hijo de Dios hecho Hombre, nuestro Salvador para la Vida Eterna. En esta noche nos reunimos en la santa misa de vigilia de la Navidad o en la santa misa del Gallo, también nos reunimos para la Cena más importante del Año, o para preparar el banquete del día de Navidad en nuestros hogares.


Entonces será el momento de los villancicos y los poemas que entre unos y otros se van a recitar y cantar.

Con el permiso del autor Enrique Cases, presbítero, publico uno de sus poemas de Navidad.

FELIZ NAVIDAD

Eras un simple pastor.

Cuando en la noche estrellada,

brilló una luz transparente.

Y con ella un ángel, dos, mil,

y una música hermosísima.

Los Ángeles hablan cantando.

¡Os ha nacido un Niño!

¡Ha nacido el Salvador!

¡Paz en la tierra, Gloria en el cielo!

La luz llegó al corazón,

Y con los otros pastores buscó al Niño.

Al encontrarle le adoraron,

Y al levantar la mirada,

María y José sonreían, el Niño no decía nada.

Sé este pastor joven,

Acepta la luz interior

Y verás lo que yo veo.

Información de Mn Enrique Cases

En Navidad celebramos el Nacimiento del Niño Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre

 Era tradición cristiana que en los hogares se preparara el belén por Santa Lucía, es decir, el 13 de diciembre y se retirara por la fiesta de la Virgen de la Candelaria, el 2 de febrero. Se trataba de estas fechas porque las ventas en las ferias navideñas de los árboles, ramas, musgo y otros arbustos se iniciaban casi al acabar el otoño y las figuritas y pesebres igual. Además, el calendario festivo era mucho más reducido y por lo tanto había muy poco tiempo para el ocio. Incluso los más pequeños de la casa que iban al colegio, teníamos clases hasta el sábado al mediodía. El 2 de febrero a nivel doméstico cerraba el tiempo de Navidad, aunque litúrgicamente ya hacía 3 semanas que se vivía el Tiempo Ordinario. Era el día de la Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Virgen, , la Familia de Nazaret ya había salido de Belén, dejado atrás el pesebre, y camino de Nazaret fueron a Jerusalén a cumplir con lo que estaba mandado para los judíos.


Sin embargo, estas tradiciones se van diluyendo por la carrera de encender el iluminado público cuanto antes mejor, a correr en el Black Friday que cuando estalló la moda era un solo día; a tomar el sabor de la nieve, aunque sea fabricada; a desearse felices fiestas en los almuerzos o cenas de empresa. No obstante, un avance han sido los congeladores que hay en casi todas las casas, así los ingredientes de las celebraciones se pueden comprar en cualquier momento, según nuestro tiempo disponible y el presupuesto asignado. Pues otra tradición era ir al mercado con la paga extra de Navidad en la mano, que se cobraba el 22 de diciembre, y comprar la cena de Nochebuena. Todo cambia, y es así en el ahora que vivimos.

Pero lo que no cambia es lo que se celebra en la NAVIDAD: El nacimiento del Niño Jesús, Dios hecho hombre, para la salvación de cada uno de nosotros. Eso celebramos, que Dios envió a su Hijo unigénito, naciendo en un lugar sencillo y ser Jesucristo el Rey de reyes. Y os diré más, hay exégetas, es decir, estudiosos de la Biblia, que consideran que Jesús no nació en esa fecha que celebramos el 25 de diciembre, que fue antes o más tarde, pero como escribió el Papa Emérito Benedicto XVI “Vamos a dejarlo como está” a resultas también del vaivén de fechas de la Semana Santa.

En cualquier caso, hoy por hoy, en el mundo católico la NAVIDAD la celebramos el 25 de diciembre. Los cristianos ortodoxos la celebran el día de la Epifanía, es decir, el día en que nosotros celebramos Los Reyes Magos de Oriente, el 6 de enero. Y no pasa nada, pues todos estamos contentos y alabando al Señor.

Que no perdamos de vista las fechas importantes.

¿Qué es lo correcto?

 Es habitual oír y escuchar que tal persona hizo tal cosa porque ERA LO CORRECTO. En muchos diálogos del cine, de las series de televisión o de plataformas digitales, para justificar lo que sea siempre hay quien vaticina HICISTE LO CORRECTO, como queriendo decir, no te preocupes más.

Pero es bastante normal que nos planteemos si es correcto o no aquello que decimos o hacemos. Pues la MORAL DE LA PERSONA, nuestra conciencia suele decirnos a través de nuestro Creador lo que debemos o no hacer. Sucede a veces que Conciencia la tenemos taponada y en esas circunstancias es muy difícil saber qué es lo correcto.


En este sentido os recomiendo un buen libro para pensar, para abrir las mentes, y para que fluyan respuestas sanas a nuestra conciencia. También se puede acudir a consultar a sacerdotes católicos bien formados, que los hay de verdad. Sin lugar a dudas otros no se han comportado cómo debían y lo hemos sabido. Pero cualquier ser humano es capaz de lo peor y también lo hemos visto.

Así que el libro es el siguiente UNA VIDA LOGRADA, Moral de la persona, de José Luís Méndez y Juan Barbeito, Editorial Palabra, de la colección “Buscando Entender”.

Los dos autores son sacerdotes y teólogos. Actualmente están en la diócesis de Madrid. La edición que tengo en mis manos es la 3ª de abril de 2022.

Los temas que trata, mirando el índice, son:

La libertad y la racionalidad convierten al ser humano en alguien especial.

El carácter sagrado de la vida humana.

La dignidad humana es universal.

El cuerpo humano está hecho para la entrega personal.

Amar con el cuerpo y no de cualquier manera.

El Matrimonio: vivir con alguien y para alguien.

El hijo es fruto de la donación de los padres.

Es decir, se incide en temas como la libertad de elegir, la sexualidad, la homosexualidad, el aborto, la eutanasia, la prostitución, temas totalmente de actualidad y que dividen a Europa en dos franjas, aquellos que abogan por la cultura de la muerte y aquellos que luchan por la vida desde su concepción.

Hay que llenarse de buenas lecturas, y esta es una de ellas. También puede resultar un buen regalo para cualquier ocasión.

Los nietos no tienen la culpa de las desavenencias y descartes paterno filiales.

 Hoy celebramos el DIA DE LOS ABUELOS Y DE LAS PERSONAS MAYORES, en la II Jornada anual, convocada por el Papa Francisco, con el fin de destacar su valía en la sociedad y luchar contra las políticas y conductas del descarte.

Ha escogido este día porque el 26 de julio la Iglesia Universal lo dedica en su santoral a San Joaquín y a Santa Ana, los padres de la Virgen María, por lo tanto, los abuelos de Jesús, pues siendo Dios se hizo hombre y en tal condición también tuvo abuelos, como todos nosotros.


Y los que somos abuelos, se sobreentiende que tenemos nietos y nietas. Pero ¿Dónde están? Ciertamente se producen casos dramáticos en los que, por razones particulares, económicas, discusiones, memorias del pasado, herencias, divorcios contenciosos, por señalar unos cuántos motivos que desestabilizan a las familias, los hijos o las hijas, yernos o nueras, utilizan a los nietos como escudo de guerra, lo cual es lamentable, triste, horrible.

Por este motivo, a los abogados de familia y a los notarios, les aumentan los casos de desheredación de los hijos por falta de atención, así como las reclamaciones judiciales para regularizar un régimen de visitas de los abuelos con los nietos, pues los nietos no tienen la culpa de las desavenencias y descartes paterno filiales.

En este sentido, hoy especialmente debe rezarse por todos los abuelos y las personas mayores, para pedirle al Espíritu Santo luces y evitar así llevar los casos a los tribunales, asuntos siempre dolorosos para ambas partes e incomprensibles para los nietos.

Por otra parte, no es moralmente malo que un pariente mayor esté ingresado en un centro geriátrico, lo que es moralmente malo o muy malo, es no preocuparse por ellos. Hay que llamarles por teléfono, interesarse ante los profesionales de su progresión y estado de salud, y sobre todo visitarlos, estar a su lado un rato, hacerles compañía, aunque sea en silencio, cantarles, jugar como niños, explicarles cosas especialmente de la familia. A veces no hay más remedio de su ingreso, pero no los abandonemos, evitemos ese DESCARTE al que se refiere el Santo Padre.



 Del libro del Eclesiastés (siglo III antes de Cristo)

251Tres cosas desea mi alma | que agradan al Señor y a los humanos: | concordia entre hermanos, amistad entre vecinos, | y marido y mujer bien avenidos. 2Tres tipos de personas detesta mi alma | y su conducta me llena de indignación: | pobre orgulloso, rico embustero, | y viejo lascivo e insensato. 3Si en la juventud no has recogido nada, | ¿Cómo quieres encontrar algo en la vejez? 4¡Qué bien sienta a las canas el juicio, | y a los ancianos saber aconsejar! 5¡Qué bien sienta a los ancianos la sabiduría, | y a los ilustres la reflexión y el consejo! 6La mucha experiencia es la corona de los ancianos, | y su orgullo es el temor del Señor.

 

Audio de EL MATRIMONIO ES UNA VOCACIÓN CRISTIANA

 En estos de vacaciones, la lectura es un inteligente entretenimiento como todos sabemos, pero escuchar el audio de la lectura de un texto interesante también es una buena opción.  Ese es el caso que hoy os propongo: escuchar la homilía de un santo sobre EL MATRIMONIO, VOCACIÓN CRISTIANA de San Josemaría Escrivá. 

En la web del opusdei.org encontrareis muchos audios de formación cristiana católica que nos pueden ayudar a vivir cristianamente también en tiempos de calor y de fuego, encomendando a Dios Nuestro Señor, que nos envíe lluvias para paliar la sed de las montañas y los campos, de los pantanos y de las personas que vivimos en este planeta caliente.


AUDIO : Matrimonio vocación cristiana

El hombre y la mujer son libres de contraer matrimonio o no

 Vas tranquilamente por una carretera conduciendo o bien de pasajero del vehículo y te encuentras a la vista una valla publicitaria que realmente llama tu atención, pero no puedes distraerte porque cualquier distracción te envía a la cuneta. El anuncio es de un grupo de abogados sin escrúpulos que a su vez va a la caza de clientes sin escrúpulos, en los cuales, unos y otros, la recta moral no preside sus actos. O no saben qué es la moral o les importa bien poco.

Publico la foto de la valla, sin la referencia de los datos del grupo jurídico debido a que en ningún caso quiero promover que le aumente el trabajo a base de intenciones despreciables.

Bien sabemos que mantener vivo y vigoroso el Matrimonio es tarea difícil, pero no imposible. Y la Iglesia católica está llamando a que los novios se preparen concienzudamente para el enlace y una vez casados no dejen de formarse, pues muchísimos matrimonios se conciben nulos de origen y las familias se rompen, con graves consecuencias para la esposa, el esposo, y si los hubiera, los hijos.

Los padres de él y de ella han de intentar la avenencia, si esta es posible, promover el perdón y ayudar sin entrometerse en lo que fuera necesario.

En este sentido quisiera nombrar a Romano Guardini (Verona, 1885 -Múnich, 1968). Fue sacerdote, pensador, escritor y académico católico alemán. En uno de sus textos, extraído de EL SUBLIME AMOR DE CRISTO, referido en EL SEÑOR (Rialp), y al respecto del divorcio dispuesto por Moisés, dice:


El matrimonio es una institución de Dios. Es Él quien, al crear al hombre y a la mujer, los hizo para que se complementaran. Legítimamente contraído, el matrimonio es una unión surgida del mismo Dios. Ambos esposos forman una unidad en Dios, tan íntima, que no son más que "una carne" y todo lo que atañe a uno importa al otro. El hombre no puede separar más que lo que él ha unido; lo que ha unido Dios escapa a su poder. El hombre es libre de contraer o no matrimonio. Esto es de su incumbencia. Pero, si lo contrae, Dios imprime a la unión un carácter que el hombre no puede borrar. He aquí el carácter sobrehumano del matrimonio que puede constituirse en misterio venturoso y le confiere la paz y el sostén vencedores de todas las vicisitudes; carácter que puede, ciertamente, convertirlo también en pesada carga.

Los fariseos contestan enfurecidos: ¿Por qué dio Moisés todas las normas concernientes al libelo de divorcio? Jesús contesta: Por la dureza de vuestro corazón. Porque no tenéis amor ni fidelidad inspirada por el amor; porque sois egoístas y sensuales y porque os habríais rebelado si no se os hubiesen hecho concesiones y porque Dios fue demasiado misericordioso al permitirlo. La Ley no era, tal como dijimos más arriba, la expresión de la voluntad inicial de Dios, tal como aparece en su actitud respecto de Abraham y sobre todo en el Paraíso terrenal y en su intención creadora, sino una señal de la apostasía del pueblo, una constitución, establecida por Dios, tras haber desaparecido la verdadera constitución de la fe y de la libertad.

Esto es el matrimonio católico.

 

Matrimonios del siglo XX en proceso de canonización

 Hoy hemos participado, vía zoom, en la Celebración de la 2ª. Jornada de Santos laicos en la familia y el matrimonio, en la clausura del Año «Amoris Laetitia», el cual concluirá el próximo 26 de junio de 2022. En esta jornada hemos escuchado seis semblanzas biográficas de seis matrimonios de distintas partes del mundo, por conexión a través de la web oficial de opusdei.org.



Todos ellos tienen la Causa de Canonización abierta y en marcha. Son los siguientes:

• Los beatos italianos Luigi Beltrame Quattrocchi y Maria Corsini, la primera pareja en ser beatificada en una misma ceremonia, en 2001. Según el Papa san Juan Pablo II, vivieron "una vida ordinaria de una manera extraordinaria". El testimonio ha sido dado por Paola Dal Toso, profesora y biógrafa de los beatos.


Jozef y Wiktoria Ulma, conocidos popularmente como “los samaritanos de Markowa”, en Polonia (con Witold Burda, sacerdote y postulador de la causa de canonización).

Giovanni Gheddo (arquitecto) y Rosa Franzi (maestra) miembros de la Acción Católica cuyo deseo era “ser siempre gratos a Dios” y “hacer el bien a los demás”. La persona encargada de ilustrar sus figuras es Lia Lafronte, abogada y postuladora de la causa.

Eduardo Ortiz de Landázuri (médico) y Laura Busca Otaegui (farmacéutica) cuya existencia se caracterizó por un servicio generoso a las familias y a los enfermos, especialmente en Pamplona (España). En este caso, el relator ha sido Francesco Calogero, docente y postulador de la causa.

Franco Bono y Maria Rosaria De Angelis, que destacaron por su compromiso cívico, eclesial y profesional. María Rosa desplegó un enorme influjo espiritual a través de su empeño en el Movimiento de los Focolares. Sobre sus vidas ha hablado Pietro Rome, sacerdote y postulador de la causa.

Cyprien Rugamba y Daphrose Mukasanga, dos mártires en el genocidio de Ruanda, con la ayuda de Jean Luc Moens, biógrafo y autor de “Familia Rugamba. Danzando en el cielo”. Entre otras cosas, antes de su martirio, habían introducido en su país tanto la Comunidad del Emanuel como la Renovación Carismática Católica.

La jornada ha sido introducida por el cardenal Marcello Semeraro (Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos) y la clausura ha sido a cargo del monseñor Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei.

Carta a los Matrimonios del Papa Francisco

 CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

A LOS MATRIMONIOS
CON OCASIÓN DEL AÑO “FAMILIA AMORIS LAETITIA

Queridos esposos y esposas de todo el mundo:

Con ocasión del Año “Familia Amoris laetitia”, me acerco a ustedes para expresarles todo mi afecto y cercanía en este tiempo tan especial que estamos viviendo. Siempre he tenido presente a las familias en mis oraciones, pero más aún durante la pandemia, que ha probado duramente a todos, especialmente a los más vulnerables. El momento que estamos pasando me lleva a acercarme con humildad, cariño y acogida a cada persona, a cada matrimonio y a cada familia en las situaciones que estén experimentando.

Este contexto particular nos invita a hacer vida las palabras con las que el Señor llama a Abrahán a salir de su patria y de la casa de su padre hacia una tierra desconocida que Él mismo le mostrará (cf. Gn 12,1). También nosotros hemos vivido más que nunca la incertidumbre, la soledad, la pérdida de seres queridos y nos hemos visto impulsados a salir de nuestras seguridades, de nuestros espacios de “control”, de nuestras propias maneras de hacer las cosas, de nuestras apetencias, para atender no sólo al bien de la propia familia, sino además al de la sociedad, que también depende de nuestros comportamientos personales.

La relación con Dios nos moldea, nos acompaña y nos moviliza como personas y, en última instancia, nos ayuda a “salir de nuestra tierra”, en muchas ocasiones con cierto respeto e incluso miedo a lo desconocido, pero desde nuestra fe cristiana sabemos que no estamos solos ya que Dios está en nosotros, con nosotros y entre nosotros: en la familia, en el barrio, en el lugar de trabajo o estudio, en la ciudad que habitamos.

Como Abrahán, cada uno de los esposos sale de su tierra desde el momento en que, sintiendo la llamada al amor conyugal, decide entregarse al otro sin reservas. Así, ya el noviazgo implica salir de la propia tierra, porque supone transitar juntos el camino que conduce al matrimonio. Las distintas situaciones de la vida: el paso de los días, la llegada de los hijos, el trabajo, las enfermedades son circunstancias en las que el compromiso que adquirieron el uno con el otro hace que cada uno tenga que abandonar las propias inercias, certidumbres, zonas de confort y salir hacia la tierra que Dios les promete: ser dos en Cristo, dos en uno. Una única vida, un “nosotros” en la comunión del amor con Jesús, vivo y presente en cada momento de su existencia. Dios los acompaña, los ama incondicionalmente. ¡No están solos!

Queridos esposos, sepan que sus hijos —y especialmente los jóvenes— los observan con atención y buscan en ustedes el testimonio de un amor fuerte y confiable. «¡Qué importante es que los jóvenes vean con sus propios ojos el amor de Cristo vivo y presente en el amor de los matrimonios, que testimonian con su vida concreta que el amor para siempre es posible!» [1]. Los hijos son un regalo, siempre, cambian la historia de cada familia. Están sedientos de amor, de reconocimiento, de estima y de confianza. La paternidad y la maternidad los llaman a ser generativos para dar a sus hijos el gozo de descubrirse hijos de Dios, hijos de un Padre que ya desde el primer instante los ha amado tiernamente y los lleva de la mano cada día. Este descubrimiento puede dar a sus hijos la fe y la capacidad de confiar en Dios.

Ciertamente, educar a los hijos no es nada fácil. Pero no olvidemos que ellos también nos educan. El primer ámbito de la educación sigue siendo la familia, en los pequeños gestos que son más elocuentes que las palabras. Educar es ante todo acompañar los procesos de crecimiento, es estar presentes de muchas maneras, de tal modo que los hijos puedan contar con sus padres en todo momento. El educador es una persona que “genera” en sentido espiritual y, sobre todo, que “se juega” poniéndose en relación. Como padre y madre es importante relacionarse con sus hijos a partir de una autoridad ganada día tras día. Ellos necesitan una seguridad que los ayude a experimentar la confianza en ustedes, en la belleza de sus vidas, en la certeza de no estar nunca solos, pase lo que pase.

Por otra parte, y como ya he señalado, la conciencia de la identidad y la misión de los laicos en la Iglesia y en la sociedad ha aumentado. Ustedes tienen la misión de transformar la sociedad con su presencia en el mundo del trabajo y hacer que se tengan en cuenta las necesidades de las familias.

También los matrimonios deben “primerear” [2] dentro de la comunidad parroquial y diocesana con sus iniciativas y su creatividad, buscando la complementariedad de los carismas y vocaciones como expresión de la comunión eclesial; en particular, los «cónyuges junto a los pastores, para caminar con otras familias, para ayudar a los más débiles, para anunciar que, también en las dificultades, Cristo se hace presente» [3].

Por tanto, los exhorto, queridos esposos, a participar en la Iglesia, especialmente en la pastoral familiar. Porque «la corresponsabilidad en la misión llama […] a los matrimonios y a los ministros ordenados, especialmente a los obispos, a cooperar de manera fecunda en el cuidado y la custodia de las Iglesias domésticas» [4]. Recuerden que la familia es la «célula básica de la sociedad» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 66). El matrimonio es realmente un proyecto de construcción de la «cultura del encuentro» (Carta enc. Fratelli tutti, 216). Es por ello que las familias tienen el desafío de tender puentes entre las generaciones para la transmisión de los valores que conforman la humanidad. Se necesita una nueva creatividad para expresar en los desafíos actuales los valores que nos constituyen como pueblo en nuestras sociedades y en la Iglesia, Pueblo de Dios.

La vocación al matrimonio es una llamada a conducir un barco incierto —pero seguro por la realidad del sacramento— en un mar a veces agitado. Cuántas veces, como los apóstoles, sienten ganas de decir o, mejor dicho, de gritar: «¡Maestro! ¿No te importa que perezcamos?» (Mc 4,38). No olvidemos que a través del sacramento del matrimonio Jesús está presente en esa barca. Él se preocupa por ustedes, permanece con ustedes en todo momento en el vaivén de la barca agitada por el mar. En otro pasaje del Evangelio, en medio de las dificultades, los discípulos ven que Jesús se acerca en medio de la tormenta y lo reciben en la barca; así también ustedes, cuando la tormenta arrecia, dejen subir a Jesús en su barca, porque cuando subió «donde estaban ellos, […] cesó el viento» (Mc 6,51). Es importante que juntos mantengan la mirada fija en Jesús. Sólo así encontrarán la paz, superarán los conflictos y encontrarán soluciones a muchos de sus problemas. No porque estos vayan a desaparecer, sino porque podrán verlos desde otra perspectiva.

Sólo abandonándose en las manos del Señor podrán vivir lo que parece imposible. El camino es reconocer la propia fragilidad y la impotencia que experimentan ante tantas situaciones que los rodean, pero al mismo tiempo tener la certeza de que de ese modo la fuerza de Cristo se manifiesta en su debilidad (cf. 2 Co 12,9). Fue justo en medio de una tormenta que los apóstoles llegaron a conocer la realeza y divinidad de Jesús, y aprendieron a confiar en Él.

A la luz de estos pasajes bíblicos, quisiera aprovechar para reflexionar sobre algunas dificultades y oportunidades que han vivido las familias en este tiempo de pandemia. Por ejemplo, aumentó el tiempo de estar juntos, y esto ha sido una oportunidad única para cultivar el diálogo en familia. Claro que esto requiere un especial ejercicio de paciencia, no es fácil estar juntos toda la jornada cuando en la misma casa se tiene que trabajar, estudiar, recrearse y descansar. Que el cansancio no les gane, que la fuerza del amor los anime para mirar más al otro —al cónyuge, a los hijos— que a la propia fatiga. Recuerden lo que les escribí en Amoris laetitia retomando el himno paulino de la caridad (cf. nn. 90-119). Pidan este don con insistencia a la Sagrada Familia, vuelvan a leer el elogio de la caridad para que sea ella la que inspire sus decisiones y acciones (cf. Rm 8,15; Ga 4,6).

De este modo, estar juntos no será una penitencia sino un refugio en medio de las tormentas. Que el hogar sea un lugar de acogida y de comprensión. Guarden en su corazón el consejo a los novios que expresé con las tres palabras: «permiso, gracias, perdón» [5]. Y cuando surja algún conflicto, «nunca terminar el día en familia sin hacer las paces» [6]. No se avergüencen de arrodillarse juntos ante Jesús en la Eucaristía para encontrar momentos de paz y una mirada mutua hecha de ternura y bondad. O de tomar la mano del otro, cuando esté un poco enojado, para arrancarle una sonrisa cómplice. Hacer quizás una breve oración, recitada en voz alta juntos, antes de dormirse por la noche, con Jesús presente entre ustedes.

Sin embargo, para algunos matrimonios la convivencia a la que se han visto forzados durante la cuarentena ha sido especialmente difícil. Los problemas que ya existían se agravaron, generando conflictos que muchas veces se han vuelto casi insoportables. Muchos han vivido incluso la ruptura de un matrimonio que venía sobrellevando una crisis que no se supo o no se pudo superar. A estas personas también quiero expresarles mi cercanía y mi afecto.

La ruptura de una relación conyugal genera mucho sufrimiento debido a la decepción de tantas ilusiones; la falta de entendimiento provoca discusiones y heridas no fáciles de reparar. Tampoco a los hijos es posible ahorrarles el sufrimiento de ver que sus padres ya no están juntos. Aun así, no dejen de buscar ayuda para que los conflictos puedan superarse de alguna manera y no causen aún más dolor entre ustedes y a sus hijos. El Señor Jesús, en su misericordia infinita, les inspirará el modo de seguir adelante en medio de tantas dificultades y aflicciones. No dejen de invocarlo y de buscar en Él un refugio, una luz para el camino, y en la comunidad eclesial una «casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 47).

Recuerden que el perdón sana toda herida. Perdonarse mutuamente es el resultado de una decisión interior que madura en la oración, en la relación con Dios, como don que brota de la gracia con la que Cristo llena a la pareja cuando lo dejan actuar, cuando se dirigen a Él. Cristo “habita” en su matrimonio y espera que le abran sus corazones para sostenerlos con el poder de su amor, como a los discípulos en la barca. Nuestro amor humano es débil, necesita de la fuerza del amor fiel de Jesús. Con Él pueden de veras construir la «casa sobre roca» (Mt 7,24).

A este propósito, permítanme que dirija una palabra a los jóvenes que se preparan al matrimonio. Si antes de la pandemia para los novios era difícil proyectar un futuro cuando era arduo encontrar un trabajo estable, ahora aumenta aún más la situación de incerteza laboral. Por ello invito a los novios a no desanimarse, a tener la “valentía creativa” que tuvo san José, cuya memoria he querido honrar en este Año dedicado a él. Así también ustedes, cuando se trate de afrontar el camino del matrimonio, aun teniendo pocos medios, confíen siempre en la Providencia, ya que «a veces las dificultades son precisamente las que sacan a relucir recursos en cada uno de nosotros que ni siquiera pensábamos tener» (Carta ap. Patris corde, 5).No duden en apoyarse en sus propias familias y en sus amistades, en la comunidad eclesial, en la parroquia, para vivir la vida conyugal y familiar aprendiendo de aquellos que ya han transitado el camino que ustedes están comenzando.

Antes de despedirme, quiero enviar un saludo especial a los abuelos y las abuelas que durante el tiempo de aislamiento se vieron privados de ver y estar con sus nietos, a las personas mayores que sufrieron de manera aún más radical la soledad. La familia no puede prescindir de los abuelos, ellos son la memoria viviente de la humanidad, «esta memoria puede ayudar a construir un mundo más humano, más acogedor» [7].

Que san José inspire en todas las familias la valentía creativa, tan necesaria en este cambio de época que estamos viviendo, y Nuestra Señora acompañe en sus matrimonios la gestación de la “cultura del encuentro”, tan urgente para superar las adversidades y oposiciones que oscurecen nuestro tiempo. Los numerosos desafíos no pueden robar el gozo de quienes saben que están caminando con el Señor. Vivan intensamente su vocación. No dejen que un semblante triste transforme sus rostros. Su cónyuge necesita de su sonrisa. Sus hijos necesitan de sus miradas que los alienten. Los pastores y las otras familias necesitan de su presencia y alegría: ¡la alegría que viene del Señor!

Me despido con cariño animándolos a seguir viviendo la misión que Jesús nos ha encomendado, perseverando en la oración y «en la fracción del pan» (Hch 2,42).

Y por favor, no se olviden de rezar por mí, yo lo hago todos los días por ustedes.

Fraternalmente,

Francisco

 

Roma, San Juan de Letrán, 26 de diciembre de 2021, Fiesta de la Sagrada Familia.

 


[1]  Videomensaje a los participantes en el Foro «¿Hasta dónde hemos llegado con Amoris laetitia (9 junio 2021).

[2] Cfr Exhort. ap. Evangelii gaudium, 24.

[3]  Videomensaje a los participantes en el Foro «¿Hasta dónde hemos llegado con Amoris laetitia (9 junio 2021).

[4]  Ibíd.

[5]  Discurso a las familias del mundo con ocasión de su peregrinación a Roma en el Año de la Fe (26 octubre 2013); cf. Exhort. ap. postsin. Amoris laetitia, 133.

[6] Catequesis del 13 de mayo de 2015. Cf. Exhort. ap. postsin. Amoris laetitia, 104.

[7] Mensaje con ocasión de la I Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores “Yo estoy contigo todos los días” (31 mayo 2021).



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