Sin medias tintas, la radicalidad del matrimonio

 Estoy leyendo el libro EL TIEMPO EN UN HILO, la obra escrita por nuestra querida y recordada Maruja Moragas. Fue profesora del IESE de Barcelona y entre otras cosas, que podemos descubrir en el referido libro.

Hace más de diez años Maruja murió, víctima de un cáncer rabioso que la absorbió en poco tiempo. En los últimos meses antes de morir, inició esta tarea de plasmar en un libro su coherencia de vida al vivir con radicalidad su matrimonio católico a pesar de que ya hacía más de quince años que su marido la había abandonado, dejándola a cargo de sus tres hijos varones.


Describe, como nadie, el hecho mismo de que se puede vivir, no sin luchar mucho, el Matrimonio Católico hasta sus últimas consecuencias.

Su pluma ágil y rápida, y con el conocimiento de que su enfermedad era severa, nos describe sin paños calientes ni subterfugios qué es una familia y su proyección en la sociedad, a través de su propia familia con todo tipo de detalles que nos permite recordar o conocer la educación que recibíamos sobre el Núcleo principal de la sociedad, la familia. El cómo se comportan los diversos miembros de la familia ante situaciones difíciles de varias generaciones anteriores hasta el tiempo presente y cómo se ha licuado el concepto y la realidad de la familia actualmente. Incluso podemos redescubrir la sociedad de la burguesía catalana de los inicios del siglo XX.

Pero ¿Qué motiva todo esto? Cuando su marido decide abandonar la familia, y tirar pendiente abajo su matrimonio, Maruja decide, con la ayuda de Dios y de la dirección espiritual, recoger lo que queda de su matrimonio y reconstruirlo. Maruja se propone seguir queriendo a su marido y adoptar el posicionamiento de vivir como casada, sintiéndose feliz, verdaderamente.


La lucha contra el mundo que la rodeaba, la familia, los compañeros y compañeras de trabajo, las influencias externas, amigos y amigas, fue casi titánica, pues no la entendían y muchos y muchas la querían ver con otro hombre para que disfrutara de la vida, que son dos días.

En todo el relato resulta escalofriante descubrir como tantísimas personas que decían que la querían o tal y cual, iban desapareciendo de su entorno, aunque algunas de ellas reaparecerían más tarde para pedirle consejo.

La evolución de su experiencia vital y después de mucho estudio, la llevó a tener contactos con mujeres en parecidas situaciones a la suya y decidió ayudarlas a mantenerse firmes en esta forma de vivir.

 

Nota

El libro está en versión papel y en versión e-book. Va por su sexta edición. Se ha traducido al inglés con el título : When Time Hangs By a Thread: Reflections From a Place of Adversity.


Al pie, acompaño un link del blog de la Sra. Núria Chinchilla, (Profesora Ordinaria del Departamento “Dirección de Personas en las Organizaciones”, titular de la Cátedra «Carmina Roca y Rafael Pich-Aguilera» de Mujer y Liderazgo (Iniciativa I-Wil, IESE Women in Leadership) y Fundadora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE Business School. Compagina la actividad académica y de investigación con trabajos de consultoría desde NCH & Partners) donde se refiere a Maruja Moragas.

Núria Chinchilla y Maruja Moragas



El terror nuevamente se ha cebado en las familias

 A siete días vista del inicio de la guerra de Hamás contra Israel, seguimos estupefactos por los ataques de Hamás sobre territorio de Israel y ciudadanos judíos de todo el mundo. Las masacres propias de todas las guerras se repiten con gran crudeza sobre enemigos indefensos como hemos visto y leído en los medios de comunicación. El mundo no musulmán está en alerta porque en cualquier lugar, dice Hamás, atacará a judíos y a todos los infieles, es decir, no solo los cristianos y de otras religiones sino todos aquellos que no sean musulmanes.


Hay que saber que Hamás es una organización política y paramilitar palestina que se declara yihadista, nacionalista e islamista.​​​​ En su carta fundacional, publicada el 18 de agosto de 1988, Hamás realiza una serie de acusaciones y advertencias contra Israel en particular y contra los judíos en general que han sido calificadas como antisemitas por distintos medios de comunicación. Presentó su programa político en las elecciones de 2006 y ganó por mayoría absoluta.

Por ello, no es de extrañar que con el poder que da una mayoría absoluta y con una carta fundacional que se extiende largamente en un odio cerval a los judíos, más las ayudas de Irán, entre otros, se hayan producido las masacres que hemos conocido.

Y aquí el Gobierno Israelí, aparentemente tan bien preparado en tecnología y en armas, se le ha colado el enemigo lanzándole bombas utilizando el acero de los conductos de agua que se habían construido con dinero de la Unión Europea en ayudas a la Autoridad Palestina, entre otras sorpresas que los propios servicios informativos israelís están explicando.

Lo sabremos todo. Hasta el número de calzado que llevaba cada judío asesinado. Ampliarán el Museo del Holocausto cercano a Jerusalén donde constan millones de miles de datos de todos los judíos, especialmente los masacrados impunemente.

He tenido ocasión de ir a Israel en dos ocasiones a visitar los lugares santos de la vida de Nuestro Señor Jesucristo. En todos esos viajes hemos visitado dicho museo, los kibutz, la gente tan diversa, sus costumbres, cómo rezan y cómo conviven. Así como los territorios de la Autoridad Palestina, donde pudimos visitar Belén y Jericó. Por el camino uno se sobrecoge al seguir por una carretera donde todavía existen campos de minas antipersonas, que se van limpiando y en su lugar van plantando palmeras que dan el fruto de esos deliciosos dátiles grandes como nuestros nísperos. También la militarización del país, pues Israel está siempre en pie de guerra. Por eso ahora ha respondido tan rápido, como nación e individualmente, cada ciudadano.


Y todos, tienen un denominador común: creen en la familia porque la mujer tiene una fuerza evidente. Las musulmanas yihadistas declaran querer tener 10 hijos, uno para ellas y nueve para la revolución. Los judíos tienen familias numerosas, en Israel y en el resto del mundo. Y la raíz, el bien, está en que para ser judío la madre ha de serlo antes.

Muy a pesar de ello, la masacre ha comenzado con los indefensos, los bebés, los ancianos, las familias, para que el dolor de los judíos sea más profundo. Así que no entiendo, no comprendo, esos alaridos de esas mujeres de la Franja de Gaza que viven bajo las directivas del Partido Político Hamás, creado en 1988, y al que de forma absoluta han elegido sus habitantes.

Es lamentable, horroroso. Pero está muy clara la Carta Fundacional de Hamás, destruir al pueblo judío y a Israel.

 

  En aquellos años de juventud, en medio de cambios de régimen y de políticos, de una actividad social frenética, en el año de los Tres Papa...