Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones sobre el matrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones sobre el matrimonio. Mostrar todas las entradas

11 octubre 2020

La disolución matrimonial se reduce en un 42% en España

Recientemente el Consejo General del Poder Judicial ha publicado una comunicación por la que informaba de la actividad en los juzgados de familia de España en el segundo trimestre de este año 2020.

La disminución de la actividad es destacable, más de un 42% de reducción en el número de demandas de divorcios o disoluciones matrimoniales, cosa que se atribuye a la alerta sanitaria. Los datos que ofrece el Consejo General del Poder Judicial son objetivos y la alerta sanitaria ha sido y es evidente. No somos negacionistas.

No obstante, podemos pensar que la circunstancia objetiva de la alerta sanitaria, que ha provocado el cierre de los juzgados, las calles vacías, los hospitales llenos, el miedo y el pánico ¿Ha sido realmente de peso y de contrapeso para hacer una vida de subsistencia entre los cónyuges y arreglar las cosas y el matrimonio en casa? o ¿Ha sido un impedimento físico o material?

Son datos esperanzadores, en el sentido de aplaudir las reconciliaciones. Sin embargo, hemos de esperar a ver qué cifras se obtendrán de la actividad del último semestre del año, para comprobar si se han reconstruido algunos matrimonios, o bien se ha tratado de una resistencia pasiva y activa por parte de los cónyuges mal avenidos, debido a no poder ir a juzgados o despachos de abogados....

Lo que está claro es que los confinamientos y los teletrabajos, así como la disminución de los ingresos de las familias y el aumento del ahorro, han evitado bastante las socializaciones, los ligues, las miradas furtivas, las desinhibiciones producidas por la ingesta de bebidas alcohólicas o las drogas, el ir de caza si o si…. especialmente del marido de tu amiga que te gusta mucho, aunque tu amiga lo critique, los encuentros furtivos en el trabajo, las coincidencias en el transporte público, y un sinfín de situaciones que pueden conllevar a distraer el centro y norte de tu matrimonio.

Veremos, pues, más adelante lo qué está ocurriendo ahora en los juzgados de familia, y en los matrimonios.

Publicamos seguidamente todo el articulo del Consejo General del Poder Judicial del 28 de septiembre de 2020.

 Actividad judicial de familia segundo trimestre 2020 

18 septiembre 2020

El matrimonio de Moisés a lo largo de los tiempos

El enlace matrimonial entre un hombre y una mujer siempre ha suscitado comentarios, leyes, normativas, peleas, fiestas, regalos y miles de cosas más. Siempre, a lo largo de los siglos y de etapas de la historia de la humanidad, los ríos de tinta han explicado y explican lo sagrado y lo santo del Matrimonio. Aunque a través de los tiempos las fórmulas y gestos han ido variando, surgen en cada lugar y cultura, en cada religión o creencia, nuevas formas de nacer y morir del Matrimonio.

Hoy hemos escogido el matrimonio de Moisés

En la Sagrada Biblia católica, en el Libro de los Números capítulo 12, leemos el relato del matrimonio de Moisés con la cusita, los comentarios y críticas de sus hermanos y la ira de Dios ante una conducta tan necia como la de Aaron y Miriam.


Leamos lo siguiente:

Capítulo 12 del Libro de los Números

Las murmuraciones de Miriam y de Aaron contra Moisés

1 Miriam y Aarón se pusieron a murmurar contra Moisés a causa de la mujer cusita con la que este se había casado. Moisés, en efecto, se había casado con una mujer de Cus.

2 «¿Acaso el Señor ha hablado únicamente por medio de Moisés?, decían. ¿No habló también por medio de nosotros?». Y el Señor oyó todo esto.

3 Ahora bien, Moisés era un hombre muy humilde, más humilde que cualquier otro hombre sobre la tierra.

El elogio del Señor a Moisés

4 De pronto, el Señor dijo a Moisés, a Aarón y a Miriam: «Vayan los tres a la Carpa del Encuentro». Cuando salieron los tres,

5 el Señor descendió en la columna de la nube y se detuvo a la entrada de la Carpa. Luego llamó a Aarón y a Miriam. Los dos se adelantaron,

6 y el Señor les dijo: «Escuchen bien mis palabras: Cuando aparece entre ustedes un profeta, yo me revelo a él en una visión, le hablo en un sueño.

7 No sucede así con mi servidor Moisés: él es el hombre de confianza en toda mi casa.

8 Yo hablo con él cara a cara, claramente, no con enigmas, y el contempla la figura del Señor. ¿Por qué entonces ustedes se han atrevido a hablar contra mi servidor Moisés?».

9 Y lleno de indignación contra ellos, el Señor se alejó.

El castigo de Miriam

10 Apenas la nube se retiró de encima de la Carpa, Miriam se cubrió de lepra, quedando blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella y vio que estaba leprosa,

11 dijo a Moisés: «Por favor, señor, no hagas pesar sobre nosotros el pecado que hemos cometido por necedad.

12 No permitas que ella sea como el aborto, que al salir del seno materno ya tiene consumida la mitad de su carne».

13 Moisés invocó al Señor, diciendo: «¡Te ruego, Dios, que la cures!».

14 Pero el Señor le respondió: «Si su padre la hubiera escupido en la cara, ¿no tendría que soportar ese oprobio durante siete días? Que esté confinada fuera del campamento durante siete días, y al cabo de ellos vuelva a ser admitida».

15 Así Miriam quedó confinada fuera del campamento durante siete días, y el pueblo no reanudó la marcha hasta que fue admitida de nuevo.

16 Después el pueblo salió de Jaserot y acampó en el desierto de Parán.”

A la vista de la lectura de este texto sagrado, observamos que Dios reconoce en Moisés un siervo fiel y santo, y a pesar de haber sido ofendido por las críticas de sus hermanos, intercede ante Dios para que cure a su hermana. Y Dios, frente a tanta humildad, se compadece y libera a Miriam de una enfermedad incurable.  



¿Qué ocurrió en el fondo de aquellos corazones murmuradores?

Algunos autores debaten por qué a Aaron y a Miriam (María en otros textos) no les pareció bien el matrimonio con la cusita, o dicho de otra manera, con una mujer de la tribu de Cus (Kuhs, en otros textos), pero más bien se centran, no en el enlace propiamente dicho, sino en la gran humildad de la actitud de Moisés ante las murmuraciones. Por ello nuestro comentario es sobre que la esposa de Moisés era de Cus.

Por una parte, en el Wikipedia se explica que Los cusitas son una rama de etnias de la rama afroasiática (la misma a la que pertenecen semitas y bereberes) localizadas en el Cuerno de África (Etiopía, Eritrea y Somalia) y parte de la costa sudanesa del mar Rojo que se caracterizan por hablar lenguas cusitas …/… Los cusitas reciben ese nombre del reino de Kush, un antiguo Estado (750 a. C.) contemporáneo al Imperio egipcio que se situaba en el norte de Sudán, o Nubia —de hecho, Kush significaba Nubia en egipcio.

Por otra parte, en el Libro del Éxodo se relata cómo fue que Moisés conoció a su futura esposa. Después de que Moisés mató al egipcio, huyó de Egipto y se estableció en la tierra de Madián. Allí defendió a las siete hijas de Jetró (también conocido como Reuel u Hobab), sacerdote de Madián, contra unos pastores que las habían echado de allí. Cuando Jetró había oído hablar de la valentía de Moisés, invitó a Moisés a comer y por lo tanto le dio refugio y a su hija Séfora por mujer. Y ella le dio a luz un hijo y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: "Forastero soy en tierra ajena".

En el Libro de los números citado se hace referencia a una esposa etíope de Moisés, lo que provocó malestar en sus hermanos. Otros autores explorados, afirman que la mujer etíope o cusita sería la misma Séfora.

Además, la lectura occidental de nuestros tiempos nos refieren que Séfora significa pájaro y que era blanca y bella, igual que Moisés. Hoy sabemos muy bien que tanto los egipcios como los habitantes del Cuerno de África, son negros con unos rasgos propios y diferentes a otras regiones de África.

En ese sentido, el matrimonio con la cusita podría no ser el primer matrimonio de Moisés ¿Sería esto el motivo del enojo? Aun así, téngase en cuenta, que según la tradición Moisés vivió 120 años.

No es de extrañar pues, que durante tantos años de vida y muchos de ellos de viaje, además de una estancia larguísima en los desiertos que se encontraron a su paso, Moisés y el pueblo escogido por Dios se hubiera mezclado con otras tribus asentadas en los lugares por dónde pasaban, hasta llegar a la Tierra Prometida, que Moisés solo vio de lejos.


Así las cosas,

¿Qué fue lo que ocurrió para que Aaron y Miriam se enojaran por el matrimonio con la cusita? ¿Podría ser una disputa por tratarse de una mujer de otro pueblo, grupo o tribu, diferente al del origen de Moisés?

No lo sabemos del todo, o por lo menos yo simplemente no lo sé.

No obstante, antes y ahora, en muchos territorios o países del mundo se rechaza el mestizaje y se aspira a una raza pura, a un pueblo sin mezcla, en ocasiones, esa pureza viene marcada por profesar la misma religión. Esto lo hemos visto con más ahínco a partir del nacimiento de los liberalismos, pues el nacionalismo nace de una identidad cultural y de tradición que en el conjunto lo identifica.

Con exacerbación la Historia ha escrito sobre el napoleonismo, el nacismo, el indigenismo de la recién descubierta tierra de las américas, y el nacionalismo de las religiones en su modalidad fundamentalista. Pero también, las crueles y endémicas guerras tribales africanas y de otros nacionalismos en diferentes territorios europeos y americanos, teñidos igualmente de sangre y de lengua bífida.

¿Podría ser que a Aaron y a Miriam no les agradaran los cusitas en general?

Ellos salieron de Egipto, por lo que los cusitas debían ser diferentes. Pero, en cualquier caso, el pueblo de los cusitas hoy sigue poblando aquel territorio del Cuerno de África.

En la biblioteca Wikipedia se explica que Las etnias más importantes de este grupo son los oromo (25 millones, principalmente en Somalia) los somalíes (15 millones en Somalia) los sidama (en Etiopía, 2 millones) los hadia (1.6 millones), los kambata (1.4 millones) y los afar. Es decir, siguen allí y son muchísimos.

En definitiva, si Moisés se casó con una mujer de la tribu de Cus, y a Dios, le pareció estupendo, a nosotros también, así que, por nuestra parte, no hay nada que objetar en contra.

 El Libro de los Números . vaticano.va

Detalle de las fotos:

Cuadro de Boticcelli, Séfora con una de sus hermanas

Mapa del Cuerno de África, que incluye Egipto

Foto de la película Reyes y Dioses, el Éxodo con C Bale

 

23 enero 2020

Simular pareja de hecho también tiene malas consecuencias


Las equiparaciones múltiples que se han realizado al entorno de la institución matrimonial, producen embates constantes con el fin de desvirtuar el Matrimonio entre un hombre y una mujer para toda la vida. Desde el año 1999 en España, las Comunidades Autónomas han ido legislando sobre las situaciones parentales de las parejas estables o parejas de hecho. Se crearon en todas ellas registros administrativos específicos y se preestablecieron la relación de requisitos que las parejas estables habían de acreditar, uno de los cuales era el convivir en una comunidad análoga al matrimonio.

Yo me pregunto ¿los que no están casados entre si saben lo que es ser cónyuge de un matrimonio entre un hombre y una mujer para saber que viven una situación análoga?


Desde entonces a ahora, existe multiplicidad de jurisprudencia al respecto, las parejas de hecho o uno de los miembros acceden al Poder Judicial para que se le reconozcan la residencia en nuestro país, o una pensión de viudedad o una compensación económica por la ruptura etc., es decir, estas situaciones, nuevas, se ha creado igual o más trabajo al Poder Judicial para resolver asuntos privados, en aras de que se parecen a matrimonios.

Y tanto ajustar a derecho las situaciones de convivencia que ya se cometen delitos contra la regulación de las parejas estables o de hecho. No nos ha sorprendido la trama desmantelada en la comunidad valenciana y con ramificaciones en otros países pues podría parecer muy fácil adjuntarse entre personas y simular vivir como un matrimonio, pero burlarse de la ley no lo es tanto, así que ¡ZASCA!, todos a la cárcel.   



05 septiembre 2019

Preguntas habituales sobre el matrimonio cristiano


Cuando se acaban las vacaciones y se reinicia la rutina laboral y familiar. en ocasiones se producen unos desajustes importantes que conllevan a discusiones y complicaciones nuevas. ¡Alerta con tirar la toalla por la borda y lanzarse al mar en tiempo de oleaje!

Entonces, como si nos estuvieran viendo, los medios de comunicación refieren que las cifras más altas de divorcios se producen en los meses de setiembre y octubre porque las vacaciones han resultado insoportables. Realmente es un mal síntoma que los tiempos de descanso resulten concluyentes para ir a un abogado y saber la minuta de lo que costaría un divorcio exprés porque no os queréis ver ni en pintura.

Si todavía hay ganas de arreglar las cosas, de resolver los problemas, si realmente os queréis, os sugiero que juntos, marido y mujer, dediquéis unas horas, o medias horas, o lo que podáis, a leer el siguiente artículo, incluso por etapas. Es la síntesis de la doctrina cristiana y católica del Matrimonio. También es muy útil para los matrimonios civiles.

En la medida que vayáis leyendo, ir anotando los puntos de mejora, y lo que ya van bien. Hablar, escucharos, dialogar. Poneros metas, pero muy pocas e incluso pequeñas.

El artículo comienza con una frase del Papa Francisco, sigue un sumario muy interesante y atractivo, y a continuación el desarrollo de cada punto del decálogo.

 “Cuando un hombre y una mujer celebran el sacramento del matrimonio, Dios, por decirlo así, se «refleja» en ellos, imprime en ellos los propios rasgos y el carácter indeleble de su amor. El matrimonio es la imagen del amor de Dios por nosotros”. Papa Francisco, Audiencia 2 abril 2014.

Sumario
1. ¿Qué es el matrimonio?
2. ¿Qué dijo Jesucristo acerca del matrimonio?
3. ¿Qué es el matrimonio como sacramento?
4. ¿Cómo se celebra el matrimonio?
5. ¿Cuál es el aspecto esencial en la celebración del matrimonio? ¿ Qué es el consentimiento matrimonial?
6. ¿Puede haber matrimonio-sacramento nulo? ¿Qué motivos hacen que sea nulo un matrimonio?
7. ¿Qué efectos tiene el sacramento del matrimonio?
8. ¿Matrimonio para toda la vida? ¿Qué es el amor conyugal?
9. Hijos en el matrimonio y matrimonios sin hijos
10. ¿Qué significa la expresión “Iglesia doméstica”?
11. ¿Admite la Iglesia la separación de los cónyuges?


12 agosto 2019

IFFD: Familia sin barreras. Amistad familiar



¿Quién es el IFFD?

La International Federation for Family Development (IFFD) es una ONG sin ánimo de lucro e independiente cuya misión es dar apoyo a la familia a través de formación, creada en 1978. Está presente con sus programas en 68 países trabajando en colaboración con numerosas entidades, también en España. IFFD es miembro consultivo con Estatus Consultivo General ante el ECOSOC de Naciones Unidas.


En España

IFFD España es una asociación independiente, no lucrativa. Constituida para trabajar en la promoción, difusión y desarrollo de la Orientación Familiar encaminado a mejorar la vida familiar y social. 
La Orientación Familiar es, en esencia, una ayuda a los padres en la educación de sus hijos y en su propia mejora personal y matrimonial. 
En IFFD España queremos ayudar a los padres a tomar las decisiones correctas y a desarrollar su propio plan familiar.

¿Qué es exactamente lo que hacen?

Desde IFFD España forman a los moderadores que integran la red nacional de profesores que imparten los cursos de Orientación Familiar en nuestros Centros, también les damos asistencia y formación para todo el centro.

¿En qué consiste el proyecto actual?

El proyecto consiste en reflexionar sobre nuestra familia, en un ambiente de amistad y ayuda mutua.
La unión familiar y la profesionalidad en la educación de los hijos fortalece a la persona y a la familia en todos los aspectos de su vida.
Compartir experiencias educativas entre familias constituye una ganancia recíproca.

¿Cuál es el objetivo?

Proporcionar herramientas a las familias para que sean más felices:
Mejor conocimiento de los hijos. Compartir ideas con otros padres para afrontar mejor las situaciones complejas. Mejor comunicación entre los padres. Vivencia más plena de la vida familiar y conyugal.

¿Cómo trabajan?

La actividad es formativa y de amistad. Se hacen reuniones de grupos muy reducidos, 4 o 5 parejas, en un ambiente distendido. Las familias son diversas, por procedencia o entorno social. Entre 5 y 7 sesiones cada curso, una sesión al mes, según concrete con el grupo. En cada sesión se debate sobre un tema específico de educación y familia de forma participativa.

¿En dónde se desarrollan estas actividades?

Actualmente la red de formadores se mueve en las iglesias y parroquias católicas. Contactan con el rector. Le explican el proyecto. Si al párroco o rector le parece bien, informa a las familias y a partir se crean los grupos de familias. La actividad se desarrolla en los locales de la iglesia o de la parroquia.

Si quieres más información:



07 septiembre 2018

Crear el Kaos



El Nuevo Orden Mundial tiene un líder con nombre propio, Sr. George Soros, nacido en Hungría, actualmente tiene 88 años y se ha declarado ateo. Internet está plagado de sus logros económicos y financieros.

La estructura de pecado que con los años y muchísimos millones de dólares ha creado el Sr. Soros tiene una ramificación tan inmensa que parece que haya de ser imparable su crecimiento. Su interés directo y personal es destruir a la Iglesia Católica y hacerse con ella. No en vano es ateo, poderoso y ambicioso, sin límites. Sus intereses van más allá de hacerse rico y nadar en dólares. Su interés es destruir la doctrina católica. Minuto a minuto se suceden ataques contra su Santidad el Papa. Se remueven pecados graves y delitos graves de miembros del clero, se embauca a obispos para que no hagan su trabajo y solo se dediquen a asuntos temporales. Favorece con sus organizaciones al aborto, a la esterilización de hombres y mujeres. Así como que favorece la creación de conflictos locales y nacionales para generar más caos.

Con la pretensión clara y salvaje de querer hundir a la Iglesia que tan fuertemente está atacada desde dentro y desde fuera, los católicos no podemos quedarnos en la superficie del problema. Durante años este blog ha publicado artículos sobre el Matrimonio católico, el Gran Sacramento; el matrimonio civil; las leyes y normativas civiles y canónicas; reflexiones meditadas; análisis jurídicos; cinematografía cuyos guiones se centran en matrimonios y familias; vacaciones y celebraciones familiares, bodas. Planteando problemas, buscando soluciones para evitar rupturas.

Estos temas seguirán adelante, sin embargo, en el tiempo transcurrido en qué no he publicado en el blog debido a las lesiones que sufrí en un accidente, he estado reflexionando y estudiando este entorno socio político en el que vivimos, no solo a nivel local sino también global, más allá de fronteras políticas.

Todos los católicos hemos de ver con los ojos abiertos que todo lo que nos llega, no favorece a mantener la familia en pie, pues se la quiere destruir. La ideología de género ya tiene varias generaciones. Los ataques a la doctrina católica, la gran influencia que ejerce la tendencia a cambiar de sexualidad, sin cambiar de sexo, tanto entre cristianos como sobre aquellos que quieren luchar contra Dios porque saben que existe, producen ya la destrucción del Matrimonio.

La Iglesia Católica es santa porque la instituyó Jesucristo, y así lo quiso Dios. Soros y los millones de personas que creen en la bondad del Nuevo Orden Mundial no podrán destruirla, porque lo que es de Dios, perdurará siempre. Podrán infectarla, llenarla de demonios, llevar a muchos al hondo del abismo. Pero la Iglesia Católica resurgirá como Cristo resucitó a los tres días.  

Además de rezar cada día por el Papa Francisco y la Iglesia Católica, te propongo que hagas un clic en: 



23 agosto 2017

Cuestión sacramental del matrimonio

La raíz de la sacramentalidad del matrimonio está en el Bautismo, signo de gracia. La sacramentalidad no viene de la boda sino del hecho de que los novios están bautizados. Por ello mismo están insertados en la vida de la gracia. Si uno de los dos no está bautizado no es sacramento, pero está llamado a ser sacramento. Pero si el que no está bautizado no se bautiza nunca, el Señor tiene otros medios para darle la gracia. Hemos de recordar en cada situación que, por encima de todo, la misericordia de Dios es infinita.


Hay que tener claro que para los católicos, en caso de matrimonio, es obligatorio casarse por los cánones de la Iglesia. Obligatorio no conlleva que sea optativo. Por lo tanto, no nos ha de extrañar que cada vez haya menos bodas católicas pues cada vez hay menos bautizos católicos.

En la misericordia de Dios, todo matrimonio está llamado a ser sacramento, pues es la imagen de Unión con Cristo, Él es el modelo del amor conyugal. La entrega de Cristo es la medida del amor conyugal. La Cruz de Cristo es el signo del amor conyugal.

Si así nos referidos a la teología del matrimonio, cuando los problemas surgen se han de arreglar pues la gracia de Dios no suple a la naturaleza humana, por lo tanto, hay que poner los medios para resolverlos.



16 abril 2017

La muerte rompe el vínculo de matrimonio


Hoy celebramos la Pascua de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, centro y raíz de la doctrina católica. El resucitó a los ojos de los hombres para que creyeran en este hecho misterioso para la inteligencia humana pero que Dios lo hizo posible realmente. Y como en el tiempo de la vida pública de Jesús, Él lo fue explicando con ejemplos de la misma vida cotidiana que se encontraba al paso.

Resulta que ya hace más de dos mil años no era extraño que una mujer se casara muchas veces a la muerte de su marido, pues las viudas no tenían otro modo de vivir si no era casarse de nuevo o vivir de la mendicidad. Así lo vemos en el Evangelio según San Lucas 20, 27-46 en el que quieren enfrentar a Jesús con la ley de Moisés: Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno, que estaba casado y no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Y siguió el relato hasta llegar el punto que una mujer se había casado siete veces porque su primer marido murió y hubo de casarse con todos los hermanos, los cuales también murieron. La pregunta que los saduceos hicieron a Jesús – con ánimo tramposo – fue que en la resurrección cuál de los siete será el marido de la mujer.

La respuesta fue: Los hijos de este mundo toman mujer o marido; pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección.

Es decir, una vez resucitados, después de haberlo meritado, seremos espíritus sin necesidades pues por toda la eternidad estaremos junto a Dios. Por la muerte, se extingue el vínculo matrimonial y no se reengancha en el cielo.


¡Felices Pascuas!

23 mayo 2016

Mejor, no me caso

El compromiso y entrega mutua, para toda la vida entre un hombre y una mujer en el matrimonio civil no está distanciado del mismo compromiso y entrega mutua, para toda la vida entre un hombre y una mujer en el matrimonio religioso, por ello los Estados confieren respeto a los matrimonios religiosos. 

Es necesario destacar que nos estamos refiriendo al acto mismo del compromiso del matrimonio que se hace en presencia pública, ante una autoridad civil, o ante Dios, bendecido por un diácono o un sacerdote, pues ambos compromisos, si son realmente profundos y perfectos, tienen siempre algo de sagrado. A pesar de las rupturas, el vínculo de justicia y amor dado persiste.

El compromiso es algo inmaterial como la propia voluntad, pero es lo que define la validez del matrimonio. En casos de nulidad y anulabilidades se estudia siempre el acto personal y único de la manifestación de ese , si fue con reservas, por ignorancia o a traición, es decir, a sabiendas que te casabas con la idea de divorciarte a lo más mínimo, dejándolo por escrito ante notario. Así que, es muy importante antes de embarcarse en el matrimonio, tener muy claro con quién te casas y porqué te casas, sabiendo que el compromiso conlleva entrega al otro por lo que el egoísmo, mi yo, se quedará fuera para siempre.


La opción para elegir marido o esposa no es la de vivir juntos y probar pues el amor a prueba siempre fracasa. Eso sí, hay que conocerse mucho, hay que respetarse mucho, hay que hablar mucho, y si es necesario y no lo has visto claro llegado el momento, antes del SÍ, se sale de la iglesia o del Ayuntamiento, y aquí paz y después gloria. Es mejor para el matrimonio y para cada uno de los cónyuges, iniciarlo con el auténtico convencimiento de entrega, de lo contrario lo que empieza mal, acaba peor. Aunque hayas pagado el banquete, el vestido, las invitaciones, ¡todo! Si en el fondo del corazón sensible hay una duda, un vacío al momento de casarse, adelante, pide perdón y anula la boda. Es evidente que se producirán decepciones, disgustos, llantos, miles de sentimientos chocarán entre sí, pero No pasa nada comparado con lo que podría pasar luego. 

09 abril 2016

El Amor en la Familia

El día 8 de abril 2016, el santo padre Francisco ha hecho pública la Exhortación
apostólica AMORIS LAETITIA . Todos los medios del mundo se han hecho eco de esta gran noticia, tan esperada desde la clausura de los sínodos de obispos que la habían precedido, con el tema dedicado por entero al Matrimonio y a la Familia.

Se trata de un texto extenso, lleno de ternura, en el que nadie, por su condición social, civil, sexual, etc., queda descartado y en el que el Papa pide a los pastores de la Iglesia un acercamiento a los fieles hasta el punto de resolver, con amor, cada situación dada en cada familia, abriendo los brazos y las puertas a todas aquellas personas que quieran acercarse a Dios.


La doctrina de la Iglesia Católica no ha cambiado, pero lo que sí ha cambiado es la manera de entenderla, pues las explicaciones son abundantes e inteligibles. Con  AMORIS LAETITIA llevaremos a la práctica la doctrina del matrimonio y la familia ajustándonos a la medida de la Misericordia y no del descarte.

13 marzo 2016

Defender el Amor matrimonial

La fe, la esperanza y el amor son los instrumentos, herramientas, elementos,
conceptos...como queráis llamar, que baraja el Padre Espinosa de los Monteros para defender el Matrimonio. Quizá ya habréis visto este vídeo pues tiene unos seis años, pero creo que su manera de expresarse, simpática, chistosa y muy cercana permite que tanto los contenidos como las formas sean totalmente actuales.


¿Qué tal si los dos, marido y mujer, o estos novios que se están preparando para casarse, un grupo de amigas, un grupo de matrimonios, o una catequesis matrimonial, lo veis juntos?


Conferencia Defender el Amor por el Padre Espinosa de los Monteros

22 febrero 2016

Las familias con Francisco

Desde Méjico para todo el mundo:
DISCURSO (completo) DEL SANTO PADRE en el Estadio “Víctor Manuel Reyna”, Tuxtla Gutiérrez, este lunes 15 de febrero de 2016:

“Queridos Hermanos y Hermanas,
Doy gracias a Dios por estar en esta tierra chiapaneca. Es bueno estar en este suelo, es bueno estar en esta tierra, es bueno estar en este lugar que con ustedes tiene sabor a familia, a hogar. Le doy gracias por sus rostros y por su presencia, le doy gracias a Dios por el palpitar de su presencia en las familias de ustedes. Y también gracias a ustedes, familias y amigos, que nos han regalado sus testimonios, que nos han abierto las puertas de sus casas, las puertas de sus vidas; nos han permitido estar en sus «mesas» compartiendo el pan que los alimenta y el sudor frente a las dificultades cotidianas. El pan de las alegrías, de la esperanza, de los sueños y el sudor frente a las amarguras, la desilusión y las caídas. Gracias por permitirnos entrar en sus familias, en su mesa, en su hogar.
Manuel, antes de darte gracias a vos por tu testimonio, quiero dar gracias a tus padres, los dos de rodillas delante tuyo teniéndote el papel. ¿Vieron qué imagen es esa? Los padres de rodillas ante el hijo que está enfermo. No nos olvidemos de esa imagen. Por ahí, de vez en cuando ellos se pelean, por ahí. ¿Qué marido y qué mujer no se pelea? Y más cuando se mete la suegra, pero no importa. ¡Pero se aman!, y nos han demostrado que se aman y son capaces, por el amor que se tienen, de ponerse de rodillas delante de su hijo enfermo. Gracias amigos por ese testimonio que han dado y sigan adelante. ¡Gracias! Y a vos, Manuel, gracias por tu testimonio y especialmente por tu ejemplo. Me gustó esa expresión que usaste: «Echarle ganas», como la actitud que tomaste después de hablar con tus padres. Comenzaste a echarle ganas a la vida, echarle ganas a tu familia, echar ganas entre tus amigos; y nos has echado ganas a nosotros aquí reunidos. Gracias. Creo que es lo que el Espíritu Santo siempre quiere hacer en medio nuestro: echarnos ganas, regalarnos motivos para seguir apostando a la familia, soñando, construyendo una vida que tenga sabor a hogar y a familia. ¿Le echamos ganas? [Responden: «Sí»]. Gracias.
Y es lo que el Padre Dios siempre ha soñado y por lo que, desde los tiempos lejanos, el Padre Dios ha peleado. Cuando parecía todo perdido, esa tarde en el jardín del Edén, el Padre Dios le echó ganas a esa joven pareja y le dijo que no todo estaba perdido. Y cuando el Pueblo de Israel sentía que no daba más en el camino por el desierto, el Padre Dios le echó ganas con el maná. Y cuando llegó la plenitud de los tiempos, el Padre Dios le echó ganas a la humanidad para siempre y nos mandó a su Hijo.
De la misma manera, todos los que estamos acá hemos hecho experiencia de eso, en muchos momentos y de diferentes formas: el Padre Dios le ha echado ganas a nuestra vida. Podemos preguntarnos: ¿Por qué?
Porque no sabe hacer otra cosa. Nuestro Padre Dios no sabe hacer otra cosa que querernos y echarnos ganas, y empujarnos, y llevarnos adelante, no sabe hacer otra cosa, porque su nombre es amor, su nombre es donación, su nombre es entrega, su nombre es misericordia. Eso nos lo ha manifestado con toda fuerza y claridad en Jesús, su Hijo, que se la jugó hasta el extremo para volver a hacer posible el Reino de Dios. Un Reino que nos invita a participar de esa nueva lógica, que pone en movimiento una dinámica capaz de abrir los cielos, capaz de abrir nuestros corazones, nuestras mentes, nuestras manos y desafiarnos con nuevos horizontes. Un reino que sabe de familia, que sabe de vida compartida. En Jesús y con Jesús ese reino es posible. Él es capaz de transformar nuestras miradas, nuestras actitudes, nuestros sentimientos, muchas veces aguados en vino de fiesta, superficial. Él es capaz de sanar nuestros corazones e invitarnos una y otra vez, setenta veces siete, a volver a empezar. Él es capaz de hacer siempre todas las cosas nuevas.
Manuel, vos me pediste que rezara por muchos adolescentes que están desanimados y andan por malos pasos. Lo sabemos, ¿no? Muchos adolescentes sin ánimo, sin fuerza, sin ganas. Y, como bien dijiste, Manuel, muchas veces esa actitud nace porque se sienten solos, porque no tienen con quien hablar. Piensen los padres, piensen las madres: ¿hablan con sus hijos y sus hijas o están siempre ocupados, apurados?; ¿juegan con sus hijos y sus hijas? Y eso me recordó el testimonio que nos regaló Beatriz. Beatriz, vos dijiste: «La lucha siempre ha sido difícil por la precariedad y la soledad». ¿Cuántas veces te sentiste señalada, juzgada: «esa». Pensemos en toda la gente, todas las mujeres que pasan por lo que pasó Beatriz. La precariedad, la escasez, el no tener muchas veces lo mínimo nos puede desesperar, nos puede hacer sentir una angustia fuerte, ya que no sabemos cómo hacer para seguir adelante y más cuando tenemos hijos a cargo. La precariedad no sólo amenaza el estómago (y eso ya es decir mucho), sino que puede amenazar el alma, nos puede desmotivar, sacar fuerza y tentar con caminos o alternativas de aparente solución, pero que al final no solucionan nada. Y vos fuiste valiente, Beatriz, gracias. Existe una precariedad que puede ser muy peligrosa y que se nos puede ir colando sin darnos cuenta, es la precariedad que nace de la soledad y el aislamiento. Y el aislamiento siempre es un mal consejero.
Manuel y Beatriz usaron sin darse cuenta la misma expresión, ambos nos muestran cómo muchas veces la mayor tentación a la que nos enfrentamos es «cortarnos solos» y lejos de «echarle ganas»; esa actitud es como una polilla que nos va corroyendo el alma, nos va secando el alma.
La forma de combatir esta precariedad y aislamiento, que nos deja vulnerables a tantas aparentes soluciones –como la que Beatriz mencionaba–, se tiene que dar a diversos niveles. Una es por medio de legislaciones que protejan y garanticen los mínimos necesarios para que cada hogar y para que cada persona pueda desarrollarse por medio del estudio y un trabajo digno. Por otro lado, como bien lo resaltaba el testimonio de Humberto y Claudia, cuando nos decían que buscaban la manera de transmitir el amor de Dios que habían experimentado en el servicio y en la entrega a los demás. Leyes y compromiso personal son un buen binomio para romper la espiral de la precariedad. Y ustedes se animaron, y ustedes rezan, y ustedes están con Jesús, y ustedes están integrados en la vida de la Iglesia. Usaron una linda expresión: «Comulgamos con el hermano débil, el enfermo, el necesitado, el preso». Gracias, gracias.
Hoy en día vemos, y vivimos por distintos frentes, cómo la familia está siendo debilitada, cómo está siendo cuestionada. Cómo se cree que es un modelo que ya pasó y que no tiene espacio en nuestras sociedades y que, bajo la pretensión de modernidad, propician cada vez más un modelo basado en el aislamiento. Y se van inoculando en nuestras sociedades –se dicen sociedades libres, democráticas, soberanas–, se van inoculando colonizaciones ideológicas que la destruyen y terminamos siendo colonias de ideologías destructoras de la familia, del núcleo de la familia, que es la basa de toda sana sociedad.
Es cierto, vivir en familia no siempre es fácil, muchas veces es doloroso y fatigoso, pero creo que se puede aplicar a la familia lo que más de una vez he referido a la Iglesia: prefiero una familia herida, que intenta todos los días conjugar el amor, a una familia y sociedad enferma por el encierro o la comodidad del miedo a amar. Prefiero una familia que una y otra vez intenta volver a empezar a una familia y sociedad narcisista y obsesionada por el lujo y el confort. ¿Cuántos chicos tenés? «No, no tenemos, porque, claro, nos gusta salir de vacaciones, ir a turismo, quiero comprarme una quinta». El lujo y el confort, y los hijos quedan y, cuando quisiste tener uno, ya se te pasó la hora. ¿Qué daño que hace eso, eh? Prefiero una familia con rostro cansado por la entrega a una familia con rostros maquillados, que no han sabido de ternura y compasión. Prefiero un hombre y una mujer, don Aniceto y señora, con el rostro arrugado por las luchas de todos los días, que después de más de 50 años se siguen queriendo, y ahí los tenemos; y el hijo aprendió la lección, ya lleva 25 de casado. Esas son las familias. Cuando les pregunté recién a don Aniceto y señora quién tuvo más paciencia en estos más de 50 años: «Los dos, padre». Porque en la familia para llegar a lo que ellos llegaron hay que tener paciencia, amor, hay que saber perdonarse. «Padre, una familia perfecta nunca discute». Mentira, es conveniente que de vez en cuando discutan y que vuele algún plato, está bien, no le tengan miedo. El único consejo es que no terminen el día sin hacer la paz, porque si terminan el día en guerra van a amanecer ya en guerra fría, y la guerra fría es muy peligrosa en la familia porque va socavando desde abajo las arrugas de la fidelidad conyugal. Gracias por el testimonio de quererse por más de 50 años. Muchas gracias.
Y, hablando de arrugas –para cambiar un poco el tema– recuerdo el testimonio de una gran actriz –actriz de cine latinoamericana–, cuando ya casi sesentona comenzaba a mostrarse las arrugas de la cara y le aconsejaron un «arreglo», un «arreglito» para poder seguir trabajando bien, su respuesta fue muy clara: «Estas arrugas me costaron mucho trabajo, mucho esfuerzo, mucho dolor y una vida plena, ni soñando las quiero tocar, son las huellas de mi historia». Y siguió siendo una gran actriz. En el matrimonio pasa lo mismo. La vida matrimonial tiene que renovarse todos los días. Y como dije antes, prefiero familias arrugadas, con heridas, con cicatrices pero que sigan andando, porque esas heridas, esas cicatrices, esas arrugas son fruto de la fidelidad de un amor que no siempre les fue fácil. El amor no es fácil; no es fácil, no, pero es lo más lindo que un hombre y una mujer se pueden dar entre sí, el verdadero amor, para toda la vida.
Me han pedido que rezara por ustedes y quiero empezar a hacerlo ahora mismo. Ustedes, queridos mexicanos, tienen un plus, corren con ventaja. Tienen a la madre: la Guadalupana. La Guadalupana quiso visitar estas tierras y esto nos da la certeza de tener su intercesión para que este sueño llamado familia no se pierda por la precariedad y la soledad. Ella es madre y está siempre dispuesta a defender nuestras familias, a defender nuestro futuro; está siempre dispuesta a «echarle ganas», dándonos a su Hijo. Por eso, los invito –como están, sin moverse mucho–, a tomarse de las manos y decirle juntos a Ella: Dios te salve María….
Y no nos olvidemos de San José, calladito, trabajador, pero siempre al frente, siempre cuidando la familia. Gracias, que Dios los bendiga, y recen por mí.
Y ahora los quiero invitar, en este marco de fiesta familiar, a que los matrimonios aquí presentes, en silencio, renueven sus promesas matrimoniales. Y los que están de novios, pidan la gracia de una familia fiel y llena de amor. En silencio, renovar las promesas matrimoniales y los novios pedir la gracia de una familia fiel y llena de amor.”

¡Gracias! Santo Padre.



06 febrero 2016

Amor esponsal y misericordia

Se anuncia un amor sin contenido que se llena según lo relativo de cada uno, en cambio el amor de Dios está definido y no en lo relativo sino en lo concreto, en la verdad. La condición de saberse hijos de Dios en todo momento nos lo aclara todo pues la realidad de la filiación divina es condición esencial de los seres humanos. El fundamento de querer hacer bien las cosas es porque somos hijos de Dios, hemos de ser conscientes de ello. Es un modo de ser basado en la verdad. A nuestros hijos los educamos para que sean buenos hijos. Y nos duele que no lo sean. Aquí también Dios nos enseña cómo actuar.

Hay que empezar en la familia a dejarse corregir y a corregir. Se ha de hacer con cariño y si a uno le corrigen sin cariño, agradecerlo igual. Y luego, pisar con más frecuencia el confesionario de un sacerdote católico. Nos preguntaremos primero: ¿De qué me tengo que arrepentir? Podríamos pensar que todo lo hago bien, no hago mal a nadie. Si pienso así, impediré a Dios su acción de perdonar, pues no hay arrepentimiento.

Para vivir bien el matrimonio hay que perdonar y perdonar constantemente, de esa humildad del perdón nacerá el arrepentimiento. Y podremos entender que un Matrimonio no puede estar sujeto siempre a la revisión, es decir, hay que olvidar en la lucha por ser feliz en el matrimonio que, si no sale bien, me divorcio. Pues el compromiso y la entrega han de ser totales. La integridad de la entrega no va midiendo la cantidad sino superando la entrega sin medida.

La Iglesia tiene una necesidad imperiosa, la de que nos unamos fielmente entre nosotros, ayudándonos con amor, siendo respetuosos, rezando, teniendo paciencia con nosotros mismos, con los que no nos entienden y con los que nos han dado la espalda. Hagamos de nosotros mismos una ofrenda, un holocausto en el amor esponsal, con comprensión, poniéndonos en la piel del otro y de los demás.

No esperemos agradecimientos de nadie, pues el Amor se alimenta de Dios mismo. No tengamos miedo de ser firmes en nuestra vocación matrimonial, el Señor está en medio de los matrimonios. No estamos solos, un cónyuge se ayuda a otro. La alegría mutuamente se transmite y se transmite a los demás. Hemos de estar alegres transformando los problemas en agradecimiento a Dios.

En este caminar de ser Misericordiosos como el Padre, renovemos el propósito de comportarnos como hijos de Dios. 
Que se abran las puertas del cielo, te pido perdón Jesús. 

14 agosto 2015

Reflexionando con calma

Si seguimos a conciencia a Cristo, seguiremos al Papa Francisco aunque sorprenda su modo de decir o lo que dice. En la catequesis del miércoles 5 de agosto de 2015, el Papa volvió a incidir en el tema de la familia, y en concreto a aquellas personas que han sufrido una ruptura del vínculo matrimonial, han reiniciado una nueva convivencia y quieren acercarse a Dios. 

Así que teniendo claro a qué se refería el Santo Padre vamos a leer su mensaje, que, como siempre, fue destacado por algunos medios creando más asombro y confusión. Pero no pasa nada, leyendo el texto entero podremos reflexionar más plenamente sobre  las palabras del Papa.

Queridos hermanos y hermanas:
Retomando las reflexiones sobre la familia, deseo referirme hoy a la situación de los que tras la ruptura de su vinculo matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecen.
La Iglesia sabe bien que tal situación contradice el sacramento cristiano, pero con corazón de madre busca el bien y la salvación de todos, sin excluir a nadie. Animada por el Espíritu Santo y por amor a la verdad, siente el deber de «discernir bien las situaciones», diferenciando entre quienes han sufrido la separación y quienes la han provocado.
Si se mira la nueva unión desde los hijos pequeños vemos la urgencia de una acogida real hacia las personas que viven tal situación. ¿Cómo podemos pedirle a estos padres educar a los hijos en la vida cristiana si están alejados de la vida de la comunidad? Es necesario una fraterna y atenta acogida, en el amor y en la verdad, hacia estas personas que en efecto no están excomulgadas, como algunos piensan: ellas forman parte siempre de la Iglesia.
«No tenemos recetas sencillas», pero es preciso manifestar la disponibilidad de la comunidad y animarlos a vivir cada vez más su pertenencia a Cristo y a la Iglesia con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la participación en la liturgia, la educación cristiana de los hijos, la caridad, el servicio a los pobres y el compromiso por la justicia y la paz. La Iglesia no tiene las puertas cerradas a nadie."

En esta tesitura, y una vez leído el mensaje, podemos leer un texto clarificador del sacerdote José Antonio Fortea, publicado en ACIPRENSA que nos ayudará todavía más a profundizar en estos mensajes del Papa que marcan las líneas principales del sínodo ordinario sobre la familia. Pues hay que ir a la fuente, es decir, de donde emerge realmente la información y luego ir a expertos, a sabios, que saben de lo que escriben, de este modo se adquiere formación, tan necesaria en todo momento.

25 junio 2015

Rezar por el sínodo

Los estudios preparatorios al sínodo extraordinario de obispos sobre la Familia, que se celebrará el próximo otoño, siguen su curso. El Santo Padre Francisco en las audiencias públicas de los miércoles continuamente nos da una catequesis sobre la familia y el matrimonio, no solo a los novios  y casados, sino a todos los fieles en general para que conozcan lo que dice la voz de la Iglesia sobre la familia. El Papa, a su vez, en las meditaciones diarias de la misa en Santa Marta, incide en los temas que hoy preocupan a la Iglesia. Todo ello nos está removiendo el corazón, pues la preocupación de la Iglesia por la familia y el matrimonio no es una cuestión oportunista, ni un sarpullido que va durar una primavera, no, en absoluto. La familia y el matrimonio se están resquebrajando por conductas inadecuadas en nuestra familia doméstica. La política del descarte está a la orden del día, media humanidad descarta a la otra media. Por lo tanto hay que ir al fondo del problema, ahondar no solo en temas de circunstancias y del entorno sino también en temas de fondo, de la vida interior de las almas. De ahí que sean tan importantes estos trabajos que se están desarrollando.

Por ello, la familia de Nazaret es nuestro modelo y a la cual el Papa Francisco nos pidió que rezáramos por el próximo sínodo.Ciertamente los obispos hace varios meses que trabajan, pero las oraciones que elevemos a partir de ahora  nunca quedarán en saco roto, Dios las atiende siempre:

Jesús, María y José,
En ustedes contemplamos
El esplendor del amor verdadero,
A ustedes nos dirigimos con confianza.
Sagrada Familia de Nazaret,
Haz que también nuestras familias
Sean lugares de comunión y cenáculos de oración,
Auténticas escuelas del Evangelio
Y pequeñas Iglesias domésticas.
Sagrada Familia de Nazaret,
Que nunca más en las familias se vivan experiencias
De violencia, cerrazón y división:
Que todo el que haya sido herido o escandalizado
Conozca pronto el consuelo y la sanación.
Sagrada Familia de Nazaret,
Que el próximo Sínodo de los Obispos
Pueda despertar en todos la conciencia
Del carácter sagrado e inviolable de la familia,
Su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José,
Escuchen y atiendan nuestra súplica. Amén”. Francisco

08 febrero 2015

Hijos de padres ausentes

En el año de la Familia, en el que los padres sinodales están trabajando para dar respuestas a la sociedad en temas importantes y nucleares sobre la familia y el matrimonio, el santo Padre Francisco en sus audiencias generales de los miércoles por las mañanas, en el Vaticano, ha retomado sus catequesis sobre la familia.

Es tiempo de reflexión sobre cuestiones que a todos nos afecta, pues la familia es el núcleo básico de la sociedad y un bien común que nos reporta todo tipo de consecuencias, positivas y negativas. Hemos de estudiar y prepararnos para aquellas conclusiones que esperamos con paciencia y amor, y rezando. Así que las catequesis de Francisco, el cual habla con un lenguaje llano y directo, pero lleno del Espíritu Santo, nos irán conduciendo sobre el camino de la Verdad, en el que está basada la familia.


Es un texto para comentarlo en familia, en la propia, con el esposo, la esposa, o los hijos y continuar así la catequesis en el propio seno familiar. Trata de la figura del padre, que en muchos casos aparece ausente en la familia, porque no quiere perder el tiempo con sus hijos. Es interesante reflexionar sobre si realmente qué tiempo dedican el padre, la madre,  a sus hijos y el esposo y a la esposa  a ambos entre sí.

Hoy transcribo el texto de la Audiencia del día 28 de enero de 2015, cuyo contenido siguió el 4 de febrero de 2015.



Retomamos el camino de catequesis sobre la familia. Hoy nos dejamos guiar por la palabra «padre». Una palabra más que ninguna otra con especial valor para nosotros, los cristianos, porque es el nombre con el cual Jesús nos enseñó a llamar a Dios: padre. El significado de este nombre recibió una nueva profundidad precisamente a partir del modo en que Jesús lo usaba para dirigirse a Dios y manifestar su relación especial con Él. El misterio bendito de la intimidad de Dios, Padre, Hijo y Espíritu, revelado por Jesús, es el corazón de nuestra fe cristiana.
«Padre» es una palabra conocida por todos, una palabra universal. Indica una relación fundamental cuya realidad es tan antigua como la historia del hombre. Hoy, sin embargo, se ha llegado a afirmar que nuestra sociedad es una «sociedad sin padres». En otros términos, especialmente en la cultura occidental, la figura del padre estaría simbólicamente ausente, desviada, desvanecida. En un primer momento esto se percibió como una liberación: liberación del padre-patrón, del padre como representante de la ley que se impone desde fuera, del padre como censor de la felicidad de los hijos y obstáculo a la emancipación y autonomía de los jóvenes. A veces en algunas casas, en el pasado, reinaba el autoritarismo, en ciertos casos nada menos que el maltrato: padres que trataban a sus hijos como siervos, sin respetar las exigencias personales de su crecimiento; padres que no les ayudaban a seguir su camino con libertad —si bien no es fácil educar a un hijo en libertad—; padres que no les ayudaban a asumir las propias responsabilidades para construir su futuro y el de la sociedad.
Esto, ciertamente, no es una actitud buena. Y, como sucede con frecuencia, se pasa de un extremo a otro. El problema de nuestros días no parece ser ya tanto la presencia entrometida de los padres, sino más bien su ausencia, el hecho de no estar presentes. Los padres están algunas veces tan concentrados en sí mismos y en su trabajo, y a veces en sus propias realizaciones individuales, que olvidan incluso a la familia. Y dejan solos a los pequeños y a los jóvenes. Siendo obispo de Buenos Aires percibía el sentido de orfandad que viven hoy los chicos; y a menudo preguntaba a los papás si jugaban con sus hijos, si tenían el valor y el amor de perder tiempo con los hijos. Y la respuesta, en la mayoría de los casos, no era buena: «Es que no puedo porque tengo mucho trabajo...». Y el padre estaba ausente para ese hijo que crecía, no jugaba con él, no, no perdía tiempo con él.
Ahora, en este camino común de reflexión sobre la familia, quiero decir a todas las comunidades cristianas que debemos estar más atentos: la ausencia de la figura paterna en la vida de los pequeños y de los jóvenes produce lagunas y heridas que pueden ser incluso muy graves. Y, en efecto, las desviaciones de los niños y adolescentes pueden darse, en buena parte, por esta ausencia, por la carencia de ejemplos y de guías autorizados en su vida de todos los días, por la carencia de cercanía, la carencia de amor por parte de los padres. El sentimiento de orfandad que viven hoy muchos jóvenes es más profundo de lo que pensamos.
Son huérfanos en la familia, porque los padres a menudo están ausentes, incluso físicamente, de la casa, pero sobre todo porque, cuando están, no se comportan como padres, no dialogan con sus hijos, no cumplen con su tarea educativa, no dan a los hijos, con su ejemplo acompañado por las palabras, los principios, los valores, las reglas de vida que necesitan tanto como el pan. La calidad educativa de la presencia paterna es mucho más necesaria cuando el papá se ve obligado por el trabajo a estar lejos de casa. A veces parece que los padres no sepan muy bien cuál es el sitio que ocupan en la familia y cómo educar a los hijos. Y, entonces, en la duda, se abstienen, se retiran y descuidan sus responsabilidades, tal vez refugiándose en una cierta relación «de igual a igual» con sus hijos. Es verdad que tú debes ser «compañero» de tu hijo, pero sin olvidar que tú eres el padre. Si te comportas sólo como un compañero de tu hijo, esto no le hará bien a él.
Y este problema lo vemos también en la comunidad civil. La comunidad civil, con sus instituciones, tiene una cierta responsabilidad —podemos decir paternal— hacia los jóvenes, una responsabilidad que a veces descuida o ejerce mal. También ella a menudo los deja huérfanos y no les propone una perspectiva verdadera. Los jóvenes se quedan, de este modo, huérfanos de caminos seguros que recorrer, huérfanos de maestros de quien fiarse, huérfanos de ideales que caldeen el corazón, huérfanos de valores y de esperanzas que los sostengan cada día. Los llenan, en cambio, de ídolos pero les roban el corazón; les impulsan a soñar con diversiones y placeres, pero no se les da trabajo; se les ilusiona con el dios dinero, negándoles la verdadera riqueza.
Y entonces nos hará bien a todos, a los padres y a los hijos, volver a escuchar la promesa que Jesús hizo a sus discípulos: «No os dejaré huérfanos» (Jn 14, 18). Es Él, en efecto, el Camino que recorrer, el Maestro que escuchar, la Esperanza de que el mundo puede cambiar, de que el amor vence al odio, que puede existir un futuro de fraternidad y de paz para todos.[…]