El Matrimonio es una obra de arte

 Viajamos a Madrid, mi marido y yo nuevamente. Pero esta ocasión era especial pues asistimos al enlace Matrimonial del hijo de una amiga mía. Fue un enlace ante Dios, en el rito matrimonial de la santa misa de aquel sábado por la tarde. Los novios habían vivido su noviazgo con pleno conocimiento de que si iban a casarse sería para toda la vida. No había engaño ni tapujos. Ambos católicos bien formados se comprometieron, según establece la doctrina católica del sacramento del Matrimonio, para el bien de los cónyuges y para el bien de los hijos, siendo los cónyuges una sola carne.


Estas máximas doctrinales, a pesar de los miles de páginas escritas a lo largo de los siglos del Magisterio de la Iglesia, si bien se han mejorado es su expresión lingüística, no han cambiado. Es más, aunque el vínculo jurídico-humano se rompa con la muerte y el viudo supérstite pueda volverse a casar, la imprimación del carácter del sacramento se lo lleva el alma por toda la eternidad.

Pero volvamos a la celebración. Una vez acabada, el hermano mayor del novio, Fernando, un intelectual y humanista de nuestro tiempo, les brindó unas deliciosas palabras a los novios, los cuales son unos artistas en cuanto a su profesión de profesores universitarios. Algunas de aquellas palabras las anoté en mi cuaderno de notas del móvil, y en un flash electrónico me han reaparecido y eso que yo pensaba que se las había llevado el viento digital.

Queridos Paula y Enrique acabáis de crear una gran obra de arte, pues el Matrimonio es una obra de arte. Tiene una composición muy variada que conforma la familia. Primero están los padres de cada uno de vosotros, vuestros hermanos, ahora vosotros. Cada uno de los miembros aporta un color, una luz, que es la luz del amor y habréis de pensar cómo amar cada uno al otro, cada día a la luz de Dios. Cada uno aportareis creatividad a este nuevo matrimonio y si Dios quiere participareis de su creación con vuestros hijos a los que habréis de enseñar, sin ser proyección vuestra.

Estas palabras nos invitan a todos los que estamos casados y a todos los que pueden aconsejar en este sentido a hacer una reflexión para ver cómo podemos mejorar en nuestro matrimonio sea cual sea la edad de éste.

Foto Isabelita

En la Pascua BBC: bautizos, bodas y comuniones

Cualquier fecha que establezcan los novios es buena para casarse, pues lo importante no es la celebración ni la fiesta ni el día, sino que ambos, hombre y mujer, estén preparados para el compromiso vital del sacramento del Matrimonio. En otras ocasiones ya he escrito que el matrimonio civil entre un hombre y una mujer es un compromiso ante la ley humana, es decir el Código Civil, y para el cual también se ha de estar preparado sin tener en el horizonte el divorcio, pues si es así ya empezamos mal.

Hoy quiero comentar que en estas celebraciones familiares y de amistades se producen situaciones chocantes y llamativas que no tienen nada que ver con los novios que nos han invitado porque así lo han deseado.


En primer lugar cuando nos inviten hemos de saber adónde vamos a ir, es decir, si es a un templo católico o un juzgado; si se trata de un banquete en un hotel de cinco estrellas o en una masía de campo o en un restaurante que solo celebra bodas y comuniones o se trata simplemente de un aperitivo. Digo esto porque resultan sorprendentes muchos atuendos, inapropiados para el lugar en donde se celebra la ceremonia o dónde se celebra la fiesta.

En una ocasión fui con mi esposo a una boda y me llamó mucho la atención el contraste de la elegancia de tiros largos y lo cargadas que iban muchas señoras con bolsas. ¿Qué había en aquellas bolsas? No se trataba de arroz o de pétalos de rosas ¡No! Sino el famoso por si acaso que a veces nos ataca. Claro está que todas llevaban un bolsito de fiesta monísimo.

A mi mod o de ver y por la experiencia vivida, no hay que ir con unos zapatos de recambio. Hay que llevar los zapatos adecuados sin tener que cambiarlos porque te duelen los pies. Si son nuevos, has de caminar por tu casa durante una semana y hacerlos tuyos antes de ir a la celebración. Lo demás es penoso y vulgar. Otra de las cosas de esas bolsas, los mantones porque al salir de la fiesta hace un frío que pela. Pues no. Hay que ir con el abrigo negro que tengas y un cuello de piel o de imitación y todo puesto y no en bolsas de supermercado o de lo que sea. Tu elegancia cae por los suelos cuando vas cargada como si fueras a la playa. Y más, el kit completo de maquillaje por si me despinto. Pues no, tampoco. Salir de casa bien maquillada con las capas que correspondan es lo que hay que hacer. Y si mantienes la compostura y no te tocas la cara, entre la boda y el banquete, son seis horas. En ese tiempo se mantiene perfectamente, quizá un retoque de labios, pero la barra de labios cabe en cualquier bolsito. Por último, los objetos o cosas que van dándote los hijos porque les has acostumbrado así. Pues no, lo que no cabe en el bolsito, se queda en casa.

Y ¿ellos? Ojo los jóvenes con deportivas aunque sean de marca son una vulgaridad o con nudos de corbata poco practicados. O los señores con trajes claros cuando la boda es por la tarde, trajes verdes, corbatas de cuadros o de color naranja ¡horrible! O con un traje muy bonito pero que se le ha quedado pequeño y no lo previste suficientemente.

En breve llegaremos al tiempo de Pascua que es el periodo en el que son más numerosas las celebraciones de bodas, bautizos y comuniones. Probablemente ya os han invitado ¡Muchas felicidades! Ahora hay que pensar lo guapa y lo cómoda que vas a ir, sin preocupaciones de ningún tipo.

No obstante todo cambia cuando acuden a los eventos los más pequeños de la casa. Y si son bebés, más. Hay mamás muy previsoras que si pañales, juguetes, comida… También ataca el por si acaso, la cremita para esto, el protector solar, varios chupetes, otros zapatitos porque los pierde. En fin que los papás parece que se van de vacaciones, y solamente es un bautizo por la tarde.

Lo mejor es simplificar, la simplificación es más elegante. No se trata de despreocupación, es no dejarse dominar por las cosas que tenemos ni que por si acaso necesitemos otras.


Fotografía Isabelita, Palacio de Liria Madrid


Nos fuimos de peregrinación al Santuario de la Virgen de Lourdes en Francia

Un autocar lleno de peregrinos de la ciudad de Barcelona nos desplazamos a la población francesa de Lourdes donde está ubicado uno de los santuarios marianos más visitados del mundo, el de la Virgen que tomó el nombre del pueblo donde apareció llamado Lourdes, del 9 al 12 de febrero de 2026.

Nos juntamos 58 personas comandadas por Mn. Xavier que nos había agrupado de diferentes parroquias de la ciudad. Si bien muchos de nosotros habíamos ido en otras ocasiones, ahora en este 2026 se trataba de visitar a la Virgen y celebrarlo el día culminante del año que es el de su festividad, el 11 de febrero, declarado el Día Mundial de los Enfermos. En el grupo había enfermos, invidentes y acompañantes, otros con ciertas disminuciones psíquicas y sus familiares, matrimonios mayores, viudas, etc. todos nosotros con el denominador común de ser católicos con mucho amor a la Virgen María, Madre de Dios y madre nuestra.

Hacia Lourdes

Iniciamos el trayecto con un cambio de ruta que provocó que el viaje de ida fuera más largo de lo que pensábamos, pues la ruta inicial de ir por Lleida, Pont de Suert, Viella y pasar por su túnel almorzando en Bossòst población muy cercana a la frontera francesa era perfecta, pero debido a la nieve acumulada y otras inclemencias del tiempo estaba prohibido en esos días el paso de autocares y camiones por el túnel de Viella, motivo por el que se optó ir por Girona, La Jonquera y entrar en Francia hasta tomar la autopista del Atlántico. Cerca de Toulouse empezó a llover y la lluvia ya no nos dejó en toda la peregrinación, día y noche, realmente muy persistente. Llegamos a Lourdes cuando la mayoría de los franceses ya habían cenado. En la residencia religiosa donde nos alojamos, gracias a Dios, nos esperaban para cenar. Todas aquellas incomodidades sobrevenidas se las ofrecimos a la Virgen, y todo lo demás que sobrevino después.

En Lourdes, el Santuario y la Gruta

Dado que éramos muchos y con diferentes características, cada grupito tenía su ritmo. No obstante en el comedor nos juntábamos de nuevo en el desayuno y las comidas. Nuestro alojamiento estaba a un paso de la Parroquia donde Santa Bernardette, la niña que vio aparecer a la Virgen fue bautizada y muy cerca también del Monumento a los Muertos, vecinos de Lourdes durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial del siglo XX. Desde aquel punto, caminando un rato llegabas a la puerta del santuario. Allí ya nuestro corazón empezaba a batir con fuerza con ganas de llegar a la Gruta para contemplar la imagen de la Virgen, según como aquella niña santa había descrito a Nuestra Señora.

Solo al entrar en el santuario se hizo el silencio en todo el entorno. Aquel lugar era un remanso de paz. El caudaloso y ruidoso río se hizo silencioso. Siempre ocurre así. Es impresionante porque nadie draga el río de las piedras o escombros, sino que el manto del agua circula rápidamente pero sin interrumpir los cantos ni la oración de los fieles que se acercan a la Gruta. Y como siempre también, aquella roca donde apareció la Virgen suda agua continuamente. Claro que en esta ocasión estaba mojada por la lluvia, pero a pleno sol los fieles igualmente tenemos la costumbre de acariciar la roca húmeda con el fin de llevarnos algo de Nuestra Señora.


Misa Internacional

Se ha de destacar el encuentro de la Santa Misa Internacional en la basílica subterránea de san Pío X. A pesar de que una de las entradas a la basílica, en esta ocasión, estaba inundada, se pudo entrar por otras celebrándose la Festividad de Nuestra Señora de Lourdes y el Día Mundial de los Enfermos con cierta normalidad, pues todo estaba previsto y resuelto con eficacia.

La misa fue presidida por el Obispo de Tarbes-Lourdes concelebrada por más de una docena de obispos y unos doscientos sacerdotes venidos de todo el mundo. La presencia de muchísimos diáconos facilitó las múltiples tareas que se han de resolver en un encuentro tan numeroso. El ritual de la misa fue en latín, idioma oficial de la Iglesia Católica, la homilía y las lecturas de la liturgia de la Palabra, en diferentes idiomas.

Mi marido y yo que llegamos media hora antes del inicio de la celebración, pudimos ver con nuestros propios ojos como toda la nave de la basílica estaba llena a rebosar de fieles. En ese momento se iniciaba la procesión de los estandartes de los grupos de peregrinos que habían acudido a la celebración. También en los pasillos laterales había muchísima gente de pie, en los bancos de piedra o en sus sillitas portátiles. Nosotros tuvimos el privilegio de poder sentarnos en la capilla de san Juan Pablo II, como así se llama la Capilla del Santísimo, donde hubo una frenética actividad relativa a la salida de las ofrendas para el ofertorio de la misa, al ir y venir de los sacerdotes y diáconos que habían repartido la sagrada comunión a los fieles y el retorno a la capilla de los copones vacíos o con todavía formas consagradas que habían de reservarse en el Sagrario.

En aquel pequeño lugar santo no había ninguna pantalla para ver la celebración, pero daba igual, creo que estuvimos cómodamente en el mejor sitio. Al acabar fue muy emotivo el homenaje de despedida que le hicieron al doctor italiano Alessandro de Franciscis, responsable de la Oficina de Reconocimientos Médicos de Lourdes desde el año 2009 hasta dicha fecha.

 


De regreso a casa

El día 12 de febrero, felices y emocionados debido a las múltiples caricias que recibimos de Nuestra Señora de Lourdes, después del almuerzo a la hora francesa, emprendimos el camino de regreso a Barcelona. En aquellas horas ya se presagiaba que el viaje iba a ser largo pues debíamos regresar por la autopista del Atlántico. El viento era nuestro enemigo. Enseguida topamos con largas retenciones de tiempo y espacio. Acababan de abrir la frontera por La Jonquera y todos los camiones que estaban retenidos entre Francia y La Jonquera emprendieron su viaje. Y todos nos encontramos. Se suprimieron carriles de la autopista, por un lado porque los camioneros debían parar 45 minutos si así lo indicaban los tacómetros y la verdad eran muchísimos. Por otro lado, porque había árboles caídos debido al efecto palanca que hacían aquellos vientos huracanados. Los desvíos por otras carreteras parecían una buena solución pero también había vehículos accidentados y otros problemas. Cuando el cúmulo de incidencias parecía insoportable, del fondo del autocar, inició sus cantos a la Virgen Santísima un coro femenino que parecía de ángeles. Fue un bálsamo para todos.

Gracias a Dios, llegamos a Barcelona, agradeciendo a nuestro conductor Sr. Carlos, su pericia para llevarnos a casa sanos y salvos.

Fotos Isabelita

Que la Paz de Cristo descienda sobre los miles de personas que están afectadas por esta nueva tragedia que asola a España.

 Cuando oímos las previsiones del tiempo y como titular: No estamos preparados para lo que viene, la mente de cada uno no puede imaginar lo que puede llegar a pasar. Lo que ocurrió en Valencia hace más de un año, todo y que se había predicho, diversos responsables estaban a la parra mientras se sucedía la catástrofe, como ya se ha explicado por activa y por pasiva. Ahora con la tragedia de la borrasca Leonardo y la que se sucederá Marta, todos los políticos, equipos de emergencia, UME, ejército, equipos de salvamento, bomberos, sanitarios y todas las fuerzas del orden público así como los ciudadanos han estado alertados, y de momento solo se lamenta la muerte de una mujer que murió por salvar a su perro. 

No obstante, la tragedia que se está viviendo y la vemos por las imágenes de los medios digitales era impensable. Pueblos enteros han sido abandonados, infraestructuras dañadas, miles de personas han sido desplazadas todo ello debido a las lluvias torrenciales, las inundaciones, los desbordamientos de ríos y rieras y el aumento de caudal del agua por la apertura de compuertas de embalses y presas, entro otras causas.

Las familias han perdido la mayoría de sus bienes materiales, los agricultores y ganaderos sus cosechas y animales. Aunque no lo explican en las noticias, espero que los sacerdotes católicos desplazados y los que se acerquen a ayudar puedan seguir con su labor dando sosiego y serenidad, y ayuden a los damnificados a ponerse en presencia de Dios. En los polideportivos también se puede celebrar la santa misa en las debidas condiciones, como hemos visto en los recientes funerales por las victimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz, y rezar el santo rosario pidiendo el amparo a la Virgen.

En las noticias hemos visto y oído la tragedia explicada por los desplazados. Su preocupación natural es si van a poder volver a sus casas y cómo se las encontrarán, pues allí han vivido toda su vida. Además, como han trabajado en aquellos campos también toda su vida y han visto que ya no existen pues ahora son el fondo de un nuevo caudal de varios metros de altura, de qué vivirán. También nos han explicado que muchos pueblos de Andalucía y Extremadura están incomunicados por los desprendimientos de las paredes de las montañas, la caída de piedras, el hundimiento de carreteras. No nos olvidamos de Galicia ni de nuestro país vecino Portugal.

Con todo ello, espero y deseo que los que hablan del calentamiento global y de las sequías se callen, pues como ya se explicaba hay periodos de gran sequía y de lluvias torrenciales, y no es de ahora, lo que ocurre es que ahora lo sabemos todo. Con diversas App para móvil puedes comprobar al momento si está lloviendo o no en Madagascar, en la Patagonia Argentina o en cualquier lugar del mundo.

Como veréis, en todos los territorios se producen tragedias que rompen familias, hogares y trabajos. No hay que ir muy lejos para ayudar personalmente, económicamente o rezando. Rezar por la paz de forma indeterminada no sirve para nada, recemos para que la Paz de Cristo descienda sobre los miles de personas que están afectadas por esta nueva tragedia que asola a España.

Fotografía El Periódico Extremadura

Tragedia ferroviaria en España, a ponerse a rezar

Cuando se estudian los accidentes, es decir, aquello que rompe la normalidad, se califican de leves, menos graves, graves y muy graves. El muy grave es con final de pérdidas humanas y/o destrucción del material. Esta es la calificación clásica y mundialmente utilizada. Sin embargo, el ministro de Transportes español ha calificado de accidente extraño la tragedia ferroviaria ocurrida ayer domingo a las 19’50 en Córdoba, cerca de Adamuz.

Es una absoluta memez considerar extraño un accidente cuyo resultado es de más de 39 muertos, un número indeterminado de desaparecidos, más de un centenar de heridos, con una docena en la UCI, que ha afectado a personas de diferente edad y condición y destrucción total de los trenes y de las vías.  Las imágenes, los viajeros que han podido hablar y dar su testimonio, los vecinos de Adamuz, su alcalde, la Guardia Civil, todos los servicios de emergencias y policiales nunca podrán decir que ha sido extraño, como si se tratara del aterrizaje de una nave de a saber de dónde venía.

Ya se ha dicho al mediodía de hoy 19 de enero de 2026 en los medios de comunicación de que los expertos apuntan a que no se trata de un fallo humano ni mecánico de los trenes sino de las vías, de las que tanto alardea el ministro que estaban en perfecto estado. Y lo peor, existen precedentes de denuncias en mal estado de las vías desde años.

Mucha tontería, falta de humildad o abundante soberbia se posee cuando se califica esta tragedia de algo extraño.


Ahora, con serenidad, los que vivimos lejos de estos compatriotas que sufren, que lloran, que van a enterrar a sus muertos cuando sepan si son sus parientes, los que trabajan por el bien de todos ellos, personal sanitario y de otros servicios públicos y policiales, los gruistas que harán lo posible para levantar el amasijo de hierro y de otros materiales en los que se han convertido los trenes, vecinos, el personal del Instituto Anatómico Forense, periodistas y personal de las cadenas de comunicación, etc. por todos ellos propongo que recemos, mucho o poco, lo que cada uno sepa. Y que a los muertos Dios los asista y tenga misericordia de ellos.

Dicen que el país está de luto por tres días, poco parece por el dolor de tantas familias rotas y angustiadas ¡acogeros al manto de la Virgen María! la que vuestra devoción os mueva.

 

El Matrimonio: un solo corazón, una sola alma, una sola carne

 No sin asombro cuando leí U NA CARO, Elogio de la monogamia, Nota doctrinal sobre el valor del matrimonio como unión exclusiva y de pertenencia mutua publicada por la Santa Sede, con el refrendo de SS el Papa León XIV, el día 25 de noviembre de 2026, me quedé de una pieza, pero por solo un momento. Al respirar profundamente, pensé que la Iglesia Católica, siendo Madre, no podía provocar un terremoto a un mes de la Navidad.

El libro del Génesis, revelado por Dios aproximadamente entre los años 1440 a 1400 antes de Jesucristo (según algunos autores) contiene la base doctrinal del Matrimonio querido por Dios la cual desde hace más de 3000 años ha tenido infinitos análisis y estudios teológicos y mundanos. Así que un nuevo documento de la Santa Sede sobre el Matrimonio no deja de sorprenderme.

Los autores en esta ocasión han elaborado un resumen que abarca desde los primeros tiempos, es decir, el Génesis, hasta la actualidad sobre dicha doctrina querida por Dios. Es orientativo para los que quieren profundizar en el tema, sobre todo por las 256 citas doctrinales de Papas, santos de la Iglesia y de autores cristianos que se han ido refiriendo en los 156 puntos, todo ello en 15 páginas.

En la conclusión queda claro que la Iglesia Católica no cambia nada de lo que ya conocemos los católicos de bien que nos basamos en el Catecismo de la Iglesia Católica y las Sagradas Escrituras. Por ello, copio literalmente el apartado de la Conclusión, e incluyo el enlace del documento al final del post, pues nunca está de más refrescar la doctrina para testimoniarla con nuestra vida.

 


En definitiva, aunque cada unión conyugal es una realidad única, encarnada dentro de las limitaciones humanas, todo matrimonio auténtico es una unidad compuesta por dos individuos, que requiere una relación tan íntima y abarcadora que no puede compartirse con otros. Al mismo tiempo, al ser una unión entre dos personas que tienen exactamente la misma dignidad y los mismos derechos, exige esa exclusividad que impide que el otro sea relativizado en su valor único y utilizado simplemente como un medio entre otros para la satisfacción de necesidades. Esta es la verdad de la monogamia que la Iglesia lee en la Escritura cuando afirma que de dos se convierten en "una sola carne". Es la primera característica esencial e inalienable de esa amistad tan particular que es el matrimonio, y que requiere como manifestación existencial una relación abarcadora —espiritual y corporal— que madure y crezca cada vez más hacia una unión que refleje la belleza de la comunión trinitaria y de la unión entre Cristo y su Pueblo amado. Esto ocurre hasta tal punto que podemos reconocer «en la íntima unión conyugal, mediante la cual dos personas llegan a ser un solo corazón, una sola alma, una sola carne, el primer significado originario del matrimonio».

El camino recorrido en esta Nota nos permite ahora destacar un desarrollo del pensamiento cristiano sobre el matrimonio, desde la antigüedad hasta nuestros días, donde es evidente que, de sus dos propiedades esenciales —unidad e indisolubilidad—, la unidad es la propiedad fundacional. Por un lado, porque la indisolubilidad se deriva como característica de una unión única y exclusiva. Por otro, porque la unidad-unión, aceptada y vivida con todas sus consecuencias, posibilita la permanencia y la fidelidad que la indisolubilidad exige. De hecho, diversos documentos magisteriales han descrito la unión matrimonial simplemente como una «unidad indisoluble».

Esta unión exige un crecimiento constante del amor: «El amor conyugal no se salvaguarda principalmente hablando de la indisolubilidad como si fuera una obligación, ni repitiendo una doctrina, sino fortaleciéndolo mediante un crecimiento constante bajo el impulso de la gracia. El amor que no crece empieza a correr riesgos, y solo podemos crecer respondiendo a la gracia divina con más actos de amor, con afectos más frecuentes, más intensos, más generosos, más tiernos y más alegres». La unidad conyugal no es solo una realidad que debe comprenderse cada vez mejor en su sentido más bello, sino también una realidad dinámica, llamada a un desarrollo continuo. Como afirma el Concilio Vaticano II, el esposo y la esposa «experimentan el sentido de su propia unidad y la realizan cada vez más plenamente». Porque «lo mejor es lo que aún no se ha logrado, el vino madurado con el tiempo».

Foto Wikipedia

Elogio a la monogamia

Protejamos en las familias los valores del Evangelio

En el último domingo del año y siguiente a la Navidad, la Iglesia Universal celebra la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret, el modelo de vida por antonomasia para toda la humanidad. Por ello transcribimos a continuación las palabras que el santo padre León XIV ha dirigido a los fieles desde el balcón de la plaza de San Pedro del Vaticano, antes del rezo del ángelus de esta jornada que ha correspondido con el día 28 de diciembre de 2025, fiesta de los Santos Inocentes.



Queridos hermanos y hermanas: ¡feliz domingo!

Hoy celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia y la liturgia nos propone el relato de la “huida en Egipto” (cf. Mt 2,13-15.19-23).

Es un momento de prueba para Jesús, María y José. Sobre el resplandeciente cuadro de la Navidad se proyecta, casi de improviso, la inquietante sombra de una amenaza mortal, que tiene su origen en la atormentada vida de Herodes, un hombre cruel y sanguinario, temido por su crueldad, pero precisamente por eso profundamente solo y obsesionado por el miedo a ser destronado. Cuando se entera por los magos de que ha nacido el «rey de los judíos» (cf. Mt 2,2), sintiéndose amenazado en su poder, decreta la muerte de todos los niños de la edad de Jesús. En su reino, Dios está realizando el milagro más grande de la historia, en el que se cumplen todas las antiguas promesas de salvación, pero él no es capaz de verlo, cegado por el miedo a perder el trono, sus riquezas, sus privilegios. En Belén hay luz, hay alegría; algunos pastores han recibido el anuncio celestial y ante el pesebre han glorificado a Dios (cf. Lc 2,8-20), pero nada de esto logra penetrar las defensas blindadas del palacio real, salvo como un eco distorsionado de una amenaza que hay que sofocar con violencia ciega.

Sin embargo, precisamente esta dureza de corazón resalta aún más el valor de la presencia y la misión de la Sagrada Familia que, en el mundo despótico y codicioso que representa el tirano, es el nido y la cuna de la única respuesta posible de salvación: la de Dios que, con total gratuidad, se entrega a los hombres sin reservas y sin pretensiones. Y el gesto de José que obediente a la voz del Señor, lleva a salvo a la esposa y al niño, se manifiesta aquí en todo su significado redentor. De hecho, en Egipto crece la llama del amor doméstico a la que el Señor ha confiado su presencia en el mundo y cobra vigor para llevar la luz al mundo entero.

Mientras contemplamos con asombro y gratitud este misterio, pensemos en nuestras familias y en la luz que ellas también pueden aportar a la sociedad en la que vivimos. Lamentablemente, el mundo siempre tiene sus «Herodes», sus mitos del éxito a cualquier precio, del poder sin escrúpulos, del bienestar vacío y superficial, y a menudo, sufre las consecuencias con la soledad, la desesperación, con las divisiones y conflictos. No dejemos que estos espejismos sofoquen la llama del amor en las familias cristianas. Al contrario, protejamos en ellas los valores del Evangelio: la oración, la frecuencia a los sacramentos —especialmente la confesión y la comunión—, los afectos sanos, el diálogo sincero, la fidelidad, el realismo sencillo y hermoso de las palabras y los gestos buenos de cada día. Esto las convertirá en luz de esperanza para los entornos en los que vivimos, escuela de amor e instrumento de salvación en las manos de Dios (cf. Francisco, Homilía en la Misa por el X Encuentro Mundial de las Familias, 25 junio 2022).

Pidamos entonces al Padre del Cielo, por intercesión de María y san José, que bendiga a nuestras familias y a todas las familias del mundo, para que, siguiendo el modelo de la familia de su Hijo hecho hombre, sean para todos un signo eficaz de su presencia y de su amor sin fin.


  Viajamos a Madrid, mi marido y yo nuevamente. Pero esta ocasión era especial pues asistimos al enlace Matrimonial del hijo de una amiga mí...