La ilusión en los Reyes Magos
El acontecimiento de la llegada de los Reyes Magos a Belén dónde estaba el Niño Dios, siguiendo la luz de una estrella, no ocurrió a los pocos días de nacer el Niño sino más tarde, en un margen más amplio. Se entiende así porque los viajes en camello eran más lentos y porque la noticia le llegó al rey Herodes, y, ante tal afrenta, hizo matar a los niños menores de dos años, motivo por el que se les llama santos inocentes . Son hechos reales que están constatados en la historiografía de Jesucristo. Por ello, no es baladí que después de celebrar el Nacimiento del Niño Dios nos sintamos contentos y celebremos la Epifanía del Señor, es decir, la manifestación pública de ese Niño llamado Jesús. Y también nos podamos ilusionar con regalos que les pedimos a esos Reyes, para que se conviertan en hacedores de deseos y detalles de amor para todos. La ansiedad en regalar los obsequios, cuanto antes, provoca que el Niño Jesús trabaje por adelantado. Los que somos mayores siempre esperábamos ...