Este año, como otros, hemos tenido incendios que han quemado muchas zonas de nuestro país porque no acabamos de ser conscientes del gran bien que tenemos con la naturaleza; a ver si aprendemos para el año próximo a cuidar la Tierra. Por otra parte, hemos tenido unos días espléndidos de sol, que nos han permitido ir a la playa, hacer viajecitos y excursiones. Sin embargo, algunas personas no han llegado a su destino o no han vuelto de retorno a casa, a la rutina tan esperada, deseamos que estén en la gloria celestial que a todos nos espera. Nos toca, pues, a los que seguimos adelante, sacar con ilusión y empeño el proyecto de nuestra vida que Dios ha diseñado para nosotros, en la medida que nuestra opción de libertad la inclinemos lo máximo posible hacia bien. Estas vacaciones ya han sido; y estamos con la pena de haberlas consumido, pero con el tiempo y la paciencia llegaremos a las siguientes, que desearemos que sean mejores que éstas o cualquier otras. Aunque sigamos con el calor...