Pensar en un regalo diferente



Es amar a los demás, pero esta vez los demás son los más cercanos, nuestra propia familia. Si te paras a pensar podrás hacer feliz a muchas personas.

El mejor regalo eres tu

Entradas populares de este blog

El Matrimonio: un solo corazón, una sola alma, una sola carne

Casarse en la Iglesia de San Lorenzo de Pamplona

La gracia sacramental del matrimonio católico