20 septiembre 2016

La boda en Salamanca

Se produjo una gran movilización de familiares y amigos del novio hacia Salamanca (España) para participar en la boda de Diego y María. La capacidad de convocatoria de la familia era de esperar. Pero una boda en pleno agosto podía resultar imprevisible. Ni Diego ni María habían nacido en esa histórica ciudad, pero la familia materna de ella, sí. Así que allí nos fuimos todos de boda, desde Barcelona a Salamanca. Para mí, ir a la ciudad del Tormes fue una ocasión más para conocer más de cerca mis orígenes paternos.

El sol del ferragosto continental fue impresionante, lo que supuso que el calzado de tacones para la boda resultara irresistible y el abanico imprescindible. Las incidencias que sufrieron los familiares y los mismos novios los días previos a la celebración del matrimonio fueron muchas, tantas que el sacerdote celebrante hizo un resumen al inicio de la homilía que le sirvió para enlazar con la cotidianidad de la vida del matrimonio que acababa de empezar. La catedral Vieja fue el templo que arropó el enlace, un lugar escogido por muchos del lugar para celebrar el día más feliz de sus vidas. En los accesos en los días del fin de semana de la Virgen Santísima vimos coches de caballos, coches de época, limusinas… todo tipo de transporte con felices parejas que acaban de iniciar su camino matrimonial.

Las incidencias de nuestros amigos no fueron poca cosa… averías de vehículos, gastroenteritis agudas, idas y venidas del hospital de la Trinidad, por poner unos ejemplos, así como el extravío del texto de la homilía que iba platicar el sacerdote. Todo ello fueron ejemplos de cosas que pasan en la vida cotidiana, que no nos han de asustar pues las incidencias es la vida misma llena de sorpresas de ese futuro mediato o inmediato que ni se intuye.

En nuestro turismo particular descubrimos el astronauta de la fachada de la catedral Nueva, el cráneo con la tortuga de la fachada en rehabilitación de la Universidad de Salamanca y muchas curiosidades más, como las raciones de hornazo y las de jamón de Guijuelo. Alerta!! El hornazo es una empanada potentísima, propia para el tiempo de frío pues contiene lomo, jamón y chorizo, así que a 37 grados centígrados para mí fue imposible probar, pero muchas personas no se lo pensaron dos veces: el hornazo desaparecía de las bandejas de las tiendas al uso.


Gracias a Dios, a nosotros en esta ocasión, las incidencias nos pasaron de largo, pero por poco tiempo!

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