El Matrimonio, un cimiento sólido


Hablemos de cosas serias, ¿con quién casamos a Eugenia Grandet?. A colación de esta ocurrente frase de Balzac, el poeta y escritor Enrique García-Máiquez desgrana la ocurrencia hasta conclusiones como que Balzac pudo estar dando una lección de política aplicada :“No existe institución más importante para el sostenimiento de la República que la familia y su núcleo, el matrimonio. Si queremos un país sólido y pacífico, construyámoslo sobre matrimonios –en la medida de nuestras posibilidades- firmes y felices”. *

Sin entrar a discutir, ni por asomo, si fue en esto u otra cosa, en lo que se inspiró Balzac para dar ese tipo de lección, me parece, sin embargo, una conclusión que para hoy sería revolucionaria, y encendería una gran polémica, y no de novela sino real. Si construyésemos la sociedad con los cimientos de los matrimonios, supondría un cambio en el sistema económico pues el actual se sostiene sobre palillos o junquillos. Téngase en cuenta que las cifras de las familias monoparentales y/o desestructuradas van en aumento, así como los divorcios y las rupturas de parejas establecidas sin compromisos. Y el número de matrimonios consolidados no responde a un cimiento sólido, hoy por hoy, en la sociedad de la globalización. Hoy la sociedad se sostiene a base de múltiples esfuerzos, a veces demasiado aislados y estériles. 

Si alguien sigue creyendo que un gobierno puede caer debido a la presión de manifestaciones violentas o no, ante el Congreso de los Diputados en Madrid o ante los domicilios particulares de gente con aparente poder, está equivocado, realmente quien cambiará el sistema, la política, la sociedad, será y es la familia pues siempre ha sido generadora de riqueza y prosperidad a lo largo de la historia de toda la humanidad.

¿Te he dicho últimamente que te quiero?


El roquero de la voz ronca, el imparable Rod Stewart, un hombre que no presume de fidelidad en sus matrimonios, pero que le gusta estar casado, ser padre y ahora va en camino de ser abuelo, escribió y cantó para su esposa, la que tenía entonces, esta bella canción:

"¿Te he dicho últimamente que te quiero?
¿Te he dicho que no hay nadie más importante que tú?
Tú llenas mi vida de risa
Alejas de mi la tristeza
Aligeras mi vida de problemas, lo haces
Como el sol de la mañana, con toda su gloria
Saluda el día con esperanza y también consuela.
Eres la única.
Llenas mi vida de alegría y de alguna forma la mejoras
Aligeras mi vida de problemas, lo haces
Hay un amor divino, es el tuyo y el mío
Deberíamos rezar y dar gracias a Dios
Aligeras mi vida de problemas, lo haces"


Clicando a continuación puedes verla y escucharla.

La autosuficiencia en las familias


Cada día luchamos para sacar adelante a la familia y cuando ves un estereotipo similar en una película, te parece mentira, pues lo que ves es que nos pasamos el día corriendo para realizar nuestro proyecto. 

Sucede que los personajes que interpretan Michelle Pfeiffer y George Clooney en la película Un día inolvidable (USA 1996) atraviesan New York a lo largo de todo un día intentando salvar su puesto de trabajo. Ella, Melanie, es una arquitecta autosuficiente y madre de un niño, y él, Jack, es un conocido periodista y escritor y padre de una niña. Ambos son divorciados, y como tales forman dos familias monoparentales, con las consecuencias que ello comporta. Melanie y Jack llegan tarde, con sus hijos, al colegio, y es el día de una excursión en el Circle Line. 

A partir de ese momento su vida es una aventura llena de problemas y de agitación, en la que te vas metiendo pensando qué poca previsión en las cosas o, peor, qué poca ayudan reciben de los demás, especialmente de los familiares directos, para solventar los problemas, importantes y cotidianos, que les surgen. Nada menos, él tiene que aclarar una noticia publicada en el periódico en donde escribe que supondría la dimisión del alcalde de la ciudad, y ella, conseguir un gran negocio inmobiliario para su empresa. 

Es sorprendente la magia que puede llegar a surgir del bolso de una mujer llena de recursos, y de la sagacidad de un hombre deseado por muchas mujeres. Es una película para pasar un ratito distraído.

Estudios sobre el Matrimonio y la Familia


Aunque en nuestros genes llevamos un número infinito de informaciones heredadas de nuestros antepasados, muchas cosas que antes se aprendían en el seno de la familia de forma natural ahora es necesario aprenderlo en las aulas. Además hemos de conocer conceptos antropológicos y de ley natural que desconocemos porque vivimos en una sociedad que desoye los orígenes de la humanidad y solamente cree en lo que se conoce de forma experimental.

Así que hace tiempo, en la década de los años 1980, empezaron a surgir por el mundo institutos de estudios sobre la familia que profundizan sobre qué es la familia, qué es el matrimonio y porque son un bien común para la sociedad, y los divulgan para aclarar la confusión sobre estos conceptos en la que actualmente vive la sociedad.

En ese sentido hemos conectado con la web del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad de Piura (Perú), el cual ofrece unos estudios muy interesantes sobre la Educación en el amor (Dimensiones del ser personal; El amor humano y el amor conyugal; Biología de la sexualidad humana; Juventud, sociedad y medios de comunicación), y los Fundamentos del Matrimonio y Ciencias para la familia (El amor conyugal y fundamentos del matrimonio; Familia y sociedad). Además en sus blogs encontramos artículos de expertos de todo el mundo. 

A su vez, contiene una lista de institutos relacionados con la Universidad de Navarra (España) con la misma finalidad.


Instituto de Ciencias Para la Familia (Piura-Perú))

Desnuda o vestida


Mucho nos gustaría a las mujeres renovar nuestro vestuario con toda la colección de moda de primavera y verano 2013. El estallido de colores es impresionante. Sin embargo, no será posible no solo por los precios, sino porque no es necesario. Nuevamente practicaremos la sobriedad en gastar menos o gastar muy poco.

No obstante, existe una manera distinta de entender esa templanza en el gasto: la de no comprar, pero no porque no se tenga dinero para ello, sino porque ir sin vestirse por la calle se está convirtiendo en algo normal. Cuando veo a estas chicas jóvenes y no tan jóvenes solamente con medias o pantys, o prendas similares siempre pienso que se han dejado la falda en casa, y disculparme por si este comentario ya lo he dicho en otras ocasiones. El pantaloncito minimalista (valga la redundancia) cubre lo que cubren las braguitas, y nada más. No me cabe en la cabeza que una chica, cuando se mira al espejo mientras se viste, se vea bien de esa manera. Creo que aunque las medias sean muy bonitas en toda su extensión, antes de salir de casa hay que ponerse la falda o el pantalón, no se puede ir por la calle semi desnuda. Estas mujeres están equivocadas si creen que van monas, guapas, modernas o chulas. Se trata de mujeres desorientadas o mal orientadas en temas de templanza en el vestir. Ir vestida solo con las medias y la camiseta o el jersey es una vulgaridad de mal gusto. No van ni sexys. Es evidente que van vestidas para que los hombres, que son visuales, las miren. De ello resulta una tentación grave para los varones que quieren conservar su fidelidad matrimonial, o el celibato apostólico, o simplemente no quieren ver lo que no deben.

En contrapartida, para las que estamos comprometidas, dice el refrán La mujer compuesta quita el marido de otra puerta Esto quiere decir, que tanto en casa como fuera de casa hemos de ir guapas, no vulgares, no sea que estas mujeres que van por la calle vestidas como las meretrices, sin saber que visten como ellas, encandilen por accidente a nuestros maridos. Ciertamente no sería el primer caso ni el último, pues encandiladoras las ha habido siempre. En este sentido podemos recordar que por una de ellas a san Juan el Bautista le cortaron la cabeza.

Los milagros de la oración


Leí recientemente una historia antigua y de amor, de una esposa que rezaba por su amado esposo. Debido a confiar en la oración se produjo un acontecimiento sorprendente:

“Se cuenta que no ha mucho tiempo sucedió que cierto hombre fue hecho prisionero por sus enemigos y conducido a un punto lejano de su patria. Y como estuviese allí mucho tiempo y su mujer no le viera venir de la cautividad, le juzgó muerto, y como tal ofrecía por él sacrificios todas las semanas. Y cuantas veces su mujer ofrecía sacrificios por la absolución de su alma, otras tantas se le desataban las cadenas de su cautiverio. Vuelto más tarde a su pueblo, refirió con admiración a su mujer cómo las cadenas que le sujetaban en su calabozo se desataban por sí solas en determinados días de cada semana. Considerando su mujer los días y horas en que esto sucediera, reconoció que quedaba libre cuando era ofrecido por su alma el Santo Sacrificio, según ella pudo recordar”.*

Así que la confianza en la oración nunca se pierde y se rompen cada día muchas cadenas gracias a las oraciones de otros. Encomendar a las personas, tanto las que conocemos como las que no hemos visto jamás, es siempre grato a Dios.

* San Gregorio Magno. Homilía sobre los Evangelios, 37. 
Cita de “Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal, viernes de la tercera semana de pascua.

Llamados a la vida


Es el título de uno de los libros de Jacques Philippe, autor de gran capacidad pedagógica a la hora de exponer temas relativos a la vida interior de las almas. Con sus textos aprendemos a llevar a la práctica nuestra vocación cristiana, en la vida cotidiana y familiar, profesional, de piedad, etc... 

Llamados a la vida nos adentra en esa cotidianidad, a veces compleja, porque nuestros sentimientos humanos se mezclan con la vocación de amar a Dios sobre todas las cosas que por ende nos pide aceptar la cruz de cada día, pues si Dios nos entregó a su Hijo por entero, nos pide que hagamos lo mismo, sin fisuras, sin ahorrarnos nada para nosotros, como nada le ahorró a Jesucristo en su vida mortal.

Realmente Philippe escribe cosas que pensamos y parece que estemos hablando con él cuando pone ejemplos de asuntos o cosas que a todos nos pueden ocurrir. Sobre todo en momentos difíciles una puede pensar “para qué me casé?” o “Yo no me casé para esto!”, “Es un castigo de Dios lo que me pasa?”, o tantas preguntas similares, y en este pequeño libro se encuentran las respuestas. Te impela a amar a Dios mucho más, en plena libertad, pues la llamada a la vida es en definitiva aceptar la voluntad de Dios libremente, pero no una vez, es decir en aquel momento exultante, lleno de belleza, en el que le dices, Dios Amado Mío, lo que Tú quieras, cuando Tú quieras y cuando Tú quieras, sino en cada minuto de tu existencia, en cada exhalación de tu respiración. Pero ahí está la lucha del cristiano, una lucha feliz por y para alcanzar el cielo.

  En aquellos años de juventud, en medio de cambios de régimen y de políticos, de una actividad social frenética, en el año de los Tres Papa...