Nuestro Pentecostés

En cualquier momento necesitamos la ayuda inefable del Espíritu Santo para que todo lo que digamos sea cierto, no moleste y sea la voluntad de Dios: en el desarrollo de nuestro trabajo profesional, tanto si es intelectual como manual, o ambas cosas, si estamos de excursión surcando sendas y caminos a pleno sol y sudando porque nos da la gana, al hacer la lista de la compra para ir a nuestro supermercado habitual, o si nos han metido en el sarcófago de una resonancia magnética y estamos a punto de gritar porque no podemos más, o si estamos preparando la artillería pesada para discutir con nuestro marido... En definitiva, ahora y siempre, para Él ninguna ayuda que le pidamos le resultará difícil resolverla, y para nosotros es una garantía de acierto.

Si quieres hacer un viaje cultural una alternativa es Nápoles, al sur de Italia. La imponente montaña del volcánica del Vesubio te rodea dur...