Según dicen la mayoría de las noticias sobre los incendios en España y en Francia los fuegos están suponiendo la mayor evacuación de personas de sus domicilios y puestos de trabajo de la historia de ambos países. Otro tanto será el total por cada Estado de las hectáreas quemadas. Es evidente que lo más importante en estos momentos es, por un lado, salvar a las personas, es decir, a los seres humanos, y a continuación los animales. Por otro lado, combatir los incendios.
Así se está haciendo, sin
embargo no todos los afectados están satisfechos. La angustia por la pérdida de
los bienes materiales, la propia casa, aquella por la que has luchado toda tu
vida, está en aumento pues es muy probable que lo hayan perdido todo. Y los
ganaderos además, están preocupados por sus animales que ni comen ni beben desde
hace días, en el mejor de los casos.
Hay miles de personas afectadas y
cerca de medio millón de evacuados entre los incendios de Francia y los tres
más importantes de España en la Comunidad de Madrid, Toledo y Ávila; además el
del Vall d’Uixó en Castellón. Familias enteras obligadas a salir de sus casas
por el inminente peligro de muerte, los niños y niñas de los colegios, los
mayores de sus residencias, todos ellos están viviendo unas circunstancias dramáticas.
Hay centenares de personas,
profesionales y voluntarios, trabajando contra el fuego del que dicen que es el
de sexta generación, y otros están diciendo tonterías. Hemos de procurar
no abrir polémicas pues no aportan ninguna solución a los problemas existentes.
Los más afectados son los que ahora su casa es un polideportivo y los que
cruzan los fuegos con sus mangueras o cargan los aviones con las aguas de
pantanos y embalses porque pueden morir abrasados.
Durante siglos se ha rogado a
Dios para que se acaben las sequías, las pestes, las enfermedades, las guerras,
etc. por ello os propongo que IMPLOREMOS AHORA para que descienda el Espíritu
Santo a las mentes de todos los que dirigen y ejecutan estos trabajos, para que las
lluvias se adelanten a los mapas del tiempo y lluevan profusamente sobre los
miles de hectáreas quemadas y no avance el fuego. Y sobre todo mucha paciencia
para los damnificados.
Foto ABC de hace 3 días
