¿somos invasivas?

Cuando una ama de verdad y ese amor va dirigido a las personas y no a las cosas, se siente tan dada a los demás que darías hasta la vida. Además sabiendo que en el Cielo se está mejor ¿por qué no exprimirse hasta ese punto? Pero la visión humana nos lleva a errores, ¿qué quieren los demás de mi? Quizá lo que quieren es que sólo estés disponible cuando te necesiten, o que simplemente les dejes en paz, no ser tan invasivas, cosa que cuesta muchísimo!.
El exceso de instinto maternal o la ausencia de su control nos lleva en muchos casos a ser pesadas, preguntonas, curiosas. Y eso que les queríamos tanto! Y tanto que la hemos fastidiado…

Darse es darnos lo sabemos, pero siempre los afectos a las personas incluso a las más próximas, las de consaguinidad directa, para no equivocarnos, primero hay que pasarlas por Cristo. Luego la practica constante de la templanza, una gran virtud dónde las haya y por ello difícil, nos permitirá exprimirnos con todo el amor del mundo pero sin molestar a nadie, y si nos volvemos a equivocar …¿me disculpas, por favor?

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