Un Papa comunicador


A los cardenales no les ha costado decidirse, y lo que tanto deseábamos ya lo tenemos. Un Papa comunicador que ha mirado sin aspavientos ni movimientos de ningún tipo al pueblo que le aclamaba, deseoso de conocerle. 

Ha esperado a que acabase el himno del Vaticano y enseguida nos ha puesto a rezar por el Papa Emérito, a rezar por él, y por todos nosotros, la Iglesia Universal. Y lo nunca visto en el balcón del Vaticano: Su Santidad Francisco I se ha arrodillado. Millones de personas hemos seguido estos momentos desde todas partes del mundo.

Su piedad nos ha conectado y todos nosotros nos hemos sentido unidos a él por medio de la oración elevada a Dios mismo. ¡Gracias! Por venir de Argentina para evangelizarnos.

En el momento de la publicación de este post, no hace ni 24 horas que en el norte de Venezuela se ha producido un doble terremoto de tal mag...