Ir al contenido principal

La ilusión en los Reyes Magos


El acontecimiento de la llegada de los Reyes Magos a Belén dónde estaba el Niño Dios, siguiendo la luz de una estrella, no ocurrió a los pocos días de nacer el Niño sino más tarde, en un margen más amplio. Se entiende así porque los viajes en camello eran más lentos y porque la noticia le llegó al rey Herodes, y, ante tal afrenta, hizo matar a los niños menores de dos años, motivo por el que se les llama santos inocentes. Son hechos reales que están constatados en la historiografía de Jesucristo. Por ello, no es baladí que después de celebrar el Nacimiento del Niño Dios nos sintamos contentos y celebremos la Epifanía del Señor, es decir, la manifestación pública de ese Niño llamado Jesús. Y también nos podamos ilusionar con regalos que les pedimos a esos Reyes, para que se conviertan en hacedores de deseos y detalles de amor para todos.

La ansiedad en regalar los obsequios, cuanto antes, provoca que el Niño Jesús trabaje por adelantado. Los que somos mayores siempre esperábamos a los Reyes Magos de Oriente y no pasaba nada por esperar. En muchas empresas se hacía una fiesta de recepción de los Reyes la misma mañana del día 6 de enero para los empleados. Y era un día de un ir y venir de un lado a otro recogiendo regalos, que sin estar en la carta de la ilusión, resultaban una maravillosa sorpresa. Ahora la mezcla de ilusiones movidas por intereses materiales con las ilusiones generadas por seguir paso a paso la vida de Jesús, crea necesidades y sentimientos contrapuestos.

A pesar de todo, no me puedo imaginar un despertar del día 6 de enero sin encontrar en mi zapato, bien lustrado, un pequeño presente de mi Rey preferido.


Os deseo que los Reyes Magos os colmen de amor.

Entradas populares de este blog

Amor fiel y exclusivo

Releer los textos del Magisterio de la Iglesia abre siempre luces en nuestra alma y en nuestro corazón sensible. Por ello es muy recomendable volver a ellos para hacer un repaso o iniciar una lectura interesante. 

Hoy proponemos la Encíclica Humanae Vitae la cual se centra en el tema de la transmisión de la vida, concedida a los esposos como colaboradores de Dios. Esta encíclica la publicó Su Santidad Pablo VI el 25 de julio de 1968. En los puntos 8 y 9 el Papa escribe sobre el amor conyugal al cual le atribuye las características de:amor humano, total, fiel y exclusivo hasta la muerte, y fecundo. Estos aspectos básicos nos pueden llevar a la reflexión interior de cómo vivimos en el seno de nuestro matrimonio estas características que lo conforman.
El amor conyugal

8. La verdadera naturaleza y nobleza del amor conyugal se revelan cuando éste es considerado en su fuente suprema, Dios, que es Amor, "el Padre de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra". El matrimo…

El adulterio, pecado mortal

El adulterio es una violación y una trasgresión al compromiso establecido entre dos personas casadas entre si. Por lo tanto es algo que ocurre en el ámbito matrimonial y se refiere al hecho de tener relaciones sexuales con una persona distinta a tu propio cónyuge. Con los siglos, los años, los tiempos y la moral supérstite, el adulterio ha ido cambiando de peso en cuanto el castigo que pudiera merecer y las consecuencias que por él se derivasen. Conocemos como todavía en algunos países se apedrean a mujeres por haber sido acusadas de adúlteras, o como en otros países, España por ejemplo (hay muchos más) no es causa de nada, jurídicamente hablando. Si ante la ley no supone ninguna pena o castigo, ni es causa de separación ni de divorcio, lo que está claro es que para el cónyuge víctima supone una frustración imponente, un disgusto tremendo, y un caos emocional que le va a ser difícil de superar, todo ello –aunque legalmente no haya protección- podría llevar al matrimonio a separaciones…

Estos maridos ¡qué poco nos conocen!

Empieza la vida normal cosa que no se cómo calificarla, de caos, de ruina o vayausted a saber, pues aquello llamado normalidad ha sobrepasado a lo objetivo. Lo cierto es que todos aquellos preparativos navideños se consumierony,por fin, la vida sigue adelante con la normalidad de cada cual. Y vuelven aquellas rutinas o hábitos que en un ambiente de trabajo forman parte de la jornada: estirar las piernas y tomarse un café con las compañeras para ponerte al día de los nuevos abatares.
Todas a la vez: - ¿Qué tal han ido los Reyes Magos? - Ay! no me hables, estoy incendiada, dijo Sandra - Pero, qué ha ocurrido, dijimos (también todas a la vez) - Pues la noche del cinco fueron llegando los regalos, yo oía muchos ruidos así que me levanté del susto y fui al salón, y ¡no sabéis qué me encontré! - ¡Un ladrón!, dijo una. - ¡No!, dijo Sandra - Venga, ¡di!, dijo la otra, mientras todas revolvíamos agitadamente el café con el palito de plástico. - ¡Un cohete! - ¿Cómo? - ¡Sí, un cohete! - No puede ser, dijim…