abril 23, 2014

¡Feliz día del libro y la rosa!

Cada año le he dedicado un post a san Jorge, y no puedo evitarlo, pues muchos pueblos y países del mundo celebran su festividad, recordando a un santo, pues tal día como hoy se dice que murió, pero del año 303. No fue solo un guerrero que pudo salvar a una princesa como relatan los cuentos infantiles, sino un santo católico y muy querido en toda la Iglesia ortodoxa del mundo, desde Belén a Inglaterra pasando por tantos países de Europa que celebran su patronaje. Pero como también es el Día Internacional del Libro, iremos a comprar libros y rosas para intercambiarlos con nuestro esposo (o esposa, según el caso), por ejemplo. Habremos de ser selectivos pues lo mismo que se cataloga algunos programas de televisión de telebasura también puede ocurrir con algunos libros de autoayuda, de crítica política, de autobombo o de historias mal contadas.

Deberíamos vigilar qué compramos o qué regalamos, pues si un plato de marisco en mal estado nos puede suponer una gastroenteritis, un libro que promueva descartar a la mitad de la población porque sea tóxica, nos puede crear un egocentrismo que haga vomitar a los que tengamos a nuestro lado.


Así que ¡Feliz día del libro y la rosa! Vale la pena salir a pasear con la persona que más queremos, regalarnos flores, pues no contaminan, y si no se puede comprar un libro, no pasa nada. Siempre podemos releer a los clásicos y al mismo Shakespeare, de cuyos versos nada se desprecia. 

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta