Ir al contenido principal

¡Feliz día del libro y la rosa!

Cada año le he dedicado un post a san Jorge, y no puedo evitarlo, pues muchos pueblos y países del mundo celebran su festividad, recordando a un santo, pues tal día como hoy se dice que murió, pero del año 303. No fue solo un guerrero que pudo salvar a una princesa como relatan los cuentos infantiles, sino un santo católico y muy querido en toda la Iglesia ortodoxa del mundo, desde Belén a Inglaterra pasando por tantos países de Europa que celebran su patronaje. Pero como también es el Día Internacional del Libro, iremos a comprar libros y rosas para intercambiarlos con nuestro esposo (o esposa, según el caso), por ejemplo. Habremos de ser selectivos pues lo mismo que se cataloga algunos programas de televisión de telebasura también puede ocurrir con algunos libros de autoayuda, de crítica política, de autobombo o de historias mal contadas.

Deberíamos vigilar qué compramos o qué regalamos, pues si un plato de marisco en mal estado nos puede suponer una gastroenteritis, un libro que promueva descartar a la mitad de la población porque sea tóxica, nos puede crear un egocentrismo que haga vomitar a los que tengamos a nuestro lado.


Así que ¡Feliz día del libro y la rosa! Vale la pena salir a pasear con la persona que más queremos, regalarnos flores, pues no contaminan, y si no se puede comprar un libro, no pasa nada. Siempre podemos releer a los clásicos y al mismo Shakespeare, de cuyos versos nada se desprecia. 

Entradas populares de este blog

Amor fiel y exclusivo

Releer los textos del Magisterio de la Iglesia abre siempre luces en nuestra alma y en nuestro corazón sensible. Por ello es muy recomendable volver a ellos para hacer un repaso o iniciar una lectura interesante. 

Hoy proponemos la Encíclica Humanae Vitae la cual se centra en el tema de la transmisión de la vida, concedida a los esposos como colaboradores de Dios. Esta encíclica la publicó Su Santidad Pablo VI el 25 de julio de 1968. En los puntos 8 y 9 el Papa escribe sobre el amor conyugal al cual le atribuye las características de:amor humano, total, fiel y exclusivo hasta la muerte, y fecundo. Estos aspectos básicos nos pueden llevar a la reflexión interior de cómo vivimos en el seno de nuestro matrimonio estas características que lo conforman.
El amor conyugal

8. La verdadera naturaleza y nobleza del amor conyugal se revelan cuando éste es considerado en su fuente suprema, Dios, que es Amor, "el Padre de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra". El matrimo…

El adulterio, pecado mortal

El adulterio es una violación y una trasgresión al compromiso establecido entre dos personas casadas entre si. Por lo tanto es algo que ocurre en el ámbito matrimonial y se refiere al hecho de tener relaciones sexuales con una persona distinta a tu propio cónyuge. Con los siglos, los años, los tiempos y la moral supérstite, el adulterio ha ido cambiando de peso en cuanto el castigo que pudiera merecer y las consecuencias que por él se derivasen. Conocemos como todavía en algunos países se apedrean a mujeres por haber sido acusadas de adúlteras, o como en otros países, España por ejemplo (hay muchos más) no es causa de nada, jurídicamente hablando. Si ante la ley no supone ninguna pena o castigo, ni es causa de separación ni de divorcio, lo que está claro es que para el cónyuge víctima supone una frustración imponente, un disgusto tremendo, y un caos emocional que le va a ser difícil de superar, todo ello –aunque legalmente no haya protección- podría llevar al matrimonio a separaciones…

Estos maridos ¡qué poco nos conocen!

Empieza la vida normal cosa que no se cómo calificarla, de caos, de ruina o vayausted a saber, pues aquello llamado normalidad ha sobrepasado a lo objetivo. Lo cierto es que todos aquellos preparativos navideños se consumierony,por fin, la vida sigue adelante con la normalidad de cada cual. Y vuelven aquellas rutinas o hábitos que en un ambiente de trabajo forman parte de la jornada: estirar las piernas y tomarse un café con las compañeras para ponerte al día de los nuevos abatares.
Todas a la vez: - ¿Qué tal han ido los Reyes Magos? - Ay! no me hables, estoy incendiada, dijo Sandra - Pero, qué ha ocurrido, dijimos (también todas a la vez) - Pues la noche del cinco fueron llegando los regalos, yo oía muchos ruidos así que me levanté del susto y fui al salón, y ¡no sabéis qué me encontré! - ¡Un ladrón!, dijo una. - ¡No!, dijo Sandra - Venga, ¡di!, dijo la otra, mientras todas revolvíamos agitadamente el café con el palito de plástico. - ¡Un cohete! - ¿Cómo? - ¡Sí, un cohete! - No puede ser, dijim…