Ir al contenido principal

El matrimonio en la trinchera


El divorcio se ha instalado como una solución a corto, medio y largo plazo, es decir, para cualquier momento. No se produce solamente en matrimonios jóvenes, es decir, de poco tiempo de relación conyugal, la ruptura se da en todas las edades matrimoniales. En ocasiones ocurre que los cónyuges se no han acabado de adaptar o habían pensado que el matrimonio es como aquella película de Hollywood tan divertida y tan simpática que vieron el día que decidieron contraer matrimonio.

Todos conocemos parejas que por un motivo u otro se han roto. Sin embargo también experimentamos a nuestro alrededor que hay parejas que uno de los dos vive en la trinchera, le va pasando por encima de la cabeza los obuses,  los disparos, las bombas de mano, las ametralladoras, y consigue de un modo u otro, sobrevivir. Pero llega un día que se le acabaron las municiones para resistir, y mientras el enemigo duerme, se va al supermercado... y no vuelve, y nunca más se supo. Y de repente el supérstite matrimonial no comprende nada. En este sentido hemos de decir que la resistencia a ultranza no es buena para nadie, ni tampoco para el matrimonio. Si no se consigue nada hablando, dialogando, o con cenas románticas, si has probado con un camisón nuevo y despampanante! y nada, hay que pensar que es necesario la ayuda de un profesional, antes de ir a por tabaco y no volver.....

Muchas veces nosotros mismos no sabemos ni podemos resolver nuestros propios problemas, y antes de cortar la mano como si estuviera gangrenada y sin remedio, tendríamos que localizar un conciliador familiar católico. En las oficinas de las diócesis es posible que nos orienten, o a través del párroco de la parroquia a dónde acudimos habitualmente. También es interesante acudir al urólogo, los hombres, y al ginecólogo, las mujeres, pero en ambas visitas ir el matrimonio junto porque en muchos casos las disfunciones sexuales provocan alejamientos en la relación conyugal, y muy bueno que tanto el esposo como la esposa sepan y entiendan lo que está ocurriendo. En definitiva poner voluntad para arreglarlo, antes de seguir en una dolorosa y cruel trinchera o desaparecer para no volver. En cualquier caso, el perdón individual y mutuo será imprescindible.

Entradas populares de este blog

Amor fiel y exclusivo

Releer los textos del Magisterio de la Iglesia abre siempre luces en nuestra alma y en nuestro corazón sensible. Por ello es muy recomendable volver a ellos para hacer un repaso o iniciar una lectura interesante. 

Hoy proponemos la Encíclica Humanae Vitae la cual se centra en el tema de la transmisión de la vida, concedida a los esposos como colaboradores de Dios. Esta encíclica la publicó Su Santidad Pablo VI el 25 de julio de 1968. En los puntos 8 y 9 el Papa escribe sobre el amor conyugal al cual le atribuye las características de:amor humano, total, fiel y exclusivo hasta la muerte, y fecundo. Estos aspectos básicos nos pueden llevar a la reflexión interior de cómo vivimos en el seno de nuestro matrimonio estas características que lo conforman.
El amor conyugal

8. La verdadera naturaleza y nobleza del amor conyugal se revelan cuando éste es considerado en su fuente suprema, Dios, que es Amor, "el Padre de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra". El matrimo…

El adulterio, pecado mortal

El adulterio es una violación y una trasgresión al compromiso establecido entre dos personas casadas entre si. Por lo tanto es algo que ocurre en el ámbito matrimonial y se refiere al hecho de tener relaciones sexuales con una persona distinta a tu propio cónyuge. Con los siglos, los años, los tiempos y la moral supérstite, el adulterio ha ido cambiando de peso en cuanto el castigo que pudiera merecer y las consecuencias que por él se derivasen. Conocemos como todavía en algunos países se apedrean a mujeres por haber sido acusadas de adúlteras, o como en otros países, España por ejemplo (hay muchos más) no es causa de nada, jurídicamente hablando. Si ante la ley no supone ninguna pena o castigo, ni es causa de separación ni de divorcio, lo que está claro es que para el cónyuge víctima supone una frustración imponente, un disgusto tremendo, y un caos emocional que le va a ser difícil de superar, todo ello –aunque legalmente no haya protección- podría llevar al matrimonio a separaciones…

Estos maridos ¡qué poco nos conocen!

Empieza la vida normal cosa que no se cómo calificarla, de caos, de ruina o vayausted a saber, pues aquello llamado normalidad ha sobrepasado a lo objetivo. Lo cierto es que todos aquellos preparativos navideños se consumierony,por fin, la vida sigue adelante con la normalidad de cada cual. Y vuelven aquellas rutinas o hábitos que en un ambiente de trabajo forman parte de la jornada: estirar las piernas y tomarse un café con las compañeras para ponerte al día de los nuevos abatares.
Todas a la vez: - ¿Qué tal han ido los Reyes Magos? - Ay! no me hables, estoy incendiada, dijo Sandra - Pero, qué ha ocurrido, dijimos (también todas a la vez) - Pues la noche del cinco fueron llegando los regalos, yo oía muchos ruidos así que me levanté del susto y fui al salón, y ¡no sabéis qué me encontré! - ¡Un ladrón!, dijo una. - ¡No!, dijo Sandra - Venga, ¡di!, dijo la otra, mientras todas revolvíamos agitadamente el café con el palito de plástico. - ¡Un cohete! - ¿Cómo? - ¡Sí, un cohete! - No puede ser, dijim…