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Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa

Se trata de un cuadro muy conocido del pintor flamenco Jan Van Eyck, fechado en 1534, y que se puede contemplar desde el año 1842 en el National Gallery de Londres, tras haber desaparecido misteriosamente del Palacio Real de Madrid en 1813. Los expertos todavía analizan su contenido pues el simbolismo de cada objeto, gesto o mirada refleja un estilo de vivir de aquella época.

Verdaderamente el Matrimonio Arnolfini existió, y del cuadro se deduce su posición social y refleja un momento de la boda, que es cuando el esposo bendice a su esposa. Cada detalle, la ropa, las zapatillitas, los colores, los muebles, el cinturón, la lámpara, el espejo, cuyo marco recoge la Pasión de Cristo, todo se ofrece al espectador para que lo contemple con calma, y vaya descubriendo todo su encanto.

En este sentido, quiero destacar la mano en el vientre de la esposa; Jeanne o Giovanna está en un estado avanzado de gestación. Ello significa que el tener prole, gozar de los hijos y pertenecer a una gran familia tenía entonces un valor incalculable. A diferencia de la época en la que vivimos, hace 500 años, sin existir tantos estudios sociológicos, antropológicos ni teológicos sobre el tema, se sabía que los hijos eran un bien común de la sociedad. Sin embargo, el Matrimonio Arnolfini, a pesar de sus expectativas iniciales y reflejadas así en el cuadro, no tuvo hijos.

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