mayo 04, 2011

El amor a prueba

El amor a prueba, aquel que solo admite la relación cuando ésta es agradable, cuando no hay problemas, o son tan pequeños que se resuelven casi sin poner interés  o voluntad, no es saludable ni para el hombre ni para la mujer, ni tampoco para la sociedad. Todo lo que es a prueba, es eventual, pasajero y parece que ese amor solo es bueno por lo que dura en estado de bonanza. Pero es un engaño creer que existen situaciones  ideales, no hay situaciones ideales!. Si admitimos esta realidad, cuando los problemas se hagan presentes en el MATRIMONIO, las alteraciones a lo que creemos normal en la vida cotidiana, las enfermedades, el malhumor, el cansancio, el mal tiempo, los fracaso, el frío, el calor…. todo ello se puede aceptar sin tanto dramatismo, o con actitudes o expresiones menos apocalípticas.
En el amor matrimonial hay de todo, no se puede pensar y creer que todo será maravilloso. Pero lo que realmente es estupendo es resurgir de esos escollos que cada día te tropiezas en el camino para sacar adelante el MATRIMONIO al que te comprometiste completamente a todo, y no solo a la prueba de los resultados favorables de los buenos ratos. No hay que dejarse engañar, siempre hay un Capitán Araña que te dirá que lo mejor es vivir para pasártelo bien. Ama mucho! cosa que se puede hacer con mucha intensidad en el MATRIMONIO, y el amor, la entrega no solo la que va más allá de la carnal, siempre da buenos resultados, aunque no puedan ser computados en un documento contable. 

Nota del google sobre el Capitán Araña: Hubo una época, en que la agitación emancipadora desencadenada en los territorios españoles de ultramar, obligó al gobierno a reclutar grandes cantidades de hombres de la Península, para hacer frente a aquellos movimientos de insurrección. Una de las figuras de ese reclutamiento iba a ser -sin duda- un tal Capitán Arana o Araña, personaje de origen oscuro, pero que llegó a desempeñar su tarea con diligencia y eficacia extraordinarias. Pero, sucedió que a la hora de embarcarse él mismo, desapareció como tragado por la tierra.El hecho despertó los más variados comentarios y, desde entonces, la expresión ser (o hacer de) Capitán Araña, que embarca a otros y él se escapa, se aplica para calificar la conducta de quien, tras inducir a otros a realizar una tarea dificultosa, personalmente se abstrae de participar del trabajo.

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta