Ir al contenido principal

Redes familiares

El tema del matrimonio sigue en la brecha como una de las cuestiones centrales de la Nueva Evangelización, tema del que oiremos hablar a lo largo de este año 2012. El matrimonio ha de ser evangelizado nuevamente para que evangelice a la sociedad. Los cambios de la segunda parte del siglo pasado, desde los económicos, los filosóficos… sociales, religiosos, etc. azotan como un reactivo. Pero no vamos caminando solos, tenemos a los Santos Padres de la Iglesia y a todos sus pastores para conducir la grey, con todo el amor de Dios.

A su vez tenemos muchos textos, cartas, encíclicas, discursos, homilías, que todavía no hemos asimilado del todo, para poder estudiar mucho más de lo ya sabemos sobre la familia y el matrimonio. Por eso no nos han de desanimar esas cifras agobiantes y alarmantes sobre el aumento de las rupturas respecto de los matrimonios. Parece que un documento clave y de donde surge una revolución en el conocimiento sobre este tema es la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio, de 22 de noviembre de 1981, del Beato Juan Pablo II, que a pesar de los años que han pasado desde su edición es de  inagotables frutos.

El Presidente del Consejo Pontificio para la Familia, Cardenal Ennio Antonelli,  en una conferencia reciente que tuve el privilegio de escuchar en esas Jornadas que ya mencioné otro día, la citó constantemente y a su vez destacó la necesidad de afrontar los asuntos candentes que la familia y el matrimonio cristiano padecen. Por eso, y entre otras cosas, recordó y estimuló un proyecto que ya funciona a nivel planetario: las redes familiares (en forma de Foros, Asociaciones, Entidades, Colegios…) en donde las familias se interconectan para trabajar conjuntamente con los mismos propósitos.

En el link adjunto está la exhortación apostólica citada, texto largo y bellísimo para una lectura meditada a corto y largo plazo.

Familiaris Consortio. Vaticano

Entradas populares de este blog

Amor fiel y exclusivo

Releer los textos del Magisterio de la Iglesia abre siempre luces en nuestra alma y en nuestro corazón sensible. Por ello es muy recomendable volver a ellos para hacer un repaso o iniciar una lectura interesante. 

Hoy proponemos la Encíclica Humanae Vitae la cual se centra en el tema de la transmisión de la vida, concedida a los esposos como colaboradores de Dios. Esta encíclica la publicó Su Santidad Pablo VI el 25 de julio de 1968. En los puntos 8 y 9 el Papa escribe sobre el amor conyugal al cual le atribuye las características de:amor humano, total, fiel y exclusivo hasta la muerte, y fecundo. Estos aspectos básicos nos pueden llevar a la reflexión interior de cómo vivimos en el seno de nuestro matrimonio estas características que lo conforman.
El amor conyugal

8. La verdadera naturaleza y nobleza del amor conyugal se revelan cuando éste es considerado en su fuente suprema, Dios, que es Amor, "el Padre de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra". El matrimo…

El adulterio, pecado mortal

El adulterio es una violación y una trasgresión al compromiso establecido entre dos personas casadas entre si. Por lo tanto es algo que ocurre en el ámbito matrimonial y se refiere al hecho de tener relaciones sexuales con una persona distinta a tu propio cónyuge. Con los siglos, los años, los tiempos y la moral supérstite, el adulterio ha ido cambiando de peso en cuanto el castigo que pudiera merecer y las consecuencias que por él se derivasen. Conocemos como todavía en algunos países se apedrean a mujeres por haber sido acusadas de adúlteras, o como en otros países, España por ejemplo (hay muchos más) no es causa de nada, jurídicamente hablando. Si ante la ley no supone ninguna pena o castigo, ni es causa de separación ni de divorcio, lo que está claro es que para el cónyuge víctima supone una frustración imponente, un disgusto tremendo, y un caos emocional que le va a ser difícil de superar, todo ello –aunque legalmente no haya protección- podría llevar al matrimonio a separaciones…

Estos maridos ¡qué poco nos conocen!

Empieza la vida normal cosa que no se cómo calificarla, de caos, de ruina o vayausted a saber, pues aquello llamado normalidad ha sobrepasado a lo objetivo. Lo cierto es que todos aquellos preparativos navideños se consumierony,por fin, la vida sigue adelante con la normalidad de cada cual. Y vuelven aquellas rutinas o hábitos que en un ambiente de trabajo forman parte de la jornada: estirar las piernas y tomarse un café con las compañeras para ponerte al día de los nuevos abatares.
Todas a la vez: - ¿Qué tal han ido los Reyes Magos? - Ay! no me hables, estoy incendiada, dijo Sandra - Pero, qué ha ocurrido, dijimos (también todas a la vez) - Pues la noche del cinco fueron llegando los regalos, yo oía muchos ruidos así que me levanté del susto y fui al salón, y ¡no sabéis qué me encontré! - ¡Un ladrón!, dijo una. - ¡No!, dijo Sandra - Venga, ¡di!, dijo la otra, mientras todas revolvíamos agitadamente el café con el palito de plástico. - ¡Un cohete! - ¿Cómo? - ¡Sí, un cohete! - No puede ser, dijim…