Vamos a combatir las filomenas
Los padecimientos no cesan, pero cesarán antes en nosotros mismos en la medida que sigamos combatiendo el mal con abundancia de bien. Lo hemos visto. La colaboración ciudadana se puso en marcha después de entender que la nieve se convierte en hielo si no se retira, cuando se anuncian heladas. Los vecinos organizados se han puesto a trabajar cuando las calles y los patios de los colegios ya eran placas de hielo, muy difíciles de romper. Pero se agradece mucho el esfuerzo personal y colectivo de todas las personas que se han puesto a ello. Todo el mal producido por la gran nevada, se está combatiendo mano a mano abundando el bien. Para la próxima vez, no jugaremos tanto y sacaremos la nieve lo primero, otra cosa buena que quien ha querido ha podido aprender. Creo que fue en los años 1960 o siguientes, cuando la gran nevada cayó en Barcelona ciudad (supongo que también en muchos otros sitios) el día de Navidad. Menudo follón con el almuerzo más importante del año, los familiares que...