26 agosto 2017

El consentimiento al momento de casarse

El dar el SI el día de la boda tiene una transcendencia total en nuestra vida. Es el momento de expresar un consentimiento sobre la entrega al otro, marido o mujer, según el caso. Es pues un acto de libertad personal que crea un vínculo indisoluble entre el hombre y la mujer. Y parece que esto solo sea para los matrimonios religiosos. Pues no. La entrega tiene también un valor sagrado para los matrimonios celebrados civilmente, pues antropológicamente tiene los mismos elementos.

Pero ocurre que ese acto de libertad puede estar viciado, y si es así el consentimiento matrimonial estuvo viciado, y el matrimonio es nulo. En este caso, judicialmente se propone al juez que dirima si existió o no nulidad al momento de los esponsales. En tal caso, si se declara la nulidad, el juez declara que no hubo matrimonio por vicio de consentimiento; por ejemplo, si uno de los dos al momento de casarse, ya estaba casado.

Es importante esta cuestión porque, por ir deprisa o hacer las cosas sin un asesoramiento conveniente, se tramitan muchos divorcios que en muchas ocasiones podrían ser matrimonios nulos. Y las circunstancias ante la posibilidad de un nuevo matrimonio, incluso religioso, podrían ser muy diferentes a la de un divorciado.

Por lo tanto, en situaciones de ruptura y siendo ésta irreversible, procuremos asesorarnos muy bien.

Y recordemos,  no puede haber matrimonio si ha existido violencia, miedo grave, exclusión total y perpetua para tener hijos, ocultación de enfermedades, etc. al momento de casarse. Pues en el consentimiento la entrega es al otro, no es como un bien material, sino que se entrega la conyugalidad, por ello decimos que el matrimonio no es un contrato. En ese sentido también, entendemos que la poligamia no es matrimonio.


Por si a alguien le interesa el dato jurídico, las citas del consentimiento nulo son las siguientes en el Derecho Canónico de la Iglesia Católica (CIC) 1096, 1097, 1098 y 1099; y 1101, 1102 y 1103, entre otros.

23 agosto 2017

Cuestión sacramental del matrimonio

La raíz de la sacramentalidad del matrimonio está en el Bautismo, signo de gracia. La sacramentalidad no viene de la boda sino del hecho de que los novios están bautizados. Por ello mismo están insertados en la vida de la gracia. Si uno de los dos no está bautizado no es sacramento, pero está llamado a ser sacramento. Pero si el que no está bautizado no se bautiza nunca, el Señor tiene otros medios para darle la gracia. Hemos de recordar en cada situación que, por encima de todo, la misericordia de Dios es infinita.


Hay que tener claro que para los católicos, en caso de matrimonio, es obligatorio casarse por los cánones de la Iglesia. Obligatorio no conlleva que sea optativo. Por lo tanto, no nos ha de extrañar que cada vez haya menos bodas católicas pues cada vez hay menos bautizos católicos.

En la misericordia de Dios, todo matrimonio está llamado a ser sacramento, pues es la imagen de Unión con Cristo, Él es el modelo del amor conyugal. La entrega de Cristo es la medida del amor conyugal. La Cruz de Cristo es el signo del amor conyugal.

Si así nos referidos a la teología del matrimonio, cuando los problemas surgen se han de arreglar pues la gracia de Dios no suple a la naturaleza humana, por lo tanto, hay que poner los medios para resolverlos.



20 agosto 2017

No tinc por

Los ciudadanos de Barcelona no tenemos miedo. Los que nos ponemos en manos de Dios, tampoco.

El delirio del terrorismo es satánico. Las fuerzas de seguridad y los gobiernos ya lo están acorralando, una vez más. Los demás hemos de seguir rezando por la paz y el bien, pues la oración es lo que más le irrita al diablo.

Por ello, estuvimos presentes en los minutos de silencio de las 12 horas del viernes 18 de agosto de 2017, entre una gran multitud y rodeados de Mossos d'esquadra. Y hoy, 20 de agosto de 2017, también hemos estado en la basílica Sagrada Familia de Barcelona, en la misa solemne. En ambos casos, el Rey y las autoridades públicas estatales, autonómicas y locales han estado juntos y unidos para clamar por la Paz.

Hemos escuchado como el arzobispo Juan José Omella leía un mensaje personal que su SS el Papa Francisco le había enviado para unirse a nuestra oración por la paz. Todos hemos pensado en las personas difuntas, en sus familiares rotos de dolor, en los heridos, algunos de pronóstico grave, y también por sus familiares. 

¡Cuántas familias de un sablazo, ensangrentadas de padecimiento! Pero, ahí estamos los demás pisando fuerte, aguantando el tirón.

09 agosto 2017

El matrimonio a derribo

No tiene ninguna gracia, y, si me apuras, ralla la ofensa que en algunos objetos de regalo o suvenires te encuentres mensajes que se mofan del matrimonio, del marido y de la esposa. No sé qué pretende el comerciante con estas alusiones pero lo que está claro es que su vida matrimonial le ha resultado un fracaso y que por ello pretende arruinar la de los demás. O quizá sean otros los motivos. No entré en la tienda para comentar el asunto, pero creo que debía haberlo hecho. Debía haber entrado con buenos modos y hablar con el vendedor de esos mensajes.

Todas estas cosas, pequeñas en sí, van haciendo mella en las personas que las leen y, sin pensar, sueltan una risa fácil. Pero un día, en medio de un conflicto personal, dicen esa frase maligna y la discusión se va por unos derroteros que aun superándolos, no se liquidan hasta un mes después, en un matrimonio en el que las cosas se puede decir que vayan bien.

No es la primera vez que fotografío este tipo de baldosas, porque mientras vas de paseo en vacaciones tienes más calma para entretenerte y pensar. Sin embargo me apena muchísimo ver, año tras año, como el contenido de las baldosas se va renovando y con el paso del tiempo las frases son más agrias.

Toda  la cadena de personas que ha participado en la elaboración y venta de este producto, y salvando la intención, no ha entendido que el matrimonio y la familia son el núcleo de la sociedad, el cual hay que protegerlo y cuidarlo amorosamente, sin embargo a base de la emisión de esos mensajes se dan ideas para destruirlo un poquito más.



14 julio 2017

Adulterio y pecado

Para una persona de moral natural, aun sin ser religiosa, entiende que faltar a la palabra del compromiso dado entre una mujer y un hombre, siempre es una traición, una ruptura. Entre personas no casadas, igualmente se llega a la misma conclusión. En general todo el mundo sabe que se llama adulterio, y aunque en las demandas judiciales de separación o divorcio, el adulterio no es causa necesaria, sí que es el detonante de conflictos.


Para una persona religiosa, creyente, practicante y de fe católica, eso se llama pecado mortal. Es pecado porque la ofensa va más allá del otro, la ofensa es a Dios. Y se llama mortal porque es un pecado grave, algo muy diferente, por ejemplo, a correr por una carretera cuyo límite de velocidad es de 80 km/h y te pasas a 90 km/h porque vas por una recta, lo cual no es pecado. No obstante, se incurriría en una falta administrativa al código de circulación.

Dicho esto, el adulterio es una circunstancia muy recurrente en el cine, las pasiones carnales tienen mucha óptica y atraen la pantalla. Pero en la vida real, mantener una doble relación, basada en el engaño, nunca acaba bien. Moralmente se entiende que un acto malo siempre conlleva más actos malos, y algunos más malos que los primeros.

En la película que comento hoy, el resumen de CONTRATIEMPO (España 2016), rodada en parajes pirenaicos catalanes, que encontramos en una de las webs dedicada al cine, es el siguiente:  

Adrián Doria, un joven y exitoso empresario, despierta en la habitación de un hotel junto al cadáver de su amante. Acusado de asesinato, decide contratar los servicios de Virginia Goodman, la mejor preparadora de testigos del país. En el transcurso de una noche, asesora y cliente trabajarán para encontrar una duda razonable que le libre de la cárcel.

Ya tenemos, pues, un mínimo esquema de lo que veremos. Algunos críticos de nuestro cine, muy dados a utilizar en sus comentarios unos giros de lenguaje un tanto rebuscados, tendrían que hacer las películas, a ver si por una vez están satisfechos.


Por otro lado, sinceramente a mi marido y a mí, desde nuestro sofá, CONTRATIEMPO nos pareció muy interesante y bastante verosímil. Creo que, si alguien está pensando en lanzarse a tener una historia con otra persona, distinta a la cual le ha dado el compromiso y la entrega de estar juntos, vale más que no de ese paso, pues la pasión ciega verdaderamente lo que existe a tu lado, y siempre acaba mal.

05 julio 2017

El Matrimonio no tiene vacaciones


El Matrimonio no es ajeno a la persona, ni a la casada, ni a la soltera, ni al religioso ni al ordenado, incluso en pleno verano. El matrimonio es una institución divina, creada por Dios en la creación del mundo que conocemos. Creó Dios al hombre y a la mujer y los unió. Cristo lo elevó a sacramento. Por lo tanto, el matrimonio es cosa de todos. Todos somos responsables de que estas uniones sean sagradas. Nadie puede girar la vista al otro lado, como diciendo, esto no va conmigo.

Pero la responsabilidad estará medida según el conocimiento que se tenga de la trascendencia de esta institución. Y en estas fechas estivales y calurosas, en las que la ropa se queda en el armario, se agitan las transparencias, suben los peinados, y los abanicos explican con sus gestos ciertas sensaciones, los deseos carnales o sexuales tienen menos tiempo de maniobra para frenar el ímpetu. Por ello, el Matrimonio ahora está más en peligro, y no solo el concepto divino sino también tu matrimonio o el mío.

Hay que saber caminar mirando el suelo de la calle o las sillas de una cafetería o los pies de una playa, porqué hay mucho personal atractivo en nuestro entorno, o simplemente con ganas de plan… tanto hombres como mujeres, aunque las mujeres somos siempre las que, a la larga o a la corta, salimos perdiendo. En aras de la libertad, no podemos ir por ahí sin auto protegernos, o esperar a que nos protejan.


Recordad que el matrimonio contiene tres dones importantes: el sacramento, la gracia sacramental en el sentido sagrado; el amor de los esposos; y los frutos, los hijos biológicos o no, como también los hijos espirituales. Estos tres dones nos mantendrán firmes. Y si golpea la tentación, cortar de raíz. No importa ser antipático. Cortar al inicio, del brillo en los ojos o ese de palpito natural, es la mejor solución.

16 junio 2017

Playas azules y textiles

Nos hemos manifestado a favor de la feminidad, mostrada de aquella manera que preserve nuestro pudor y respete el pudor de los demás, aunque lo hayan perdido. Es por ello que estamos a favor de ir con bañador completo en las playas, piscinas, y otros lugares, como la cubierta de un barco, un crucero, la vera de un río, la terraza de casa, el terrado de los apartamentos, etc. A nosotros no nos interesan los lugares nudistas de ningún tipo, pues conservamos ese pudor propio de nuestros antepasados más lejanos que han cubierto el cuerpo de forma natural, sobre todo delante de los demás, aunque sean familiares directos.

Por otra parte, en tiempos de calor o de oleadas de calor no es lo más conveniente para nuestra piel ir desnudo o cubrir nuestro cuerpo con ropa minimalista. Me refiero a ir con bragas de ropa tejana y una camiseta que se resume en dos tirantes cruzados, por ejemplo. No es lo más adecuado para nuestra piel. Los efectos del sol y las quemaduras solares no desaparecen nunca, es decir, nuestra piel tiene memoria. Las consecuencias las pueden explicar los dermatólogos que ven cada día más alteraciones malignas en la piel. Por otro lado, los efectos de tomar el sol también pueden ser buenos pues nos producen vitaminas que hacen consolidar el calcio en nuestros huesos, pero solo es recomendable una expuesta solar al día de ¡¡10 minutos!!

Así que cada año por estas fechas me lanzo a promover los bañadores enteros, los pareos, las pamelas, las cremas y aceites protectores, las cremas hidratantes para después del baño solar, la ingestión de más agua y refrescos de lo habitual… las sombrillas, los sombreros, las gafas de sol, las graduadas también, es decir todo aquello que es bueno para la familia y para todos.

Y para el bien de la Casa Común, hemos de recoger todos los desperdicios que generemos de los almuerzos, meriendas, aperitivos, potes de cremas acabados, sandalias rotas, tabaco, pañales de los niños, tampones de mujer, bolsas de plástico, envoltorios de los helados, los polos, los bocadillos, etc. y llevarlo a las papeleras o puntos de reciclaje.

Por eso para vigilar nuestra salud física y nuestra imaginación,
PLAYAS TEXTILES ¡POR FAVOR!