27 febrero 2013

Oremus pro Beatíssimo Papa nostro


En Roma están concentrados 2973 periodistas acreditados y miles y miles de peregrinos que quieren y pueden estar junto al santo padre Benedicto XVI en las últimas horas de su pontificado. Salvo todos éstos, la inmensa mayoría de católicos estamos en nuestro quehacer diario, y muchos de nosotros  con el corazón afectado y a la vez agradecido a un adiós único y especial que nos brinda Su Santidad.
 
Pero igualmente podremos acompañar al Papa con cosas simbólicas las cuales representan estados de ánimo, unión de voluntades, acompañamiento en el dolor… podremos hacer alguna cosa que a cada persona le evocará una cosa diferente y podrá ser un símbolo que nos una a él en esos momentos, a las 20 horas, en el crepúsculo, del 28 de febrero de 2013, según nuestras fuerzas y acorde con nuestra edad.


25 febrero 2013

Contigo pan y mortadela


Inequívocamente el amor se retroalimenta de amor, es imposible amar sin ser amado. Pero el amor trasciende al ser humano porque quien ha amado primero es Dios, y por más que busquemos el amor y los deleites humanos, el que más ama es quien nos ha creado. Pero sin duda, los seres humanos precisamos del amor y del calor de las personas que nos rodean. También precisamos del perdón de las personas que amamos pues por mucho que nos quieran nos hacen daño, y nosotros debido nuestros defectos y tendencias naturales, también dañamos a los demás. Si nos creemos perfectos, nos equivocamos. En estas disensiones sobre el amor, en medio de una tertulia familiar, uno recordó las palabras que le dijo el sacerdote cuando se casó hace unos años: “En resumen, hijos... contigo pan y mortadela hasta que la muerte quiera”,  con este epíteto pusieron la rúbrica en los documentos del enlace. Entre las carcajadas de los familiares, con gracia y buen humor, yo besé a mi marido y le dije: tu eres mi mortadela, y el me replicó y tu eres mi pan.

A esta expresión prosaica y poco romántica, le antecede aquella más conocida de “contigo pan y cebolla”, pues en la intensidad del enamoramiento los enamorados no precisan de comer, beber o dormir, no hay hambre ni fatiga, solo embelesamiento, así que la cebolla y el pan podrían ser suficientes, y con el tiempo un poquito de mortadela, en cualquier caso la cuestión es amarse y perdonarse de verdad

22 febrero 2013

La seducción de la serpiente


Hace unas semanas los medios de comunicación nos explicaron que el país de la China celebraba el inicio de su nuevo año, dedicado en esta ocasión a la serpiente acuática. Nos enteramos de las grandes propiedades que este curioso reptil podía tener para la salud pues debidamente disecados sus órganos se convertían en medicinas, ciertamente milenarias y todavía eficaces. 

Pero para los que somos profanos en el tema de las serpientes, y de las que sólo conocíamos sus parabienes en lo que se refiere a la piel para hacer bolsos, zapatos y complementos de moda, un poco estrafalarios, enterarnos de que la vesícula biliar disecada tuviese propiedades curativas nos ha resultado más que sorprendente.

Sin embargo la serpiente siempre ha sido una animal llamativo, a veces repulsivo y en general temido. En la Sagrada Biblia aparece en diversas ocasiones. En la primera de ellas tuvo un papel muy importante y determinante. En los primeros capítulos del Génesis, aparece como instrumento del demonio para tentar a Eva y ésta con sus encantos seducir a Adán, y ambos sin control de sus instintos ni de su conciencia, infringieron el mandato que Dios mismo les había dado en el paraíso. Quizá aquella serpiente tenía un cascabel y una lengua bífida hipnotizadores y la manzana un perfume a modo de elixir, que de tal modo aquel ángel, que se rebeló contra Dios, convertido en la más seductora serpiente, consiguió que, por siempre jamás, todo el género humano naciera herido por el pecado de aquellos nuestros primeros padres que habían sido creados por Dios al inicio de todos los tiempos, en estado de plena felicidad.

A la vista de este despreciable pasado de la serpiente, este año nos podría servir a los cristianos, y no solo a los cristianos chinos,  para recordar y profundizar en el estudio de nuestros orígenes, de lo que significa y trasciende ese pecado original, y que nos hace tender en esa dirección contraria a Dios. Por otra parte, también podríamos  disfrutar de una cena exótica a la luz de los farolillos de colores, incluyendo sopa de serpiente, o cualquier otro manjar de esa carne de textura peculiar.


Transmito agradecimientos a mis amigos blogueros de la China  
ya que son los más asiduos de este blog!

20 febrero 2013

El beso de la alianza



En la relación conyugal hay un beso muy amoroso y cargado de simbología. Se trata de un acto sensible que trasciende más allá de la propia acción de besar. Me refiero a besar el anillo que nos intercambiamos los esposos en el momento del enlace matrimonial, en aquel “sí quiero” que nos dimos cuando nos casamos. En aquel intercambio, nos dijo el sacerdote que el anillo era prueba de la alianza que establecíamos, desde aquel día y para siempre.

Por lo que el anillo no es pues un adorno ni un abalorio, es un objeto que nos difiere de los solteros o de los consagrados al celibato apostólico o de los sacerdotes como prueba de nuestro compromiso conyugal. Y tanto es así que cuando se rompe la relación matrimonial, una de las cosas que se hace es quitarse el anillo, guardarlo, devolverlo, lanzarlo por la ventana, venderlo, es decir, desprenderse de ese objeto que simboliza la unión.  

En esta tesitura, el beato Papa Juan XXIII, que impulsó el Concilio Vaticano II, tan importante para la Iglesia Universal, dictó un decreto* el 23 de noviembre de 1959, por medio del cual recomendaba a los esposos a que besaran su anillo matrimonial o el de su cónyuge como prueba de amor y fidelidad, y a la vez rezaran una oración que el propio santo padre propuso, aunque no obstante daba libertad a los esposos para que rezaran cualquier otra oración. El referido Papa añadió que, con ese acto, se ganaban 300 días de indulgencia plenaria en las debidas condiciones.

Así que el anillo de la alianza matrimonial no solo es un anillo en sí mismo considerado y una prueba de compromiso, sino que añadiéndole el beso rezamos, encomendamos a nuestro esposo y a nuestro matrimonio. Y además con los días de las indulgencias que hayamos sumado, cuya cuenta la lleva siempre Dios,  besito a besito... nos ganaremos un trocito más de cielo.


  • Texto del decreto en latín y español:

[0554] • JUAN XXIII, 1958-1963 • AMOR Y FIDELIDAD CONYUGAL
Del Decreto Ad amorem, de la Sagrada Penitenciaría, 23 noviembre 1959
1959 11 23 0001
[1.–] Para favorecer el amor y la fidelidad conyugal, sobre todo en este tiempo, en que los derechos naturales y divinos del matrimonio son tan frecuentemente atacados, S.S. Nuestro Señor Juan, por la divina Providencia, Papa XXIII [...], tiene a bien conceder benignamente que: los cónyuges que al besar el anillo matrimonial –individual o simultáneamente– recitaran la siguiente invocación: “Únenos, Señor, para que, amándote a Ti, nos amemos nosotros y vivamos según tu santa ley” o cualquier otra similar, puedan conseguir Indulgencia parcial de 300 días conforme a las condiciones previstas.

[1.–] Ad amorem fidelitatemque coniugalem fovendam, hoc praesertim tempore quo naturalia divinaque matrimonii iura tam frequenter ac foede pessumdari solent, Ss~ms Dominus Noster Ioannes Divina Providentia Pp. XXIII [...], benigne concedere dignatus est ut qui coniuges, nuptialem uxoris anulum vel singulatim vel una simul pie deosculati, invocationem: Annue nobis, Domine, ut Te diligentes, nos invicem diligamus et secundum tuam sanctam legem vivamus, vel aliam similem devote recitaverint, partialem trecentorum dierum Indulgentiam semel in die saltem corde contrito acquirere valeant.
[AAS 51 (1959), 921]

17 febrero 2013

Lo que parece imposible


Una historia real muy bien explicada, incluyendo todo el dramatismo que merece, es lo que hemos visto en la película española LO IMPOSIBLE (2012). Y es una historia dramática porque lo fue realmente para miles de personas. La acción se sitúa en el día 26 de diciembre 2004. Nuestra familia, un matrimonio y tres hijos varones pequeños, llegan a Tailandia, procedentes de Japón donde viven y trabajan, el día 24 con la ilusión de pasar las vacaciones de Navidad en la playa. El entorno es precioso, las aguas verdes, la naturaleza, la amabilidad de la gente… Sin embargo en la mañana del día 26, la tierra empieza a temblar y sobreviene un sunami que cubre todo. Quique estaba con los dos hijos más pequeños, María estaba leyendo un libro y Lucas jugando. El estruendo de la ola gigante es impresionante. Comienza la destrucción de todo aquello, empezamos a vivir un angustioso episodio. Se sucede el reencuentro de madre e hijo, la salvación de un niño todavía más pequeño y sentimos el tedio interminable en lo alto de un árbol en espera de un rescate. Siguen las idas y venidas de los hospitales, la acumulación de cadáveres, el llanto y la desesperación de los ciudadanos de aquel país y de muchísimos turistas...Sólo nos falta apreciar el olor.

Todo aquello nos hace recordar las crónicas y reportajes de muchos periodistas que retransmitieron aquel desastre. No obstante la historia de la película la vivió aquella familia. Los efectos especiales, el maquillaje de las heridas y los golpes, la música que acentúa la gravedad, te hacen desear desde tu butaca que todo acabe bien.

Por lo que respecta al matrimonio, se destaca como feliz y cariñoso, y en el que el cuidado de los hijos es un valor en alza; al principio de la película hay una escena en la cual María explica que es médico pero que dejó de trabajar para cuidar de los pequeños, entonces su interlocutor le respondió que eso era subir de categoría. También podemos descubrir cómo el lazo paterno filial que existe entre padres e hijos es muy potente tanto como para cuidar los unos de los otros en situaciones desesperadas como para luchar por encontrarse entre miles de damnificados. 

LO IMPOSIBLE es una película de desastres naturales muy digna, galardonada con diferentes premios, nominada a los Oscar, y recomendable.

14 febrero 2013

San Valentín casaba en secreto


Lo más bonito de hoy es que los que amamos seamos capaces de decirle a nuestro amado que le queremos un poquito más. Ellas a ellos, y ellos a ellas, así de sencillo. Si además, corresponde una pequeña celebración consistente en una cena con velas o  regalar un ramillete de flores, pues será un "Te quiero"más dulce. Pero si no se puede, porque la distancia, el trabajo o la salud no lo permiten, no pasa nada. Podemos enviar un correo electrónico, un mensaje privado, una postal (aunque enviada a destiempo) hacer una llamadita, en fin, el amor como siempre es creativo ya inventará cómo enviar ese virtual mensaje de amor.
 
Pero lo que no es cierto es que la fiesta de los enamorados que se celebra hoy sea un invento comercial, pues tiene un origen cristiano. Resulta que en la época del Imperio Romano allá por el siglo III, cuando gobernaba Claudio II. El emperador prohibió los enlaces de matrimonios jóvenes porque consideraba que los hombres solteros eran mejores soldados. Y vete aquí que un sacerdote llamado Valentín, santo y muy conocido, se rebeló contra ese decreto y casó en secreto a muchas parejas. A pesar de que al principio el emperador mostró interés por Valentín se dejó influir por sus oficiales. Valentín murió martirizado y decapitado el día 14 de febrero del año 270.

Así que pasado el tiempo, a mediados del siglo XIX consta que empezaron a enviarse unas postales con cupidos y flechitas el día de San Valentín y fueron llamadas “valentinas”. A día de hoy ya sabemos que además de postales, pasteles en forma de corazones .... los comercios nos ofrecen muchas cosas para obsequiar a nuestra persona amada. 

En definitiva, no hemos de olvidar que san Valentín fue un sacerdote que dió su vida por Jesucristo y el matrimonio cristiano.

¡Muchas felicidades a todos los enamorados!

11 febrero 2013

Querido Santo Padre


Le acompañamos en estos momentos en los que ya todos conocemos su decisión de renunciar al pontificado debido al decaimiento físico, con efectos a las 20 horas del día 28 de febrero. Han sido casi ocho años intensos en los que hemos aprendido a poner la razón en la fe, y la fe en la razón. Y aún más, ahora vamos a aprender de su coherencia y de su firme voluntad de servir a Dios siempre, pues lo leímos en la entrevista publicada en "La luz del mundo", y lo que dijo lo ha cumplido. Por eso, Santo Padre, tenemos mucho que agradecerle. Gracias por estos casi 2900 días, sus 24 viajes, innumerables mensajes, encuentros mundiales de las familias y jornadas mundiales de la juventud; de fieles alrededor del sucesor de Pedro en las audiencias, celebraciones eucarísticas, rezos del santo rosario, ángelus, y todas sus oraciones por nosotros, y por toda la Iglesia Universal de Jesucristo. ¡Gracias Santidad!, ¡gracias Benedicto XVI!. Seguiremos rezando por el Papa.

En breve empezará la Cuaresma, para todos los cristianos romanos será un tiempo para amar a Dios profundamente, procurando puntos de mortificación y lucha para que el Espíritu Santo sea oído en el corazón de los integrantes del próximo cónclave para elegir al sucesor de Benedicto XVI.

*En la foto, Joseph Ratzinger junto a sus padres y hermanos