marzo 09, 2018

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta



Creo, como otras personas dicen, que el pasado está sobrevalorado. A veces nos torturan recuerdos, cosas y sueños que fueron pero que hoy no son. En cambio, ahí estamos dándole materia a nuestro interior para machacarlo un poco más y no estar pendiente de lo que tenemos delante que es lo único real y tangible en ese momento. Así que vamos a abrir nuestros ojos y los del corazón también y comprobaremos qué es lo que hay.

En mi caso, lo que veo es que he recorrido un camino muy largo con mi marido, lleno, llenísimo, de bienes y vacíos, de contradicciones y de soluciones, de mucha pasión y de amor más profundo, de hijos, de nueras y nietos y nietas, y sobre todo de ganas de vivir a tu lado, a pesar de tanto dolor vivido, a veces.

Mi caso, puede ser como el tuyo. En ningún matrimonio se vive la paz solazmente. ¡Cuántos! después de un hartazgo mal vivido, van corriendo al divorcio exprés y si cabe, a la nulidad eclesiástica, como si con ello se fueran a borrar muchos años de matrimonio, que empezó muy bien pero que alguno de los dos (o los dos) no supo sobrellevar los cambios que en el matrimonio se producen, como los económicos, los de aspecto y de salud, los patrimoniales y los laborales, los sueños y las ilusiones, todo, en fin, cambia con el tiempo, a veces de forma inesperada y uno no sabe dónde está.

No digo nada extraordinario, ni nada raro, a todos nos suenan los cambios en el matrimonio, la cuestión es saberse adaptar, congeniar, convivir, luchar… con todo ello. Y no es fácil para nadie, aunque con Dios de tu parte, se lleva mucho mejor.

Así que mi marido y yo hemos decidido celebrar nuestros 40 años de matrimonio en común. Y si en algunos países las bodas duran varios días nosotros también hemos decido estar de fiesta en fiesta el mes al entorno de la fecha clave de nuestro enlace, que este año cae en tiempo de Pascua, ¡Gracias a Dios! ¡Durante el mes de abril todo irá enfocado a celebrar el Matrimonio!

Es cuestión de ir pensando, y salen, al cabo de la calle, muchas cosas.

Anímate, habla con él. Quizá tendrás que darle ideas inicialmente… pero lo mejor es acabar concretando las cosas de mutuo acuerdo, que es lo que vale la pena. Por mi parte os iré explicando nuestro multiplan.

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta