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Mostrando entradas de julio, 2017

Adulterio y pecado

Para una persona de moral natural, aun sin ser religiosa, entiende que faltar a la palabra del compromiso dado entre una mujer y un hombre, siempre es una traición, una ruptura. Entre personas no casadas, igualmente se llega a la misma conclusión. En general todo el mundo sabe que se llama adulterio, y aunque en las demandas judiciales de separación o divorcio, el adulterio no es causa necesaria, sí que es el detonante de conflictos.

Para una persona religiosa, creyente, practicante y de fe católica, eso se llama pecado mortal. Es pecado porque la ofensa va más allá del otro, la ofensa es a Dios. Y se llama mortal porque es un pecado grave, algo muy diferente, por ejemplo, a correr por una carretera cuyo límite de velocidad es de 80 km/h y te pasas a 90 km/h porque vas por una recta, lo cual no es pecado. No obstante, se incurriría en una falta administrativa al código de circulación.
Dicho esto, el adulterio es una circunstancia muy recurrente en el cine, las pasiones carnales tienen m…

El Matrimonio no tiene vacaciones

El Matrimonio no es ajeno a la persona, ni a la casada, ni a la soltera, ni al religioso ni al ordenado, incluso en pleno verano. El matrimonio es una institución divina, creada por Dios en la creación del mundo que conocemos. Creó Dios al hombre y a la mujer y los unió. Cristo lo elevó a sacramento. Por lo tanto, el matrimonio es cosa de todos. Todos somos responsables de que estas uniones sean sagradas. Nadie puede girar la vista al otro lado, como diciendo, esto no va conmigo.
Pero la responsabilidad estará medida según el conocimiento que se tenga de la trascendencia de esta institución. Y en estas fechas estivales y calurosas, en las que la ropa se queda en el armario, se agitan las transparencias, suben los peinados, y los abanicos explican con sus gestos ciertas sensaciones, los deseos carnales o sexuales tienen menos tiempo de maniobra para frenar el ímpetu. Por ello, el Matrimonio ahora está más en peligro, y no solo el concepto divino sino también tu matrimonio o el mío.
Hay q…