enero 29, 2017

Yo estoy bautizada, y ¿tú?

¿Qué es el Bautismo? El bautismo es el primer sacramento cristiano que le propicia al bautizado ingresar en la Iglesia de Cristo, sea la edad que tenga, sea de las Antípodas o de aquí. Si Jesús inició su vida pública de predicación con el bautismo de agua, de inmersión en el Jordán, de las manos de Juan El Bautista, así somos acogidos por Dios por medio del bautismo para la salvación de nuestras almas.

Esto nos invita a proponer a las personas que tenemos a nuestro alrededor que se bauticen, o alegrarnos un montón cuando sepamos que esa amiga, compañero de trabajo, familiar lejano…está bautizado pues ha dejado de ser habitual estar rodeados de bautizados.

Esta información personal empieza a ser necesaria para proponer a unos novios el Matrimonio en el sí de la Iglesia Católica, pues el matrimonio es un sacramento, el Gran Sacramento que decía san Pablo y para recibirlo se ha estar bautizado.

Dentro de la familia (y no solo del primer grado) es un campo apostólico muy importante, basado primero en rezar mucho y segundo, en mucha paciencia. O en el entorno laboral, de la comunidad, de las amistades, etc. Hay libritos sencillos que explican Por Qué Bautizar a los Hijos, que se puede regalar como un pequeño detalle… Recordar el día del bautizo propio y de los demás miembros de la familia… Mostrar fotos del evento… Rehacer el álbum de los recuerdos… cosas sencillas, nada aparatosas… La cuestión es que el Bautismo pueda convertirse en el centro de una conversación, o charla, o WhatsApp… hasta un comentario en el blog, es decir, hacer proselitismo sano de un bien para las almas.

Pensé en ello en la misa del Primer Domingo del Tiempo Ordinario que el evangelio del día trataba sobre el Bautismo de Jesús.

-       

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta