diciembre 30, 2016

¡ADIÓS, 2016!

¡Feliz Año Nuevo 2017! Porque sin bajar a detalle
habrá algunas cosas del 2016 que será mejor no volver a revivir. Así que Dios reparta suerte, como dice el torero. Porque la vida se parece a una plaza de tierra en la que tienes de lidiar… los problemas cotidianos del día a día.

Brindemos, pues, con un vaso de sangría de mosto sin alcohol o con una copa de cava bien frío y pasemos esa franja imaginaria del nuevo año con la esperanza puesta en un futuro mejor, en manos de Dios.

Previamente al cava o al mosto, estaría súper bien un buen aperitivo de ibéricos y tortillas y después una zarzuela de pescado y marisco, para llegar potentes a la medianoche del último día del año y deglutir sin pausa 12 uvas verdes y dulces de nuestras viñas.

Seguiremos en el 2017 escribiendo sobre el Matrimonio católico,
aquí estaremos, ¡Hasta pronto!


Mi matrimonio, de fiesta en fiesta