septiembre 24, 2016

Dios en familia

La familia que reza unida permanece unida, es una frase que hemos repetido muchas veces desde que la pronunciase por primera vez san Juan Pablo II. No nos cansaremos de buscar la ocasión para hacerlo de nuevo porque conlleva una certeza inmensa. Si la familia se reúne para alimentar el cuerpo mortal, más provecho produce reunirse para alimentar el alma espiritual de cada uno. 

Rezar el rosario, ir a misa juntos, participar de la comunidad eclesial, peregrinar a santuarios y a los lugares santos, es decir, descubrir a Dios en familia. Por ello hoy os paso el link de la web de ZENIT sobre cómo rezar con tu esposo o esposa, según se trate. La lectura del artículo nos refrescará las ideas y, si nos los proponemos, podremos aportar a nuestra vida cotidiana algo nuevo o algo olvidado para dar más fruto a nuestra oración.

Zenit: rezar en el matrimonio

*En la foto, Jornada de las Familias en el Santuario de Torreciudad, 17 de setiembre de 2016.

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta