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¿Hablamos de Dios?

Sobre las puntas de sus pies y como si nada pasase a su alrededor, estas dos amigas hablan de sus cosas. Están en forma, han trabajado muchísimo y tienen un descanso en el ensayo general. Nos es la primera vez que ofrecen al público ese maravilloso espectáculo y lo conocen con los ojos cerrados, pues además fue pregunta obligatoria y muy selectiva, para entrar en el cuerpo de baile de uno de los mejores Ballets de la capital austriaca. Amelie no encontraba el momento para hablar con su amiga de algo que recientemente le había pasado. El ballet era su vida pero había conocido a una persona que le iba cambiar su rumbo….

¿Es de eso de qué hablan estas dos bailarinas? O ¿Quizá una le está explicando a la otra que sus padres y hermanos vendrán al estreno? O ¿Le habla de Dios y le dice que sin ningún género de dudas Dios existe? ¿Se atreve a invitarla a curso de retiro espiritual?


¡Qué sabemos! Sin embargo en cualquier momento podemos hablar de Dios, cualquier lugar es tierra de misión, incluso un escenario. No hay que cerrarse a buscar el sitio ideal pues no existe, como no existen las situaciones ideales. Solo es cuestión de encomendarse al Espíritu Santo, y hablar.

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