junio 14, 2015

¡PLAYAS TEXTILES POR FAVOR!

Es curioso comprobar que si nos queda tiempo libre nos lanzamos de lleno al ocio. Imágenes de playas con bañistas, tanto en días laborables como festivos, por la mañana o por la tarde, las vemos desde hace varias semanas. Así que el sector servicios estará muy contento pues sin duda está en alza. Pero también el sector textil habrá podido comprobar que ha vendido más bikinis que otros años, ¿o no? Las imágenes de mujeres con el cuerpo al aire parece que van en declive, sobre todo porque habrán visto sus cuerpos o parte de ellos volando por la nube de Internet sin su consentimiento expreso, y a saber con qué fines. Siempre es mejor cubrirse y muchas mujeres, gracias a Dios!, han vuelto al bikini o al bañador.

Hay muchas razones para no ir en cueros por nuestras playas y piscinas. Por un lado, es más higiénico y va en propio beneficio y en el de la comunidad (la familiar, la de vecinos, la sociedad, etc.) evita contagios de bacterias, gérmenes, hongos, enfermedades en la piel, etc. También por pudor, para cubrir lo que es privadamente propio, y porque además es moralmente correcto. Y por último, a la vista está que cubrirse el cuerpo es mucho más elegante, simplemente. Un bañador, por ejemplo, favorece siempre, tanto a los delgados (o delgadas) como a los que están más gruesos (o gruesas), pues el bañador completo estiliza más la figura que las dos piezas del bikini, que suelen ser minúsculas. El bañador, al estar confeccionado con más ropa, se ven más los tejidos y los colores, avivando el aspecto general del bañista. A su vez, gastamos un tiempo muy divertido combinando los colores del bañador con la ingente de complementos que existen hoy en el mercado. En ese sentido, podemos echar un vistazo a las revistas de moda. Allí veremos a las modelos de pasarela con bañadores, con vestidos informales largos o cortos, y con aberturas laterales muy sexys; con pamelas y grandes gafas de sol. No olvidemos los pies, las sandalias con piezas que brillan y florecillas, las hay en muchas chinerías a muy buen precio.


Por lo tanto concluyo, como cada año por estas fechas, repitiendo: 
¡PLAYAS TEXTILES, POR FAVOR!

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta