enero 28, 2015

Tratarse como de novios

…Un día, ella al levantarse de la cama le dijo a su marido: Me voy, ya no te quiero. Sin ir más lejos, llevaban 28 años casados y el amor se había esfumado. Son cosas que pasan, dicen unos; es inevitable, dicen otros; qué aburrimiento! 28 años con el mismo hombre, dicen algunas; es normal, lo mejor es cambiar de pareja, dicen muchos y muchas; es comprensible, conclusión de todos y de todas ellas que no creen en el matrimonio para toda la vida.

Él y ella dejaron enfriar el amor que les había unido, dejaron de cuidar ese amor que en ellos floreció y ardió cuando se conocieron, que creció en el noviazgo y les llevó al matrimonio. Pasó el tiempo y después de enfriarse del todo, el amor desapareció. Ante ello, el planteamiento simple y egoísta que sobrevino fue ¿De qué me vale seguir así? Y se dio solo una respuesta: ¡Adiós!
¿Cuántas veces lo hemos visto a nuestro alrededor?

Pero hay más respuestas o posibilidades, incluso en el Ahora que vivimos. La propuesta valiente y revolucionaria es la de luchar por conseguir renacer ese amor que viviste tan dentro de ti, mucho tiempo atrás. Es importante el punto de partida, es decir, querer recuperar al esposo. Lo significativo es querer hacerlo, querer intentarlo, aunque lo que veamos sean solo defectos en él, caras raras y sucias, pingos, palabrotas, desaires, desganas, insonrisas. Sin embargo realmente hay muchas cosas buenas en él que no vemos de momento ni recordamos. Por lo tanto, se tratará de iniciar una lucha, y habrá de ser constante y paciente; paciente primero contigo misma, pues el entorno inmediato y todo lo demás puede que te demuestre que vas contracorriente; pero tu sigue con tu proyecto de amor, da igual, siempre habrá tiempo para tirar la toalla, decir ¡Adiós! Es lo último, o mejor dicho, es mejor que ni te lo plantees.

En esta lucha tendrás que pensar que habrás de perdonar. En ocasiones se tratará de un esfuerzo casi sobre humano que requerirá mucha humildad. Incluso es posible que te veas más guapa y hasta te surgirá un pretendiente… en el ascensor de tu trabajo, en la cola de la caja del supermercado, en un intercambiador de la línea del Metro, en la parada repetitiva y diaria del autobús… Es decir, al paso te surgirán tentaciones, desganas de lucha, fracasos nuevos y viejos. Pero tú adelante, sin mirar atrás. Y si eres de esas personas que todavía no te has puesto a rezar, será el momento de hacerlo, de acudir a la Virgen Santísima para rogarle que te ayude a cada paso que des.Insiste a Nuestra Señora y Madre! ¡Consúltale lo que vas a emprender! Ves a visitarla a una iglesia o a un santuario para pedirle fuerzas.

Y cuando te sientas abatida, Mira la Estrella, Mira a María.

enero 25, 2015

Recogimiento o desprendimiento

Ya hemos ido de rebajas. Un día u otro hemos encontrado aquello que queríamos comprar, pero a mejor precio… porque de eso se trataba, o no? Hemos visto también, como algunas tiendas, comercios, o cadenas de marcas, han sacado del baúl de los recuerdos muchas prendas que ni se sabe cuando han estado de moda, pues con la tendencia Over Size ya no sabes si el tallaje está equivocado o eres tú que te encasillaste en un estilo o de dimensiones

No hemos comprado como, otros años, cosas inservibles o monísimas que solo te gustaron en la tienda, ¿verdad que ha sido así? Pusiste razón y conocimiento a la hora de comprar ¡Eso está bien! Pero resulta que ya no cabe nada más en el armario, ni en el de tus hijos, ni en el de tu marido ni en el tuyo, por supuesto.

Es la hora de asumir la verdad que coincide con la realidad. Con el tiempo has ido ganando unos cuantos kilos y por mucho que lo intentes, no los bajas ni a tiros. Aquella enfermedad, la menopausia, los achaques, los disgustos, lo que sea… te han incrementado dos tallas!! Conclusión: hay que empezar a tirar, reciclar, dar, vender, ceder, intercambiar… etc. a entidades sociales, a los “puntos verdes”, a las tiendas “Vintatges”, mercadillos, y por qué no, a la misma basura.

La ropa, los bolsos y los complementos, y también aquellos zapatos casi nuevos que ni te caben porque los juanetes se quejan enormemente,  pueda ser que interesen a otras personas. No hay de padecer recogimiento por las cosas, por los objetos, tienes que desprenderte de aquello que guardabas por el por si acaso. Por ejemplo, un vestido de boda que, aparte que no te cabe, lo llevaste a la modista, el arreglo no valía la pena y lo volviste a guardar al armario; aquel abrigo siberiano que te compraste para unas excursiones y que casi no te pusiste porque el frío no era para tanto; esos bolsos guapísimos que no usas porque son incomodísimos, pesan o son muy grandes, o son tan pequeños que lo que necesitas introducir no cabe. Por supuesto, aquellos jerséis o blusas minis con los que enseñabas el ombligo, la cintura o la espalda, después de aquel lumbago que cogiste por el frío, decidiste que era mejor presumir de otra manera…. Y así, puedes seguir tú, pues tú sabes mejor que nadie que no vas a conseguir bajar dos tallas. Y si definitivamente las llegas a bajar con mucha pausa y paciencia, cuando te veas tan espectacular lo menos que te va a apetecer es bajar las cajas de esa ropa antigua y saldrás corriendo a comprarte cosas de temporada aunque sean unas pocas.


Lo mejor es poner orden en los armarios. Pero ¡alerta! con los y las adolescentes, ¡ojito! no tirar nada sin preguntar, no vaya a producirse un cataclismo familiar por una camiseta o unas bambas. Con los maridos igual, hay que preguntar, aunque algunos son muy presumidos y se les ha de frenar porque también compran mucho. Y si te desprendes de muchas cosas, encontrarás antes lo que te va bien, te vestirás más rápido, sin dar tiempo a ensoñaciones de figurín que no llevan a ninguna parte, solamente a disipar la imaginación en tonterías y en pérdidas de tiempo.

enero 13, 2015

Compromiso mutuo

Aunque parezca mentira, debido al alud de noticias sobre las cifras desastrosas  del número de divorcios que se producen en nuestro país o en otros países, paralelamente se publican noticias sobre la larga vida de los matrimonios.

En este mar de noticias, también se dan a conocer esas otras llenas de esperanza para los que creemos que una vida longeva del matrimonio es posible. Nada es fácil. Pero nadie ha de pensar que en el matrimonio todo es difícil, o todo es cuestión de aguantarse o de resistir en las trincheras, como algunos soldados que han de quedarse en ellas para mantener la línea de tiro. No, eso no es matrimonio. El núcleo del matrimonio no es el miedo o la dificultad, el centro mismo del matrimonio es el amor, pero no aquél basado solamente en la atracción física y en el enamoramiento, sino basado en un amor de compromiso mutuo, desde el día maravilloso del enlace hasta el día de la muerte que los va a separar.


De ahí que también hemos de alimentarnos de esas buenas noticias sobre los matrimonios, como es el caso de aquella pareja de ancianos que murieron simultáneamente; aquella otra que al morir la esposa, las flores que le lleva su viudo  a la tumba, están produciendo en él la conversión hacia Dios; o aquella de la que decían que siempre iban cogidos de la mano .  

enero 11, 2015

Año de la familia

2015 es y será el año de la familia para los cristianos, apoyando los trabajos sinodales. Además del aspecto experimental que poseemos, es decir, los conocimientos que tenemos sobre la familia a través de nuestra experiencia de ser hijos de nuestros padres y cónyuges, en el caso de estar casados o ser viudos, debemos estudiar estos temas pues la experiencia no ha de ser el único elemento para el conocimiento, pues siempre sería un conocimiento débil, aunque sea importante.
 

El link que os presento hoy es del fundador del Opus Dei, un santo universal, san Josemaria Escrivá. Su web, que nació muchos años más tarde de su traspaso al cielo, contiene todos sus escritos y libros, y referencias constantes al Papa, al sumo pontífice de la Iglesia Católica. Y la página que he linkado es la correspondiente al tema de la familia y el matrimonio, textos para estudiar y para meditar, en definitiva, para conocer directamente la voz de los santos de la Iglesia.

enero 02, 2015

¡Hola México!

Un saludo desde Barcelona, España. Leo los artículos sobre la familia de la web de la Archidiócesis de México DF, y me gustan... están muy pegaditos al Papa.

Es un detalle más que demuestra que no hay distancias en la doctrina, ni en sus contenidos ni en sus aplicaciones para estar cerca de la Ciudad Eterna. No importan los colores de la piel, ni los orígenes ni los idiomas pues el mensaje del Evangelio de Jesucristo es universal y cala y puede calar en cualquier época o lugar. Se trata de respetar la cultura y por medio de ella, evangelizar. Lo que hoy se llama inculturación, se ha hecho siempre, desde san Francisco Javier (uno de los fundadores de la Compañía de Jesús, los jesuitas) en la India y en el Japón, como san Patricio en Irlanda, por poner ejemplos conocidos. Además, hay que reclamar que se respete también la libertad religiosa. Lo importante es no dejarse claudicar por la invasión de mensajes e ideologías que dejan al margen a Dios mismo, y adelante! sin dar un paso atrás.



Mi matrimonio, de fiesta en fiesta