julio 03, 2013

Los señores Hitch

La industria cinematográfica rindió homenaje a Alfred Hitchoock con la película llamada con su propio nombre. En el año 2012 recibió varios galardones y a la vista de la misma, realmente han sido bien merecidos. Indudablemente el maquillaje de Anthony Hopkins es transformador, y la encarnación de Vera Miles por parte de Scarlett Johansoon es de una capacidad interpretativa propia de una gran actriz. Sin embargo, he leído críticas dispares. Estimo que las negativas provienen del hecho de que novelar la vida de una persona, importante o no, es novelar su vida privada, la cual en muchos aspectos se puede parecer a la de cualquiera de nosotros, por lo tanto, y en cierto modo, poco interesante. Nos ofrece a un Alfred Hitchoock con una personalidad muy acusada, serio, dedicado por entero a su trabajo, con ciertos caprichos alimentarios, y un visionario del cine como se ha podido comprobar al cabo de los años. Y nos presenta a su esposa como una gran mujer, pues parte del éxito del cine del señor Hitchoock se basó en los guiones de sus películas, adaptados al cine por la Señora Hitch. El condimento de la película es doble. Por un lado, el posible o probable engaño amoroso del que fue víctima el propio Hitch, y por otro, las dificultades que tuvo para producir y hacer la película tan conocida como Psicosis.


Es sabido que a Hitchoock le gustaba participar en sus películas, en la sombra, apareciendo en un extremo, como si fuera nadie que no importara en toda la película. Sin embargo en Psicosis tiene una participación esencialmente espectacular, y además, en la más que conocida de sus escenas, la del crimen en la ducha. La película Psicosis fue un éxito por muchos motivos y en la película Hitchoock vemos muy gráficamente porqué.

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta