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Unidos por una sola esperanza


Se dice que Tertuliano (siglos II-III) fue uno de los primeros escritores cristianos, además de ser muy  prolífico. Entre muchos temas escribió sobre el matrimonio, la bigamia, la viudedad y la castidad, dedicándoselos expresamente a su esposa. Aunque no fue fiel a la Iglesia toda su vida, muchas de las cosas que escribió se siguen estudiando y recordando todavía. 

Así, sobre el Matrimonio se recoge una cita bellísima en el Catecismo de la Iglesia Católica, que a su vez es una cita de la Exhortación Apostólica “Familiaris Consortio” del Beato Juan Pablo II:

* "¿De dónde voy a sacar la fuerza para describir de manera satisfactoria la dicha del matrimonio que celebra la Iglesia, que confirma la ofrenda, que sella la bendición, que los ángeles proclaman, y el Padre celestial ratifica? [...] .¡Qué matrimonio el de dos cristianos, unidos por una sola esperanza, un solo deseo, una sola disciplina, el mismo servicio! Los dos hijos de un mismo Padre, servidores de un mismo Señor; nada los separa, ni en el espíritu ni en la carne; al contrario, son verdaderamente dos en una sola carne. Donde la carne es una, también es uno el espíritu"             (Tertuliano, Ad uxorem  2,9; cf. FC 13).

*cita parcial del artículo 1642 del Catecismo de la Iglesia Católica

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