noviembre 26, 2011

No es Matrimonio

El vocablo o la voz matrimonio se usa tanto que se mal usa, y todo aquello que parece unido de una manera sensible ya es llamado matrimonio. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, viene del latín matrimonĭum y la primera definición es: unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.

Otra cosa es lo que definen las regulaciones normativas. Pero matrimonio en su origen etimológico e histórico es ese. Es evidente, que hay protección legal a otro tipo de uniones, las cuales son eso uniones de hecho o de derecho, pero no matrimoniales.

En ese sentido hago mención a una curiosidad del fondo marino que vi en un programa cultural de la televisión y que lo llamaron “matrimonio perfecto”. Se trataba del buen intercambio de necesidades que se prestan el gobio de luther y la gamba ciega.

Según se lee en wikipedia  El "gobio de Luther" y la "gamba ciega" son dos animales que mantienen una relación submarina, práctica y bellísima. El gobio de Luther es un pez con excelente vista, pero que carece de brazos para excavarse una solución habitacional en la dura superficie del fondo del mar. La "gamba ciega" hace honor a su nombre, y cava. Con este panorama, gobio y gamba se alían de modo natural y efectivo. La gamba tunela una casita para los dos y el gobio la acompaña cuando sale a buscar alimento. La gamba mantiene sus antenas sobre el cuerpo de su simbionte, que le va indicando el camino. Si el pez detecta un depredador, da un golpecito de aviso a la gamba y la guía hasta la seguridad de su refugio.

Al leer esto uno puede pensar que sin tantas complicaciones como las que ponemos los seres humanos, estos animales se unen para siempre. Pero salvando las distancias aunque se unan, cada uno es de su especie, y solo lo hacen porque es una buena alianza en el fondo del mar, encaminada a la supervivencia. En contrapartida sorprende que entre un hombre y una mujer, los cuales se manifiestan amarse y entregarse para toda la vida, sea a veces tan difícil la convivencia.

No se dice nada de que Gobio y Gamba discutan, a pesar de que se dan el uno al otro de forma natural… A ver si vamos a tener que hacer un viajecito al fondo del mar para aprender de ese ejemplo.

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta