noviembre 29, 2011

Los preparativos navideños

Y surge la pregunta del millón….  ¿qué haremos por Navidad?. En ocasiones no hay más remedio que visitar centros hospitalarios pues algún familiar ha tenido que ser ingresado por un tema de salud importante, o te has quedado en la cama porque te ha pillado la gripe en la misma Nochebuena y estás hecha un pingo, con una fiebre tremenda que no te puedes levantar… Y como eso le pasa hasta las mejores familias lo vamos a dejar en manos de Dios, a ver qué pasa este año.

A parte de lo imprevisible, podemos ya en este tiempo fuerte de Adviento, en el que esperamos con alegría y sobriedad la venida de Nuestro Señor Jesucristo, prever en la medida de lo posible cómo y con quien vamos a celebrar la Nochebuena (24 de diciembre por la noche), contando con la bella posibilidad de ir a la celebración de la Misa del Gallo, que según la costumbre se celebra a diferentes horas entre la primeras horas de la noche hasta la medianoche; y el día de Navidad (25 de diciembre). Son dos fechas importantes en las que la familia se reparte; en Cataluña (España), el día 26 de diciembre, el día del protomártir San Esteban es festivo, y también se celebra como continuación de la festividad de la Navidad por todo lo alto.

Si ya tenemos la suerte de saber quién se apunta a tu casa este año, nos ponemos manos a la obra. Lo primero es pensar en el menú (o los menús pues pueda darse el caso que tengas que cocinar para más de un día), en los “caldos” o vinos y por supuesto en el cava, el cual es mejor que sea “seco” o “brut” para un almuerzo o una cena copiosa. Hay que comprar pensando para no gastar inútilmente ni pagar más caro por la precipitación del momento. En esos días de fiesta se presta un aperitivo especial, pero es mejor que no sea abundante para que luzcan realmente los buenos platos que se hayan cocinado para esa ocasión. Los dulces y helados dan un toque de exquisitez; hay muchísimas variedades de todas partes de España, y podemos hacer un tast variado y así no insistir mucho en tantos turrones y turrones… Los sorbetes o helados ayudan a borrar los sabores de los rustidos o guisados, y apetece a todos los invitados.
No hay que olvidarse tampoco de que una mesa bien presentada atrae muchísimo a los comensales. Se podría pensar en aquella mantelería que cuesta tanto planchar, y que es una herencia de una antepasada que le gustaba bordar, y a ti te parece maravillosa pero nada práctica. No obstante hoy en día se puede resolver el tema en las tintorerías, y una vez por Navidad y con tiempo se puede añadir ese esfuerzo por la familia.



Como también se han inaugurado los mercadillos navideños, lo que no hay que hacer es lanzarse a comprar pues probablemente habrá cosas monísimas para decorar la casa, la puerta, la mesa, o comprar piezas nuevas para el Belén o el pesebre. Yo lo que haré es bajar del altillo las cajas de adornos, y hacer un repasito de todo lo que guardé el año pasado.…..Luego iré a tomar ideas de los mercadillos y con el bolsillo cosido compraremos alguna novedad, pues la crisis económica nos va hacer reciclar muchas cosas, igual surge un aspecto creativo en ti que ni conoces!.

No me puedo olvidar del cómo iremos vestidas ( y ellos también bien guapos); es necesario recordar que lo más importante es la peluquería, el maquillaje y unos abalorios de total actualidad que un vestido nuevo de fiesta, que acaban siendo todos negros y no hay tantos días en el año para utilizarlos. Así que en esto también vamos a reciclar o combinar las prendas de fiesta de otra manera. La moda “Vintage” dicen que es lo último de lo último o comprar ropa de segunda mano en buen estado. En definitiva se trata de celebrar con austeridad y mucho amor las próximas fiestas navideñas, el año nuevo…

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta