Ir al contenido principal

El viaje de nuestra vida

Para un cristiano, una peregrinación es más que un viaje, es ir a unos lugares en los que de forma especial se vive la espiritualidad de las cosas de Dios de una manera más sensible, más cercana a uno mismo. En los meses de mayo, llamado por excelencia el Mes de María se hacen romerías y peregrinaciones a aquellos lugares donde Nuestra Madre del Cielo se apareció a algunos de sus hijos en la tierra como en Guadalupe, Lourdes, Fátima…Pero para un cristiano además es especialmente importante ir de peregrinación a Tierra Santa, a Israel, y también es buena fecha los meses de la primavera. Y no es baladí, renaces al Evangelio aunque te haya parecido que hasta la fecha tenías una fe firme imposible de crecer más. Y aunque no te lo creas,  es cierto. Además en una peregrinación, como se trata de una pequeña comunidad cristina, la convivencia te llena también muchísimo.

En este blog ya he hecho referencia a un pequeño aspecto del viaje de nuestra vida, en Caná de Galilea; ahora quiero incluir el link de la crónica publicada en la web de la Iglesia de Santa Maria de Montalegre, en Barcelona, que es quien ha organizado en este caso la peregrinación. Así que os invito a leerla y a disfrutarla.

BARUCH ATÀ ADONAI!  (en hebreo, Bendito sea Dios!)

(en la foto, visión general de Jerusalem)
http://www.montalegre.org/es/2011/05/3407/

Entradas populares de este blog

Amor fiel y exclusivo

Releer los textos del Magisterio de la Iglesia abre siempre luces en nuestra alma y en nuestro corazón sensible. Por ello es muy recomendable volver a ellos para hacer un repaso o iniciar una lectura interesante. 

Hoy proponemos la Encíclica Humanae Vitae la cual se centra en el tema de la transmisión de la vida, concedida a los esposos como colaboradores de Dios. Esta encíclica la publicó Su Santidad Pablo VI el 25 de julio de 1968. En los puntos 8 y 9 el Papa escribe sobre el amor conyugal al cual le atribuye las características de:amor humano, total, fiel y exclusivo hasta la muerte, y fecundo. Estos aspectos básicos nos pueden llevar a la reflexión interior de cómo vivimos en el seno de nuestro matrimonio estas características que lo conforman.
El amor conyugal

8. La verdadera naturaleza y nobleza del amor conyugal se revelan cuando éste es considerado en su fuente suprema, Dios, que es Amor, "el Padre de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra". El matrimo…

El adulterio, pecado mortal

El adulterio es una violación y una trasgresión al compromiso establecido entre dos personas casadas entre si. Por lo tanto es algo que ocurre en el ámbito matrimonial y se refiere al hecho de tener relaciones sexuales con una persona distinta a tu propio cónyuge. Con los siglos, los años, los tiempos y la moral supérstite, el adulterio ha ido cambiando de peso en cuanto el castigo que pudiera merecer y las consecuencias que por él se derivasen. Conocemos como todavía en algunos países se apedrean a mujeres por haber sido acusadas de adúlteras, o como en otros países, España por ejemplo (hay muchos más) no es causa de nada, jurídicamente hablando. Si ante la ley no supone ninguna pena o castigo, ni es causa de separación ni de divorcio, lo que está claro es que para el cónyuge víctima supone una frustración imponente, un disgusto tremendo, y un caos emocional que le va a ser difícil de superar, todo ello –aunque legalmente no haya protección- podría llevar al matrimonio a separaciones…

Estos maridos ¡qué poco nos conocen!

Empieza la vida normal cosa que no se cómo calificarla, de caos, de ruina o vayausted a saber, pues aquello llamado normalidad ha sobrepasado a lo objetivo. Lo cierto es que todos aquellos preparativos navideños se consumierony,por fin, la vida sigue adelante con la normalidad de cada cual. Y vuelven aquellas rutinas o hábitos que en un ambiente de trabajo forman parte de la jornada: estirar las piernas y tomarse un café con las compañeras para ponerte al día de los nuevos abatares.
Todas a la vez: - ¿Qué tal han ido los Reyes Magos? - Ay! no me hables, estoy incendiada, dijo Sandra - Pero, qué ha ocurrido, dijimos (también todas a la vez) - Pues la noche del cinco fueron llegando los regalos, yo oía muchos ruidos así que me levanté del susto y fui al salón, y ¡no sabéis qué me encontré! - ¡Un ladrón!, dijo una. - ¡No!, dijo Sandra - Venga, ¡di!, dijo la otra, mientras todas revolvíamos agitadamente el café con el palito de plástico. - ¡Un cohete! - ¿Cómo? - ¡Sí, un cohete! - No puede ser, dijim…