mayo 10, 2011

¿Y qué me pongo?

  
Siempre se presta que cuando hace buen tiempo apetece celebrar muchas cosas. Es propio de los países calurosos celebrarlo todo al aire libre, como por ejemplo las bodas. Se estila tomar los aperitivos en los jardines, en los porches, en las terrazas, y al caer la tarde que el aire refresca lo hace todo más agradable. Y así con esta ilusión podemos imaginar cómo celebrar el aniversario de nuestra boda. Claro que si te has casado en invierno o en otoño lo habrás celebrado a cubierto. Pero si no es así es cuestión ya de empezarlo a pensar. 

Y una de las preocupaciones más femeninas es el vestido, un tema incomprensible para ellos, claro está. Habitualmente solemos abrir el armario con la expresión de no se qué ponerme!, por lo que cuando eres la anfitriona de una fiesta, de un aniversario, lo más normal y recurrente es ir de tiendas para escoger un vestido, luego vendrán los zapatos, los complementos y cuando ya  lo tienes todo te dices  ¿y todo esto para qué boda era?!    


Otra solución si se trata de unas bodas de plata, o más años es recuperar tu vestido de novia. Sí, sí, el vestido que llevaste el día que te casaste con este marido que tienes en casa….¿y dónde estará? ¿Lo he vendido? ¿lo tiene mi madre guardado en el desván? ¿Lo tiré un día que estaba muy pero que muy enfadada y lo querías echar todo a rodar...? Dudas y venga dudas… Por supuesto que has cambiado de talla, además después de tantos años, la moda ha cambiado muchísimo pero puede ser un bombazo! Además a tu fiesta irán bastantes personas que no habrán ido a tu boda, por ejemplo los hijos, que si Dios quiere has tenido, o nietos….

Las modistas que  en tiempo de crisis han aflorado por todas partes, pues reciclamos, arreglamos o simplemente no sabemos coser, pueden orientarte, en como reconstruir tu vestido de entonces en una sorprendente sorpresa. Yo lo hice para mis bodas de plata, también tuve que pasar por la modista… y hacer un poco de dieta para compensar, pero os aseguro que nadie se creía que me casé con una túnica y con flores en la cabeza como una auténtica hippy happy de mi tiempo, en fin un bombazo sin duda, y además muy divertido.
Aprovecho para repartir ¡Felicidades! a todos y todas en el día de vuestro aniversario, vale la pena celebrarlo, cómo y dónde se pueda, en las circunstancias de cada  matrimonio, que siempre son distintas, pero sean las que sean son las tuyas, originalmente tuyas.

Mi matrimonio, de fiesta en fiesta